viernes, 27 de septiembre de 2013

Hablar por hablar



Las frases hechas son muy tramposas. Por ejemplo: “hablando se entiende la gente”. Hablar es mucho más que juntar palabras. Las palabras son mucho más que pronunciarlas. De hecho muchas veces hablando la gente se desentiende. Palabras mentirosas, irónicas, venenosas, entusiastas, vehementes, cándidas, inocentes, desleales… Así no hay forma de entenderse.

Las palabras son gratis. Y menudo peligro tiene eso, porque se utilizan con mucha alegría. Bien lo saben los políticos y manejantes de países y sociedades, gentes que se mueven en economías de altos vuelos y bajos valores, “vampiros emocionales” varios, todos ellos artistas del blablablá. Artistas, en definitiva, del dudoso arte de utilizar las palabras por su sonoridad, que no por su contenido. Las palabras como herramientas de la manipulación.

Las palabras son seres vivos, tienen vida propia y a veces se colocan por su cuenta y dicen cosas distintas de las que quieren decir. Pero sobre todo las palabras son unas provocadoras natas. SI yo digo por ejemplo (un suponer), “noche”, en la cabeza de alguien se le colocará al lado otra palabra, tal vez “oscura”,  “cerrada”, “estrellada” o “dormir”. Pero yo solo habré dicho “noche”. Nada más. Y en realidad la noche era luminosa y abierta y no tenía sueño. Pero las palabras habrán hecho sus juegos malabares, porque en eso consiste la vida secreta de las palabras.

Se habla tantas veces para hacer ruido que muchas veces supone un entendimiento generoso cuando las palabras son escritas y se envuelven en un libro y lo abro y las palabras me dicen y me sugieren.

No nos va a quedar más remedio que pactar urgentemente con las palabras. Las palabras, los libros y las personas son utopías que aún me quedan en pie. A las demás utopías les entró la manía de caerse como si fueran piezas de dominó.

Y esas utopías (personas, libros y palabras) son la razón de ser de este blog.

So long, personas.


(©AnaBlasfuemia)

61 comentarios:

  1. Wooooow qué post!! Lo enmarco!
    Hablar nunca será fácil si se "habla" y regalar palabras solo debería hacerse con la acotación de que fuesen completas, no solo con la provocación que suscitan sino con el contenido de lo que realmente importa.
    Me uno al pacto de las palabras, a ensamblar la utopía de lo que nos queda, pueden caer piezas pero podremos levantarnos.
    Me voy, tengo que tuitear algo para que las palabras no se las lleve el viento.
    Besos!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. enmarcar, enmarcar.... Tú eres fan, no sé si cuenta ;) Las palabras son un contenedor, y además moldeable y maleable. Como no pactemos con ellas se nos vuelven en contra, incluso cuando están ausentes ;) Tuitea, tuitea, que por cierto es un palabro que no existía hace 20 años. Modernidades :D

      Besos!

      Eliminar
  2. Las palabras se pueden utilizar como una arma, y como una caricia, pero siempre he pensado que dependen de la intención del que las escribe. Yo por mi parte espero que nunca se malinterpreten. Se que a veces mi pasión a la hora de hablar de algunos temas pueden dar lugar a engaño, pero nunca, nunca pretendo atacar a nadie y menos con palabras que creo que es lo mejor que he encontrado en mi blog y en los que sigo como el tuyo. La posibilidad de conocer la s palabras de otros y espero que cuando se dicen sin maldad nunca se las lleve el viento.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El poder de las palabras, Mariuca, que no sabemos valorarlas ni utilizarlas. La intencionalidad, he ahí la clave. Tambien el que las recibe tiene que tener la predisposición, qué duda cabe. Lo que mejor interpreta las palabras es, sin duda, la empatia. Es cierto que a veces la pasión se malinterpreta, pero ahí está: la intención.

      Saludos!

      Eliminar
  3. Buena reflexión. No sabría que decirte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te he dejado sin palabras :P ¡¡te he desarmado!! ;)

      Saludos!

      Eliminar
    2. Totalmente, jajajaj. Y me ha gustado, sí!

