lunes, 6 de abril de 2015

Una mujer de recursos (Elizabeth Forsythe Hailey)


Título original: A Woman of Independent Means
Traductora: Concha Cardeñoso Sáenz de Miera
Páginas: 344
Publicación: 1978 (2015)
ISBN: 9788416213207
Sinopsis: A comienzos del siglo XX, cuando la independencia de las mujeres era muy relativa, Bess Gardner es ya una mujer de recursos: una joven llena de voluntad y ambición que, además, acaba de recibir una pequeña herencia. La novela narra la vida de Bess desde principios de siglo hasta la década de los sesenta a través de su correspondencia a distintos destinatarios a lo largo de los años. En estos escritos descubrimos a Bess mientras soporta los golpes y las alegrías de la vida con una valentía inquebrantable y un espíritu indómito; sus cartas nos revelan los sacrificios que el amor le exige de vez en cuando, los problemas y las recompensas del matrimonio, las complejas relaciones con sus hijos y, sobre todo, su clara voluntad de desafiar a su entorno social.


Libros del Asteroide me lo puso fácil: ¿quién no quiere conocer a una mujer de recursos? Una mujer decidida, inquieta, rebelde, fuerte, con ideas, resolutiva, desafiante… ¡Yo quería conocerla! Así que zambullirme en las páginas de este libro me pareció una buena opción en estos momentos, así, sin hacerla esperar.
Estamos ante una novela epistolar. No es autobiográfica, aunque Elizabeth Forsyte Hailey se inspiró en la vida de su abuela y yo además me tomo la libertad (porque leer es una actividad absolutamente libre) de pensar que muchas de las reflexiones esparcidas a lo largo de las páginas coinciden milimétricamente con lo que será la forma de pensar de la autora en ciertas cuestiones.
 
"A veces creo que es esa misma frustración con la vida, tal y como la vivimos día a día, lo que me empuja a escribir estas cartas tan largas a personas que rara vez responden de la misma manera, y eso si es que responden. Es como si, al condensar y redactar los sucesos que he vivido, les infundiera una fuerza dramática que en realidad no tenían, pero, por extraño que parezca, lo que recuerdo años más tarde no es el suceso tal y como lo viví, sino como lo conté en una carta. He descubierto que el propio acto de escribir transforma la realidad en ficción."

El género epistolar me atrae mucho. Muchísimo. Ese contarse una misma a otra(s) persona(s) a través de las palabras escritas me parece absolutamente delicado y bello. Porque no hablamos como escribimos, ni decimos en voz alta lo que somos capaces de plasmar por escrito. Es curioso ver cómo muchas barreras que rodean nuestra propia intimidad son saltadas alegremente cuando escribimos, incluso cuando escribimos a alguien. Paradójicamente, se puede mentir con más facilidad al escribir, cierto, pero también puedes desnudar tu alma con la misma comodidad. Mirada a mirada (y sosteniéndola) se miente quizás con menos alegría pero puedes (si quieres) mantener tu alma bien vestida, sin dejarla a la intemperie.

Desde 1899 hasta 1968 Bess Gadner escribe cartas, notas y telegramas. Eso es lo que vamos a conocer, su punto de vista. Por tanto no sabemos cómo viven los demás aquello que cuenta, salvo por las reacciones que provoca en la propia Bess. Una mujer de recursos es Bess, lo que vive, cómo lo vive, la persona que es. A pesar de reflejar una época convulsa y de grandes cambios a nivel histórico, Bess pasará por ellos de puntillas. No olvidemos que es norteamericana, y por tanto vivió ambas guerras mundiales desde la distancia, como se viven las guerras cuando los kilómetros alejan los crueles acontecimientos de nuestra realidad y los aproximan a la indiferencia. Por supuesto, menciona estos hechos y cómo repercuten en la economía y la sociedad de su país, pero no olvidemos que la protagonista única de esta lectura es Bess Gadner, así que sólo refleja lo que ella vive de forma directa.

