viernes, 2 de noviembre de 2012

Déjame ir, madre (Helga Schneider)



Título original: Lasciami andare, madre
Traductor: Elena de Grau Aznar
Páginas: 160
Publicación: 2001 (2002)
Editorial: Salamandra
Categoría: Autobiografía
ISBN: 9788478887958
Cubierta de: Stewart Tilger
Sinopsis: En 1998, Helga Schneider recibió una carta en la cual se le suplicaba que fuese a visitar a su madre nonagenaria, quien, al encontrarse gravemente enferma, estaba internada en una residencia en Austria. Transcurridos casi seis decenios desde que la ahora inofensiva anciana abandonó a su hija de cuatro años, y a toda su familia, para incorporarse en las SS, Helga se encuentra con una mujer que, pese a su fragilidad y necesidad de cariño, continúa sintiendo el más profundo desprecio hacia las víctimas del Holocausto. Sin embargo, pese a la herida imborrable que la ausencia y el olvido de su madre le causaron, más la vergüenza y repulsión de saberla cómplice activa y voluntaria de tan execrables crímenes, Helga descubre lo difícil que resulta cortar el cordón umbilical que la une a su progenitora. Incapaces de abandonar la lectura, asistimos a un crudo enfrentamiento dialéctico entre dos personas que luchan por salvarse a sí mismas, una intentando recuperar a su hija y la otra procurando romper el vínculo que la une a un ser de moral repugnante.


No es una novela de ficción, es autobiográfica y eso habla mucho de la valentía de Helga Schneider, que con una estremecedora fuerza narrativa nos describe la última visita a su madre (ex guardiana en los campos de exterminio de Ravensbrück y Auschwitz y fiel seguidora -y ejecutora- de la ideología nazi) a una residencia de ancianos. En esta visita asistimos a los deseos (a la necesidad) de Helga de odiar a su madre para poder romper de una forma definitiva los vínculos con todo lo que su madre representa. Nos muestra de una forma sencilla, pero con una dureza tremenda, la lucha por romper la dualidad emocional (amor-odio) que siente respecto a su madre (esa desconocida en la vida de Helga), que no sólo fue una nazi reconocida, convencida y activa, sino que también fue una madre que abandonó a Helga y a su otro hijo (Peter) para poder servir a la causa (nazi). Pero no consigue encontrar el resorte necesario (y definitivo) para odiar a esa nonagenaria inofensiva y frágil, aunque finalmente su madre parece darle suficientes argumentos para construir el odio definitivo, Helga aún tendrá dudas, porque pese a sus 92 años, su madre mantiene su crueldad intacta.

Un relato impactante, por real, por describir con acierto las emociones de Helga, y el “juego” que se establece entre madre e hija, no sabiendo finalmente quién gana la partida. Es muy difícil juzgar (y condenar) la crueldad cuando tienes a una persona anciana delante. Pero cuando esa persona además es tu madre, la lucha con una misma es feroz y dramática. Valiente, muy valiente Helga Schneider.

Me pareció también interesante, aunque aparece de una forma más secundaria, conocer la “otra” historia, la de los propios alemanes, la de aquellos que aún eran lo suficientemente jóvenes como para no entender ni comprometerse con el nazismo, pero que sufrieron esa historia más callada y silenciada de la supervivencia de los alemanes al finalizar la guerra.
Foto de Helga y su hermano Peter

Foto de Frau Heintze, la directora del colegio de Eden, a la que le gustaba que la llamaran "mama Heintze" y Helga lo hacía con entusiasmo

Fotos extraídas de la web oficial de Helga Schneider

4 comentarios:

  1. uy, y encima basada en hechos reales, mi debilidad, me la llevooooo !!!! Un besote!!

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  2. Seguro que te gusta, ya contarás. Y así quedaremos "empate", tu descubrimiento por el mío ;) Un saludo Meg

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  3. Es un libro que hace que te revuelvas intranquila en el sillón cuando lo lees. Plantea el dilema de si es posible mantener vínculos emocionales con alguien cuya ideología rechazas de manera casi visceral. Las dificultades para romper el cordón umbilical que nos une a nuestros familiares de sangre, principalmente los padres, pero también los hijos, se muestran en todo su dramatismo. Y creo que el conflicto se deriva de la culpa y la vergüenza: los crímenes de la madre pesan sobre la autora como una losa. Te duele leer cómo esa hija intenta recuperar a una madre que sólo se vive como fiel seguidora de Hitler.Una lectura dura.

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  4. sabes donde comprarla? vivo en santiago la he estado buscando

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