      Eliminar
  4. Un post precioso.
    Me ha encantado tanto el contenido como el continente.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vamos, que te llevas el pack completo, continente y contenido ;)

      Saludos!

      Eliminar
  5. Una pregunta: ¿Te dedicas a escribir? Porque tú tienes el "don" de la palabra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, no es lo mio. Si es que hay algo que sea "mio". De hecho si me apuras soy mas bien calladita, salvo cuando me "arrebato". Y escribir, pues ahora con el blog. Y otro que tuve, años ha. Informes en el curro. Y ya. ;)

      Saludos!

      Eliminar
  6. Tienes mucha razón en lo que dices. Las palabras son poderosas en sí mismas. Aunque también dicen que se las lleva el viento... Hay que tener cuidado con lo que se dice y, sobre todo, cómo se dice.

    Besos, Ana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es otro mito: que las palabras se las lleva el viento. Van calando, a veces ahondando en la herida, otras en el engaño, otras en la memoria, otras en el (buen) ánimo. Y así.

      Besos, Lady!

      Eliminar
  7. No me había parado a pensar, pero las reflexiones de tu post me dejan sin habla.....
    Besos y buen fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Otra más que dejo muda ;) Pues son importantes las palabras, sí. Fíjate si lo serán que ponemos nuestro país en manos de personas por lo que dicen (palabras), no por lo que hacen (hechos). Y tan poco nos importa que no da igual que digan una cosa y la contraria ;)

      Besos!

      Eliminar
  8. Gran mentira eso de Hablando se entiende la gente... jajaja
    Me ha gustado el post: muy poético pero me ha hecho reflexionar!
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Di que sí, que a veces cuanto más hablamos menos nos entendemos. Relexionar es bueno ¿no?

      Besos!

      Eliminar
  9. Palabras, personas y libros: estupendo pilares sobre los que asentar un blog o la vida misma. Tu post me ha hecho pensar, y eso que no estoy en una época demasiado reflexiva... Le daré vueltas a la vida de las palabras e intentaré pensar antes de utilizarlas gratuitamente. 1beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay más pilares, afortunadamente (se me ocurren ahora la música, las imágenes, el cine, los viajes, los lugares del mundo...). No sé si es bueno hacerte pensar si no estás ahora demasiado reflexiva ¿me perdonas, sí? :)

      Besos!

      Eliminar
  10. Esa frase, hablando se entiende la gente, es una frase vacía y últimamente lo estoy viviendo mucho. Cada vez parece que la gente no sabe hablar, solo discutir, jugar a ver quién dice más barbaridades o chilla más alto. Se dice que los españoles tenemos un timbre de voz que cuando vamos a cualquier otro sitio que no sea el nuestro nos miran de forma rara. Y es verdad. Pero nosotros a lo nuestro, como bien dices, a las palabras, a las personas y a los libros. Eso es lo que nos une a esta rara especia a la que pertenecemos, a los lectores empedernidos. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para saber hablar primero hay que saber escuchar. Y de eso ya no hay tanto "artista" Es verdad que los españoles gritamos mucho, hacemos mucho "ruido", no hay más que salir fuera para darse cuenta.

      Besos!

      Eliminar
  11. Precioso homenaje, es que a veces se dice tanto con pocas, verdad? Me gusta lo de la utopía, aunque a mí con algunas personas me cursa que no se caiga.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que incluso a veces se dice tanto sin decir nada!!. Un silencio acogedor, un gesto oportuno... dicen más que muchas palabras, que seguramente acaben atropellándose entre sí. Las utopías... con los años se van desinflando, sí. Pero bueno, también otras se asientan.

      Besos!!

      Eliminar
  12. Me ha encantado! Qué bien lo has expreaado y que profundo y verdadero.
    Gran entrada. Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te haya gustado. Verdadero no sé si es, pero sí es lo que pienso ;)

      Besos!