Sí que conocemos la sociedad norteamericana de principios del siglo XX a través de Bess, especialmente a la alta sociedad, pero principalmente es la propia personalidad de la protagonista lo que conocemos. Que no es poco.

¿Por qué insiste la sociedad en que compartamos todas las experiencias de la vida con la misma persona? Somos muchísimo más complicados de lo que nos permitimos aparentar ante los demás.

Últimamente tiendo a quedarme colgada de algunas frases de los libros que leo. Esta ha sido una de ellas, quizás porque siempre he pensado que, además de ser más complejos de lo que nos mostramos, nunca nos damos al cien por cien a (casi) nadie, no nos desnudamos con tanta impunidad, lo que los demás ven son partes (más o menos extensas, más o menos detalladas) de lo que somos. Quizás si cada persona que conocemos juntara con las demás las partes nuestras que tienen, conseguirían una imagen completa de quien somos. Quizás. Puede incluso que no. Es por eso que darse por entero a alguien puede ser tan nocivo. Un gesto y te destroza. Mientras que quien tiene únicamente una parte, sólo podrá destruir un pedazo de ti. Tendrás las demás piezas intactas para recomponerte.

Eso por no hablar de cuántas formas de amar y compartir hay… a la vez.

Aun así siempre hay riesgos que merece la pena correr (ya lo decía Napoleón Bonaparte: Lo difícil se consigue, lo imposible se intenta).

Ah, que esto no es una blasfuemiada, retomo, retomo.

Ninguna turbulencia es comparable a la agonía de la calma chicha, sin viento a la vista.

Bess es una mujer normal, reconocible, lo que nos cuenta lo vemos incluso hoy en día a nuestro alrededor. Heroínas del día a día doméstico y familiar. Mujeres que desean vivir la vida, fuertes, independientes (mujeres que leen…), que conciben la vida como una aventura. Mujeres a las que la familia les ata y, sin embargo, se sacrifican por sus seres queridos. Con sus virtudes, sus defectos, sus pasiones, sus luchas, sus desdichas y alegrías… La vida, al fin. 

Bess es golpeada por desgracias muy duras (todos lo somos en algún momento de nuestra vida), las sufrirá, se hundirá… y volverá a levantarse de nuevo. Es una heroína, ya lo he dicho (todo el que se levanta, es un héroe). Y como todas las heroínas no es perfecta, de hecho hay muchas cosas que me desconectaban de ella (en el sentido de que no me identificaba, no de que no me la creyera como personaje real): es una mujer muy decidida a la que le gusta organizar no sólo su propia vida (¡hasta deja escrita su propia nota necrológica!) sino también la de los demás, incluso de una forma ligeramente agresiva, invasiva cuanto menos. Esa parte me ponía nerviosa, lo confieso, porque a mí no me gusta que me organicen la vida. Dudo incluso de que me guste la organización, así en general.

A momentos la sensación de que Bess se preocupaba en exceso de su estatus social y de cuestiones materialistas también me incomodaba, porque no lo comparto, pero es cierto que estas imperfecciones, o estos puntos de desencuentro la hacían más real y creíble. Esos contrastes de superficialidad junto con reflexiones que me parecían interesantes y profundas terminaron por conquistarme como lectora. Y su espíritu rebelde y poco convencional, cómo no.

A lo largo de la lectura hubo momentos en los que pensé que ciertas cartas o fragmentos eran innecesarios, pero una vez terminada y ligeramente reposada, me doy cuenta que no sobra nada porque Bess en definitiva es el conjunto de todo lo que escribe. Y el conjunto de cartas, notas y telegramas dan la perspectiva justa y adecuada para conocer a esta protagonista de armas tomar.

Es verdad que la vida de Elizabeth era una vida acomodada, adinerada, pero no es menos cierto que pasa por momentos de infortunio económico, y que la vida le golpea duro con la pérdida de personas queridas. Y también es verdad que cierta frialdad emocional en algunas situaciones resultan incomprensibles o al menos no fui capaz de estar de acuerdo con ella. Pero eso no quita que estemos ante una personalidad peculiar, diferente a muchas mujeres de su época y clase social y, por tanto, una protagonista atractiva para el lector.

