sábado, 11 de enero de 2014

El hombre en el olvido (Christina McKenna)





Título original: The Misremembered Man
Traductor: Paula Sanz Cifuentes
Páginas: 306

Publicación: 2013 (2013)
Editorial: Malpaso
Categoría: Narrativa Contemporánea
ISBN: 9788415996019
Sinopsis: Dijo un sabio ignoto que la memoria es un delicado mecanismo para la administración del olvido porque en caso contrario los recuerdos nos abrumarían. Jamie McCloone vive abrumado por las ferocidades de su pretérito imperfecto entre los muros de un siniestro orfanato. Es un alma de Dios acosada por el espectro de una infancia inclemente: el niño que nunca fue lo persigue con obstinación y sin piedad. Ahora necesita el calor de otro ser humano, pero lo buscará en un lugar insospechado.


He escogido la sinopsis que viene en el libro, porque la que encuentras en la editorial da demasiada información y te chafa algo la lectura.

Marilú CuEnTaLiBrOs recomendó este libro pese a alguna cosilla que le había chafado ligeramente la lectura. Aun con ese “pero”, y conociéndola (un poco), me transmitió lo suficiente del libro y de sus sensaciones como para que pasara a formar parte de los libros que quiero leer. La editorial Malpaso, muy amables, me facilitaron un ejemplar (¡gracias!) y aquí estoy ahora para contar todo lo que me ha parecido este libro, que es bastante (tanto que voy a tener que recortarme a mí misma, acorde con los –infames- tiempos que corren).

Hay un dicho que dice algo así como “En todas las familias cuecen habas y en la mía a calderadas”. Pues si cambiamos “familia” por “país” nos viene como anillo al dedo: en todos los países cuecen habas y en el mío a calderadas. En este nuestro país tenemos un poco de todo y una desmemoria histórica muy nuestra, que vamos arrastrando y agrandando como barro en los pies o bola de nieve rodando por la montaña. Pero como en todos los sitios cuecen habas… ¿qué podemos decir, por ejemplo, de Irlanda? Mucha tela que cortar también. Quizá uno de los temas que arrastran más vergonzantes, sobre el que muchos preferirían pasar de puntillas y con muchos culpables que se van yendo de rositas es el de los orfanatos católicos en Irlanda.

Tema espinoso donde los haya, los testimonios de abusos sexuales, físicos y psicológicos cometidos sobre miles de niños en nombre de la iglesia católica se han ido conociendo a ritmo de goteo hospitalario (lento pero constante) a lo largo del tiempo. Pero si en un país estos abusos han sido más estremecedores ha sido en Irlanda: entre los años 50 y 80 unos 30.000 niños recibieron torturas físicas, psíquicas y sexuales en los reformatorios y asilos católicos.

Había visto alguna película sobre este tema, por ejemplo Los niños de San Judas o Las hermanas de la Magdalena, y había leído algún libro, aunque no ambientado en Irlanda (Mystic River, de Dennis Lehane). Así que sabiendo el tema que abordaba este libro y viendo la portada pues una parece que tendría que afrontar la lectura con el estómago encogido, e incluso habrá quien diga “uy, no me acerco a este libro ni de coña, que la vida ya está llena de tristezas”. Pues ya estamos en las mismas: ¡¡ERROR!!.

Porque este libro tiene dos genialidades, y una de ellas es precisamente que la autora toca un tema tan dramático con un estilo muy peculiar: desde la comedia. Vale, digamos más bien que combina ambos géneros, comedia y drama, pero lo hace con una originalidad muy especial: ambos con gran intensidad, es decir, que cuando te ríes, te ríes mucho (y no soy de risa fácil en la lectura), y cuando sufres, pues se te encoge el alma como si se hubiera liofilizado. Pero esa combinación está tan estupendamente hilvanada, con un ritmo tan bien armonizado y acompasado, que el retrato final es conmovedoramente dulce y entrañable.

Así pues, esta forma de contar algo tan terrible combinándolo con situaciones tan simpáticas, tan entrañablemente divertidas, constituye sin duda una de las grandezas de este libro.

¿Y cuál es la segunda genialidad? Sin duda alguna los personajes, que suponen también otro de los puntos fuertes (muy fuerte) de este libro. Muchas veces hablamos de la empatía con los personajes principales como un elemento que nos predispone a disfrutar de la lectura. Pues con este libro la empatía se produce hasta con los secundarios, muchos de ellos entrañables y maravillosos (Rose y Paddy, Doris, Daphne, el doctor Brewster...) y que sigues recordando tiempo después de la lectura, cautivada y conmovida por su sencillez y a la vez por su fuerza (fuerza que radica en su lealtad, entre otras cosas). Podría escribir mucho sobre los personajes, sobre valores que me han transmitido, sobre afectos, amistades, lealtades, emociones y ternuras varias, esto en cuanto a los personajes amables de la historia, claro; porque luego están los otros personajes, sobre los que también se podría hablar largo y tendido e incluso en vertical. Pero sé que no gustan mucho las reseñas largas, aunque aquí es marca de la casa, y no quiero prolongarme mucho, que para esas disquisiciones ya están los comentarios.