      Eliminar
  13. La comunicación, qué cosa más fascinante y al mismo tiempo tan compleja. Yo creo que la intencionalidad del emisor, el contenido y el continente elegido es lo de menos. la clave está en la recepción que hace el otro de lo que se dice o se escribe. Evidentemente eso no quiere decir que la interpretación sea correcta, pero es que es igual, no hay más realidad que la propia. Ahora estoy leyendo un libro de ensayo, "El personaje novelesco" y en uno de los artículos Carlos Castilla del Pino, eminente psiquiatra, habla sobre ello: el personaje es del autor y predica del autor pero la interpretación del personaje es del lector y predica del lector. es igual lo que el autor quiso decir, lo que a nosotros mismos nos importa es lo que la interpretación del personaje dice del lector. Muy interesante tu post.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La comunicación es lo más fascinante de nuestra especie, porque en su disfraz de sencillez es (efectivamente) tremendamente compleja. A mí si me parece importante la intencionalidad del emisor, porque muchas discrepancias surgen precisamente por no entender esa intencionalidad del emisor por parte de quien recibe el mensaje. Y que a veces interpretamos lo que no requiere de interpretación porque se dice lo que dicen las palabras, sin más. Una personalidad muy interesante la de Castilla del Pino.

      La comunicación autor-lector es tremendamente compleja, porque entre otras cosas un autor se enfrenta a muchos lectores, cada uno de su padre y su madre, asi que la "forma" que le vamos a dar a sus palabras serán tantas casi como lectores. Es más que probable que a algún autor se sorprenda con matices que le reporten los lectores que ni él o ella habían visto. Ni mucho menos tenían intención.

      Saludos elvirar!

      Eliminar
  14. Yo soy de las que emite más palabras escritas que habladas, pero esta vez no me sale ninguna porque se han avergonzado y han salido corriendo al ver a las tuyas. :)
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo ultimamente casi que también escribo más que hablo :D Pero que no se avergüencen tus palabras, ni mucho menos salgan corriendo, que las quiero ver. Me interesan.

      Besos!

      Eliminar
  15. Las palabras son peligrosas, nos dan un poder que a veces no controlamos: puede ocurrir que digamos lo que pensamos pero sin pensar realmente en las consecuencias de lo que decimos, y una vez libres las palabras, nosotros somos prisioneros de ellas. Quizás pensemos que somos los dueños de las palabras, pero realmente somos sus cautivos. Y no, el viento no se las lleva, el viento no las ve, no las siente, pero nosotros sí. Pero también es importante lo que hay detrás de ellas: los gestos, los movimientos, el tono que se emplee... La comunicación humana es algo tan sumamente complejo y con mecanismos tan fascinantes que cualquier resultado es posible.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mas que darnos a nosotros un poder, somos nosotros quienes damos poder a las palabras. Si pudiésemos ver más allá... Y sí, ver incluso las consecuencias, las secuelas. Pero hay más que las palabras en la comunicación, así que tendrán que repartirse el liderazgo ;)

      Eliminar
  16. Una entrada tremenda, y para guardar; me sentiría un poco tonta de decir algo más.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eh! tonterías las justas ;) Me alegro que te haya gustado, no me alegra que sientas que es tontería decir algo más. O algo menos.

      Besos!

      Eliminar
  17. Qué preciosa esta entrada! Un reflexión muy interesante y acertada. Que vivan, que vivan las palabras, porque muchas veces son lo único que nos queda.
    Me ha encantado de verdad :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que vivan las palabras!! En verdad sin ellas (en este caso las palabras escritas) no habría libros ¡¡qué horror!! Me alegro que te haya gustado.

      Saludos!

      Eliminar
  18. Ays, me has dejado sin palabras... Me dejo guardadita tu entrada, que es para leerla, releerla y disfrutarla.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No pretendía dejarte sin palabras ;) Pero me alegro que lo hayas disfrutado

      Besos!

      Eliminar
  19. Y por eso me gusta tu blog, por los pilares que sustentas. Preciosa la entrada, me ha encantado.
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y por eso estamos aquí, en tu blog, en el otro, en el otro... y nos vamos encontrando ;)

      Besos!

      Eliminar
  20. Y qué peligro tienen las palabras.
    Me ha gustado la entrada, tienes un blog en el que se saben entender y utilizar. Enhorabuena
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienen tanto peligro como medicina para el alma ;) Hay que usarlas bien (y acabo acordarme del anuncio que le han hecho a la RAE..). Gracias ;)

      Besos!