Elizabeth Forsythe Hailey, a partir de la estructura epistolar como recurso literario, construye una novela alrededor de una protagonista que se define a sí misma y su vida a través de las cartas que escribe, y que a la vez permite una lectura fluida sin necesidad de que medien diálogos para sustentar el interés y la atención.

El amor propio viene de dentro, no de fuera.

Aviso para navegantes y adictos a series: tengo entendido que la NBC hizo una miniserie de seis horas basada en el libro.

68 comentarios:

  1. A mi también me gusta mucho el género epistolar, desde que leí 84, Charing Cross Road :) Todas somos heroínas, como dices, en algún momento de la vida, a veces por que no nos queda otra... Me la apunto, ésta creo que me puede gustar.
    Besos!

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    1. A mi este género me empezó a gustar hace mucho, con las cartas de Kafka a Milena, las de Henry Miller a Anaïs Nin (tengo que releerlas)... Y aunque este libro es más ficcionado está interesante. Todos somos héroes... y villanos (alguna vez) :)

      Un abrazo

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  2. Pues a mí también me gusta mucho el género epistolar, y tomo nota del libro porque me ha gustado lo que cuentas, me apetece conocer a esa mujer de recursos :-)
    Un beso!

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    1. Pues ya nos contaras Atalanta, si te gusta el género siempre son lecturas fluidas.

      Un abrazo

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  3. No me importa leer novela epistolar. A veces es más llevadera. Me la llevo apuntada. Un beso.

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    1. Es un tipo de lectura que al menos a mí se me hace fácil, luego te puede gustar más o menos, pero suelen tener un ritmo lector que a mi se me hace muy llevadero.

      Un abrazo

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  4. Como a ti, me gusta mucho también el género epistolar, y tu reseña me ha encantado, así que intentaré conseguir el libro porque me atrae mucho.
    ¡Un abrazo!

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    1. Está recién salido del horno, que ya es raro que me lea algo tan calentito :) No tendrás problema en encontrarlo ¡espero!

      Un abrazo

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  5. Siempre me llaman mucho la atención los títulos del catálogo de Libros del Asteroide y este no es una excepción, ya le tengo echado el ojo. No sabía que era epistolar, a mí también me encantan las narraciones epistolares, así que seguro que me la llevo. Muy buenas frases las que destacas, Ana, toda una filosofía de vida. Bss

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    1. Ya me imaginaba que tenía un ojo echado a este libro :) Es de los que te encajan. Sí, es epistolar y está muy bien sustentado, muy bien armado. Me gusta entresacar frases de los libros que definan un poco la lectura.. Y que me lleguen ;)

      Un abrazo

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  6. Ese formato no es lo mío, me cansa mucho. Lo que sí me ha gustado mucho son las reflexiones a las que te ha llevado y que me parece que has expuesto muy bien en la reseña. No, no creo que juntando a los que nos conocen consiguiéramos un retrato completo de nosotros, estaría alterado.
    Un beso

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    1. Pues a mí se me hace un tipo de lectura muy llevadero, como si fueran capítulos cortitos, me resulta un formato ágil. En cuanto a las reflexiones es que estoy así, que mi neurona echa humo, cualquier cosa me provoca una reflexión :) Yo creo que tampoco, que ni juntando a todos los que nos conocen. Aunque quizás alguna de esas personas tenga la pieza que haga encajar a todas las demás. Quién sabe. La imagen que los demás tienen de nosotros siempre está alterada, filtrada por ellos mismos (y al revés). Es inevitable, supongo.

      Un abrazo

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  7. Vale. Me la has vendido. Tengo curiosidad. Y me gusta la editorial. Lo buscaré
    Besos

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    1. Uy, qué poco te has resistido. Seguro que ya le tenías echado el ojo ;)

      Un abrazo

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  8. Uf, es que las novelas epistolares para nada son lo mío. La dejo pasar.