El hombre en el olvido tiene sus defectillos, por ejemplo y es algo a tener en cuenta (especialmente para lectores impacientes) es un libro que va de menos a más, las primeras páginas pueden desconcertar (en parte porque la portada creo que no está bien elegida) y cierta peculiaridad del protagonista puede hasta poner ligeramente de los nervios, pero mientras vas pensando si eso te convence y qué es lo que nos está contando y quiere contar Christina McKenna, sigues leyendo y de repente ya no puedes dejar de hacerlo, empiezas a reír, a estremecerte, a visualizar lo que estás leyendo, a adorar a algunos personajes, a odiar a otros… ya estás dentro y no puedes (ni quieres) salir.

En definitiva ha sido una lectura que me ha dejado muy buen sabor de boca, con esa mezcla justa de inquietud y de ternura que hace que sigas, tiempo después recordando escenas y personajes y valorando más la lectura. Recomendable. Y sin miedo, que un poco ya os conozco…


Aquello sí que tenía que ser una experiencia: manos que en lugar de pegar, acarician

Os dejo las dos portadas con las que este libro ha salido en España y con las que ha salido fuera:

domingo, 5 de enero de 2014

El caso Collini (Ferdinand von Schirach)



Título original: Der Fall Collini

Traductor: María José Díez Pérez

Páginas: 160

Publicación: 2011 (2013)

Editorial: Salamandra

ISBN: 9788498385526

Sinopsis: Empleado diligente, de una discreción modélica, Fabrizio Collini trabajó como operario durante treinta y cuatro años en la Mercedes-Benz. Pero un día, ya jubilado, acude al legendario Hotel Adlon de Berlín, a dos pasos de la puerta de Brandenburgo, y asesina a sangre fría a un hombre anciano, sin motivo aparente. La defensa de Collini recae de oficio en el joven e inexperto abogado Caspar Leinen, y lo que al principio parece una oportunidad para su incipiente carrera se convierte en un acuciante dilema profesional, ya que la víctima, un conocido y respetado empresario, es el abuelo de su primer amor, quien a su vez reaparece después de tantos años para pedirle que renuncie al caso. Así pues, Leinen no sólo se ve obligado a defender a un hombre que renuncia a defenderse y se niega a revelar el motivo del crimen, sino también debe resolver el conflicto de intereses. Su reputación y su carrera están en juego, más aún cuando el hallazgo de una pista apunta a un inquietante capítulo de la historia de la Justicia alemana.

Este libro es de los que al finalizar también termino agradecida, porque su lectura no me compromete de ninguna forma pero me ha hecho pasar unas horas entretenidas ya que se lee casi de una sentada. Y además con el extra de conocer algo que ignoraba. Para que luego se diga que según de qué épocas históricas ya lo sabemos todo.



El autor de “El caso Collini”, Ferdinand von Schirach, es abogado penalista, de los que ejerce, y nieto de uno de los líderes de las Juventudes Hitlerianas, Baldur von Schirach (1907-1974), uno de los favoritos de Hitler y también uno de los pocos que manifestó arrepentimiento... Es preciso comentarlo porque quién ha sido y quién es Ferdinand von Schirach indudablemente le ha llevado (además del insomnio) a escribir en torno a lo que escribe, primero relatos y ahora una novela en donde la parte procesal es la columna vertebral de la trama.



No puedo comentar mucho sin caer en spoiler, pero digamos que Ferdinand von Schirach muestra su habilidad para, sin necesidad de muchos adornos ni enrollarse innecesariamente, contarnos una historia que no deja indiferente y, como quien no quiere la cosa, dejar además en evidencia el sistema judicial germano (al menos en el momento en que se publicó El caso Collini).
 


Creo que no me arriesgo mucho al decir que la pretensión de Ferdinand von Schirach no es tanto escribir novelas que se conviertan en best-seller, como contarnos historias que él, como jurista que es, le crean conflictos éticos o morales. Entiendo que esta es su forma de mostrarnos aquello que como persona y como abogado se cuestiona y le inquieta.



Que von Schirach sea abogado y que hasta esta breve novela haya manejado especialmente la modalidad de relatos (en los que recrea casos reales) es algo que inevitablemente condiciona “El caso Collini”, puesto que el autor no malgasta espacio con descripciones innecesarias ni adornos superfluos (por muy “decorativos” que resulten). Bien es verdad que eso en algún momento va en detrimento de los personajes, puesto que no hay oportunidad para profundizar en ellos, si bien quedan absolutamente perfilados con las pinceladas que Ferdinand von Schirach nos muestra y esa habilidad para, desde la brevedad, construir una historia con muchas connotaciones. Será pues a través de los diálogos como se nos muestren los personajes.


“Tengo 64 años y en toda mi vida solo he reconocido a dos hombres decentes: uno murió hace diez años y el otro es monje en un monasterio francés. Créame, Leinen, las personas no son blancas o negras… Son grises. –Suena a cita de calendario. Mattinger se echó a reír. –Cuando uno se hace mayor, la citas de calendario son cada vez más ciertas”.


La brevedad de esta novela, el desprecio por lo innecesario y la concentración en aquello que quiere contar y transmitir, hace que sea muy difícil comentar esta obra sin desvelar nada. Así que sólo me queda recomendarla, porque es breve, previsible en algunos aspectos, pero aun así tremendamente original (sí, sí, he dicho previsible y original para referirme al mismo libro: lo es). Ah, y está basada en un hecho real, que sé que esto puede ser motivador para quienes gusten de lecturas en torno a realidades ficcionadas …
 (©AnaBlasfuemia)