      Eliminar
  21. Hablamos con mucha ligereza y muchas veces no nos damos cuenta de que las repercusiones que ello puede tener. Buenísima reflexión.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, en realidad sólo podemos responder por lo que decimos, no de cómo lo reciben los demás. Pero podemos ser más cuidadosos con las palabras en general, sí.

      Saludos!

      Eliminar
  22. Cada vez soporto menos ese hablar por hablar, esas conversaciones para llenar un vacío cuando el silencio tiene mucho más sentido entre personas que no tienen nada interesante que decirse. No te digo nada de los que quieren engatusarnos con sus palabras, hacernos tragar con ellas ruedas de molino, insufrible.
    Me ha encantado el post, no le sobra ni una palabra.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En realidad no es que sobren palabras, es que faltan silencios. Y saber escuchar. Se escucha poco ¿verdad? Las ruedas de molino ya hay que tener mucha tragadera para que nos las cuelen. Pero la verdad que siguen rodando, manque nos pese.

      Besos!

      Eliminar
  23. Estoy totalmente de acuerdo. Las palabras son armas de doble filo, que a veces pueden ser más dañinas que algún gesto físico. Y el hecho de hablar solo para oír nuestra propia voz, tampoco es algo que me guste. Hay que tener cuidado con las palabras, con las que decimos y con las que dejamos que nos afecten.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El daño físico es pasajero, el otro daño... buff... Pero como acabo de comentar, sólo me puedo responsabilizar de lo que digo, no de cómo lo interpreten los demás. Pero claro, las intenciones de cada uno sólo lo sabe uno mismo... Hay que cuidarse de lo que decimos, sí, pero sobre todo de lo que nos hace daño.

      Besos!

      Eliminar
  24. Me ha encantado *-* Y estoy totalmente de acuerdo^^
    Por cierto acabo de descubrir tu blog, me gusta muchoo :3

    Te sigo, espero que puedas pasarte por mi blog y seguirme^^
    http://lectoraadolescente.blogspot.com.es/

    Nos leemos,
    Besos xx

    ResponderEliminar
  25. Me encanta, Ana. Una reflexión fantástica! Me ha gustado especialmente lo de los juegos malabares que hacen las palabras, qué razón tienes!
    comparto la entrada ;-)
    Un besin

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues eso hacen los escritores: juegos malabares con las palabras y lo que crean ;)

      Besos!

      Eliminar
  26. Con respecto a las palabras se me ocurren muchas frases hechas: Hablar por hablar, las palabras se las lleva el viento... Las palabras son a veces nuestras mejores aliadas pero también pueden llegar a ser nuestras más férreas enemigas. Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hablar por hablar se llama la entrada, jajajaj Palabras, palabras, palabras... tan superficialmente usadas y tan necesarias en nuestras vidas ;)

      Besos!

      Eliminar
  27. Menuda reflexión, y qué bonitas las palabras, tanto como las ideas ;o)
    A veces son armas cuando las empuñan, pero las palabras también pueden ser rebotadas y matar.
    Besotes lectores.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Palabras, palabras!! En realidad son inocentes, nosotros las cargamos

      Besos

      Eliminar
  28. Me ha encantado, Ana. A mi me has dejado sin palabras.
    Besos.

    ResponderEliminar
  29. Pues no sé cómo se me ha pasado esto!!! Totalmente de acuerdo, las palabras son maravillosas, y peligrosas, según de quién vengan, cómo se diga, cómo se escriban, nos pueden causar la mayor de las felicidades o desconsuelos. A mi hay una frase hecha que me sienta muy mal, no se dice con mala intención, pero yo la tengo atravesasa: "Ve por la sombra". No puedo con ella. Un besote!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mujer, que has tenido un fin de semana largo y bueno ;) (se entiende). Y lo dicho, las palabras son inocentes. Lo de "Ve por la sombra" me ha dejado muerta :P

      Besos

      Eliminar

SI HAS LEÍDO LA ENTRADA TE AGRADEZCO EL COMENTARIO. SI NO LA HAS LEÍDO TE AGRADEZCO LA VISITA