    Besos.

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    1. Nunca digas de este agua no beberé ni este libro no lo leeré ;)

      Un abrazo

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  9. Me cuesta un poco animarme con las novelas epistolares aunque luego las disfruto, pero en este caso tiene bastantes puntos que me atrae, especialmente la época
    Besos

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    1. ¿Pues si las disfrutas por qué te resistes? ;) Si en el fondo caerás :P

      Un abrazo

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  10. Una novela como la vida misma, por lo que cuentas, aunque hoy en día ya no se escriban cartas. ¡Qué pena! ¿Se leerán dentro de cien años libros del género whatsapp?
    un abrazo

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    1. Bueno, se escriben mails ¿cuentan?. Yo creo que ya hay libros por ahí de ese género del Whatsapp. Yo podría escribir uno tranquilamente... :P

      Un abrazo

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  11. Me han gustado mucho las citas del libro que has dejado, especialmente la primera, y también las reflexiones que has hecho. A mí el género epistolar también me atrae y mucho. Lo tendré en cuenta.
    Besos!!

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    1. Me gusta entresacar citas que transmiten el espíritu de la lectura, que son en sí mismas una reseña. Y que me digan algo a mí, claro. Las reflexiones son aparte, que me gusta desbarrar :)

      Un abrazo

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  12. "El amor propio viene de dentro, no de fuera." Qué bonita frase, muy bonita; con ella ya me tenías; pero con la reseña completa me has dejado con la miel en los labios. La próxima que vaya de compras libreras le preguntaré a uno de mis amigos libreros si me la puede conseguir en caso no la tenga; gracias por la recomendación.

    Besos.

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    1. La frase esa, es curioso, porque parece una perogrullada, como de sentido común. Pero tiene mucho más transfondo del que parece ¿verdad?. Mucho. Espero que tengas suerte y que disfrutes de la lectura.

      Un abrazo

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  13. Lo terminé justo anoche y comparto bastante tu opinión. Me ha parecido una muy buena novela, y es de agradecer que la autora no idealice a la protagonista a pesar de inspirarse en su abuela (sí, a mí también me ha resultado un poco agobiante ese carácter tan controlador y metomentodo... aunque a la vez es muy divertida).

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    1. Es buena novela, el personaje está muy conseguido, y aunque esté basado en su abuela seguro que hay parte de ficción pero en general es una protagonista sólida. Ese carácter a veces irritaba, es cierto, pero no como para no disfrutar de la lectura o que te llegue como poco creíble. Tiene momentos divertidos, es cierto :)

      Estaré atenta a tu comentario.

      Un abrazo

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  14. Me encanta la reseña y creo que el libro será uno de los que me guste también. Espero que pronto pase por mis manos. Besos.

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    1. Gracias tocaya :) Espero que lo disfrutes, no tanto por el libro sino porque siempre es un placer que alguien disfrute de la lectura.

      Un abrazo

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  15. Me gusta el género epistolar y hace tiempo que no me acerco a él. Y por lo que cuentas de este libro, me parece que cuando lo haga, será con él.
    Besotes!!!

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    1. Pues lo cierto es que yo tenía ganas de retomar este género, y tengo previstas varias relecturas en este sentido.

      Un abrazo

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  16. Hola, Ana

    En principio me lo llevo anotado, aunque no sé cuándo le tocará... El tema del multiperspectivismo es marca de la casa de una escritora de la que estoy acabando una novela, la escritora es Marina Mayoral y la novela, “Bajo el magnolio”. Su objetivo es el que tú mencionas: ofrecer una visión más “objetiva” a partir de los diferentes puntos de vista, opiniones, vivencias que ofrecen difeentes personajes sobre un mismo hecho, una misma relación o una misma persona.

