miércoles, 4 de julio de 2012

Estupor y temblores (Amélie Nothomb)

Título original: Stupeur et tremblements
Traductor: Sergi Pàmies
Páginas: 143
Publicación: 1999 (2000)
Editorial: Anagrama
Categoría: Narrativa
ISBN: 9788433969194
Sinopsis: Esta novela de inspiración autobiográfica, que ha obtenido un enorme éxito en Francia, cuenta la historia de una joven belga que empieza a trabajar en Tokio en una gran compañía japonesa. Pero en el Japón actual, fuertemente jerarquizado (en el que cada superior es, antes que nada, el inferior de otro), la joven tiene el lastre de un doble handicap: es occidental y mujer, lo cual la convertirá en blanco de una cascada de humillaciones y de una progresiva degradación laboral que la llevará a pasar de la contabilidad a servir cafés, ocuparse de la fotocopiadora y finalmente encargarse de la limpieza de los lavabos masculinos.

Gran Premio de Novela de la Academia Francesa.

Antes de que los y las incondicionales de Amélie Nothomb me salten a la yugular, ya digo de entrada que el libro me ha gustado mucho. Pero también tengo que decir que le he puesto muy buena voluntad. A partir de la página 10 se me hizo muy cuesta arriba leer, porque me indignaba la sumisión de la protagonista.  

Pero superada la indignación inicial, seguí leyendo y en algún momento indeterminado Nothomb me convence, su sumisión inteligente me persuade y me la creo. Me convence, incluso me agrada, esa visión irónica y positiva de la situación, esa capacidad para aprender de las humillaciones, para adaptar lo que te rodea a lo que una es, para convertir los torbellinos que arrasan y hundirían a cualquiera en viento a favor.

Está claro que la impulsividad no fomenta la lucidez. Si hubiera dejado de leer el libro y me hubiera dejado llevar por mi impulsividad me hubiera perdido algo que, de momento, no me perdonaría: descubrir a Amélie Nothomb.

Amélie Nothomb alcanza el virtuosismo con una lucidez irónica, pelín ácida, pero altamente efectiva. Es el antiquijote, no se pelea contra molinos de viento; utiliza el viento y lo convierte en energía eólica. Se impulsa. No da manotazos al aire que la hubieran llevado a la inutilidad de un gesto que únicamente hubiera servido para desgastar energía torpemente. Me quito el sombrero (yo hubiera dado inútiles e infructuosas bofetadas).

La autora transmite de forma entretenida y original. Hace fácil la lectura, lo que a veces desmerece el relato, porque relativiza la profundidad de algunos pensamientos y situaciones. Maneja muy bien las palabras, sabe construir.

Por lo que he seguido leyendo de Amélie Nothomb, se encuentra más cómoda en el relato o la novela corta. Quizás su tope esté ahí, este tipo de literatura breve, donde el ingenio alcanza la perfección. No sé si Nothomb revolucionará la literatura (sospecho que no), no es una autora muy ortodoxa, pero aporta cierta frescura al panorama.

Me gusta cómo refleja lo absurdo que pueden ser nuestros recorridos mentales y cómo convierte en extraordinario situaciones cotidianas y aparentemente anodinas.

Fue el primer libro que leí de Amélie Nothomb, y no fue el último…
.

4 comentarios:

  1. Leí hace mucho tiempo esta novela, me impactó enormemente, ese mundo esclerotizado, lleno de ritos, de normas no escritas, de arribas y abajos, que todos aceptan sin cuestionarse hacer otra cosa… esta visto que al menos en la sociedad japonesa quien no quiere seguir el rebaño,es marginado, el grupo absorbe al individuo. Los mediocres son lo guardianes de esta moral borreguil.

    Saludos y de nuevo felicidades por este blog tan acogedor.

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    1. La sociedad japonesa es particular, más vista a través de ojos occidentales. Pero Nothomb no es menos peculiar!! Para mí fue todo un descubrimiento esta autora, y todo lo que he leído (hasta el momento) me ha gustado.

      Gracias a ti por pasar y comentar. Estás en tu casa ;)

      Saludos!

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  2. Lo único que me chirría es eso de que relativiza la profundidad de algunos pensamientos y reflexiones, reconozco que todo lo que cuentas sería una carta blanca muy luminosa para leerla.
    :)

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    1. Pues eso que te chirría, en realidad es porque le damos demasiada importancia a cosas que a lo mejor no lo son ;) Pero por lo demás, es el libro con el que yo descubrí a Nothomb, hará seis o siete años... Y soy fan, así que... tú misma ;)

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