    Yo considero que la vida que vivimos es nuestra respuesta a lo que nos ocurre o más bien, a la interpretación que damos a los hechos, situaciones o personas con las que nos implicamos, voluntariamente o no. Nuestra respuesta modifica y condiciona las reacciones de los demás, más allá de las intenciones de cada cual. Toda realidad externa es interpretada por cada uno de nosotros y ni juntando todos los pedacitos (interpretaciones) tendríamos una visión completa de cómo es una persona ni de la “verdad” de los hechos, porque lo que interpretamos viene condicionado por nuestro propio pensamiento o sentimiento..

    No sé si has leído algo de Marina Mayoral, te la recomiendo, e insisto en el libro de Landero “Un balcón en invierno”, es un libro conmovedor, exquisito, una joya literaria y vivencial.
    Abrazo!

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    1. Siempre es una incognita saber cuándo vamos a leer un libro. Pero es porque tenemos opciones. Está bien :) Creo que ya me habías comentado esto de Mayoral (por un libro que comenté aquí y me enrollé con las partes de una naranja que vemos o algo así). Creo que era Anaïs Nin la que decía que vemos las cosas no como son, sino como somos... Con eso está todo dicho ¿no?.

      Tranquila, que tu insistencia con Landero será recompensada ;)

      Ah, dentro de poco verás por aquí un libro comentado que te gustará (no el libro, que ya habrás leído -en realidad es una relectura en mi caso-, sino verlo por aquí)

      Un abrazo

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    2. Así es, vemos el mundo como somos, nos retratamos más de loq ue a veces querríamos, y a veces la búsqueda de la objetividad radical e suan forma de escondernos.

      Se me pasó alto comentar tu cita: lo importante es la autenticidad y la sinceridad en la relación, más que la verdad "objetiva", compartir lo que piensas sinceramente, a riesgo d eno ser entendido, malinterpretado o el daño que puedas producir es una muestra de respeto y aprecio al otro, pero tambien a uno mismo.

      Tus citas me llevan a reflexiones... gracias también por ellas.

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    3. Lo de retratarse o no también está en la mirada del otro... Que hay quien no ve ni aunque te quedes en pelotas :) Y al contrario, hay quien te hace una radiografía por mucho que te tapes...

      Respecto a la cita, ya lo dice la otra cita: ser tu propia honestidad. Y para mí eso pasa porque lo que digo, es. Y lo que hago, soy.

      Un abrazo (y gracias a ti)

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  17. Genial reseña...tuve el libro en la mano,me llamaba la atención la historia de esta mujer de recursos, pero al final al ser una novela epistolar no lo compré....después de leer tu reseña a lo mejor me animo.Muchas gracias

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    1. Gracias ;) Ay, esos libros que tenemos en la mano y que luego soltamos. Si se dejó coger por algo sería ;)

      Un abrazo

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  18. Jo, qué interesante me parece lo que cuentas. Me quedo, sobre todo, con esa frase final: El amor propio viene de dentro... Y que lo digas. Abrazos.

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    1. Me alegro que te parezca interesante :) La frase, ya digo, parece perogrullada, pero encierra mucho. Se nos suele olvidar que el amor propio viene de dentro...

      Un abrazo

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  19. Sólo leer que es novela epistolar ya me ha hecho abrir los ojos como platos porque me encanta el género. El resto de tu reseña me confirma que debo leer el libro. Gracias !!
    Besotes

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    1. A mí es un género que me encanta también. Para leer y para practicar :) Espero que disfrutes de la lectura.

      Un abrazo

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  20. Interesante la verdad. El título ya me tenía enganchada. Con lo que cuentas habrá que intentar hacerle sitio. Un abrazo.

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    1. El título a mí también me llamaba (porque yo también quiero ser una mujer con recursos). Espero que le encuentres sitio.

      Un abrazo

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  21. ¡Yo también quiero conocer a esta mujer! Además desde que leí 84, Charing Cross Road soy muy fan del género así que caerá fijo. Gracias por el descubrimiento! :)

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    1. Pues nada, Bess está ahí para que se la conozca :) A mí me encanta este género, es muy fluido a la hora de leer este tipo de libros.

      Un abrazo

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  22. Yo más que conocer a la mujer quiero tener recursos, lo que viene a ser ir por la vida con ese aparente dominio de la situación. Me ha sorprendido que sea epistolar, ese es un punto a favor. Me gusta la editorial y no sé si intencionadamente o no pero publican muchos libros con un corte similar (La ama de casa desquiciada y otras son similares son las que pienso ahora) en esa línea he disfrutado de algunos títulos pero no siempre tengo buen tino para escoger. Creo que esta sí puede ser buena opción. Las entregas son a cuenta y riesgo incluso con las novelas :)
    Un beso

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    1. Yo también pensé lo mismo al leer el título, que yo quería ser una mujer con recursos . Pero creo que no está en mí ese carácter tan decidido, aunque muchas veces parezca lo contrario. Inseguridades, ya sabes. Las entregas siempre son riesgo, pero los riesgos están para correrlos incluso aunque te partas la testa... :)

      Un abrazo

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  23. Hay demasiadas vidas empacadas en una. O "soy inmenso, contengo multitudes" de Whitman. Hace poco hablábamos de este mismo tema en otro blog.

    ¿Darse o no en su totalidad? Soy arriesgada y lo he hecho en algunas ocasiones, cuando he pensado que merecía la pena. En un caso, relativamente reciente, he fracasado y he sufrido (dicho así parece fácil pero fue muy complicado).

    El libro en tus palabras suena muy interesante. Mujeres rebeldes y con iniciativa (que no perfectas) han facilitado mucho las cosas a las generaciones posteriores.

    Abrazos!!

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    1. Me contradigo, soy inmenso, contengo multitudes.. Tuve esa frase puesta en el lateral hace poco. Me apasiona Whitman y no me canso de releerle. Lo somos, muchos en uno. Yo, como Whalt, no es que sea una multitud, soy varias...

      También soy arriesgada, así que te entiendo. Merece la pena, pese al sufrimiento atroz que luego puedas pasar. Estoy segura que no fue fácil. Segurísima. Te entiendo bien, muy bien.

      Es un libro interesante, no impactante, pero merece la pena.

      Un abrazo

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  24. Ais... epistolar...
    Cómo no, me paso por aquí y me llevo un libro apuntado =P

    Besotes

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    1. No quiero ni mirar tu lista de apuntados :) El género epistolar te pega muchísimo.

      Un abrazo

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  25. Siempre he pensado que las cartas pueden dar cuenta de toda una vida y dar a conocer a una persona de forma muy personal. Siento de forma personal la pérdida de esa forma de comunicación y sigo intentando mantener un poco de su espíritu en mis correos electrónicos. Así que con esta frase "una novela alrededor de una protagonista que se define a sí misma y su vida a través de las cartas que escribe" me has ganado por completo. Que además sea mujer y sea decidida y valiente en una época poco propicia a las mujeres independientes es un valor añadido más para decidirme a buscarla.

    Besos



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    1. Yo también lo pienso. Y de hecho dan cuenta de toda una vida. Cuando escribes todo es más personal. Es verdad que se ha perdido, en cierta manera. Yo no escribo ya tantas cartas a mano (postales sí), porque la gente no lo hace, pero sigo haciéndole a través de mail (aunque la sensación de escribir a mano siempre es distinta).
      Te gano con faciliad para la causa. Te me vas a tener que resistir un poco más. ;)

      Un abrazo

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  26. Me he acercado muy pocas veces a este género, y creo que sería una buena opción para probar de nuevo.
    Tu reseña me encanta como siempre, aunque a veces pienso, que eso me confunde y me gustan todos los libros que reseñas y sin embargo, es la reseña en sí lo que me gusta. No sé si me he explicado...
    Un abrazo

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    1. Te has explicado perfectamente :) Por eso muchas veces digo que es mejor filtrar mis comentarios, porque lo cuento como lo leo (yo) y lo suelto así, plafff... Y cada uno lee a su manera, como somos.

      Un abrazo.

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  27. Lo tengo en el punto de mira desde que lo publicaron así que tengo que leerlo sí o sí.
    Besos!

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    1. Sólo te falta disparar entonces :)

      Una brazo

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  28. Epistolaaaarrr!!! Me lo llevo. Yo también me quedo enganchada a muchas frases de los libros, pero hasta el puntio de parar, interrumpir, reflexionar...Es curioso eso que dices, verdad verdadera, de que no somos iguales cuando escribimos. Aunque verbalmente nos moestremos como somos, la cosa cambia, y me resulta muy curioso. Bueno, quiere tener el carácter de esa mujer :-P Me alegra verte por aquí. Besos!!

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    1. A ese punto. Paras, piensas, le das vueltas, el imaginario pone lo suyo, coges papel y boligrafo...

      Creo que no conozco a nadie que hable como escriba. O al revés. O tal vez sí y no lo sé porque no sé cómo habla o cómo escribe :)

      Un abrazo

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  29. A mí también me gustan las novelas epistolares y conocer a mujeres con recursos en épocas en las que probablemente lo tuvieran difícil... Me gusta todo lo que cuentas; ya lo tenía anotado así que lo reanoto. 1beso!

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    1. Gustándote todo eso, disfrutarás de la lectura. Y como anotado lo tenías, no te descubro nada nuevo ;)

      Un abrazo

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  30. Tú sí que eres una mujer de recursos, que has hecho que me interese en una novela que de primeras no me llamaba la atención. En realidad lo que me ha gustado ha debido ser tu reseña, y me he metido en ella hasta el fondo, más que como una opinión sobre un libro, como un conjunto de reflexiones. Me ha encantado esa sobre desnudarse escribiendo y la otra sobre dar trocitos de nosotros a la gente y que todos los que conocemos se junten para formarnos a base de ellos. Aunque yo creo que hay una parte de nosotros que no damos a nadie y que faltaría en ese puzzle. También me han entrado ganas de encontrar a alguien a quien darle muchos trocitos de mí, por muy peligroso que sea otorgarle tanto poder a esa persona. Creo que, si darse por entero a alguien es un error, corro el peligro de cometerlo... Abrazos.

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    1. Jjjjajajjajaja.... perdona... ¿yo una mujer de recursos? Me parto y me mondo :P Ya quisiera yo, ya. Tal vez algún día los tuve, pero no los necesité. Y ahora que los necesito ¿dónde andarán? (los recursos, digo). Ya veo que te has quedado enganchada a mis idas de olla, pero no me hagas mucho caso, en vez de pensar en voz alta, lo escribo... Sí, es posible que alguna parte de nosotros no se la demos a nadie. Yo soy muy de darme a borbotones. No a todo el mundo, ni muchísimo menos. Pero cuando me doy... corro ese peligro. Y así.

      Un abrazo

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  31. Hola Ana, a ver si me voy poniendo al día... La editorial me encanta y el tema me parece curioso. La fuerza de una mujer, nuestras facetas diarias...Tengo bastante cerca perfiles de personas tan organizadas e invasivas como ella así que me hace gracia. La apunto para un futuro.
    Besitos

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    1. Como todas las editoriales, tiene su propio Guadiana, pero también es de las editoriales en las que he encontrado joyitas que de no ser por ellos no estarían a nuestra disposición. Personas organizadoras, más que organizadas :)

      Un abrazo

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  32. Pues no se, como que no es mi tipo de lectura, tal vez lo lea en un futuro.
    Besos linda ya te sigo :)

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    1. Claro, las lecturas cambian, como cambiamos los lectores. Nunca se puede decir de un libro "nunca lo leeré". Bueno, quizás alguno...

      Un abrazo

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  33. Gracias por el artículo. El libro es para un regalo, y definitivamente lo compro. Comparto la opinión de que las lecturas en formato epistolar son realmente notables.

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    1. Gracias a ti por pasarte por aquí y comentar. Espero que aciertes con el regalo. Regalar un libro siempre es un riesgo ;) A mí personalmente me encantan los libros epistolares, reales o ficcionados.

      Un abrazo

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