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martes, 19 de mayo de 2020

Gilead (Marilynne Robinson)


«Cuando la gente viene a hablarme, de lo que sea, me impresiona una especie de incandescencia que hay en ella, ese “yo” cuyo verbo puede ser “quiero” o “temor” y cuyo predicado puede ser “alguien” o “nada” y en realidad no importa, pues el encanto está precisamente en esa presencia, moldeada alrededor del “yo” como la llama en torno a la mecha, que surge en forma de pesadumbre y culpa y gozo y lo que sea, pero rápida, ávida e ingeniosa»

Qué gran narradora es Marilynne Robinson y qué difícil es lo que hace siendo tan fácil leerla. “Gilead” tiene un trasfondo religioso y teológico innegable pero, te interesen o no estas cuestiones, vas a conectar inevitablemente con su humanismo y con la gran sensibilidad que desprende en relación al ser humano y la existencia. Su prosa sosegada, honesta, acogedora, refleja un gran respeto que impele al lector a reconciliarse con las personas, con el vivir.

“Gilead” es una celebración de lo humano, una narrativa sencilla pero con una sólida construcción, que se aleja del tono sentimental y demagógico para abordar las motivaciones de su narrador con una profunda lucidez y con una transparencia muy generosa en ese escrutinio introspectivo que hace John Ames en una extensa carta dirigida a su hijo para que la lea cuando él ya no esté.

No siempre la voz narradora es fiable. No es el caso de John Ames, fiable y confiable, acogedora y profunda, sin esquivar ni misterios ni espinas. No soy nada fan de los sermones pero el abordaje de Robinson es lo suficientemente reflexivo e inteligente como para esquivar ese tono populista de muchas arengas, convirtiendo su discurso en una invitación al diálogo y a la reflexión, a una meditación profunda y serena.

Las enrevesadas relaciones entre padres e hijos es uno de los pilares que componen la columna vertebral de “Gilead”, también la soledad, la melancolía, las guerras, la comunidad, la religión, la vida… Todos ello abordado desde la calma, la amabilidad, el respeto y el cuidado. “Gilead” es, fundamentalmente, un enorme agradecimiento a lo cotidiano y ordinario, la vida como un milagro. Un libro conmovedor y acogedor de gran espiritualidad que cautiva sin falacias.

10 comentarios:

  1. Te leo justo después de terminar una novela y me alegro mucho porque "Gilead" es uno de esos libros que tengo en pendientes hace mucho tiempo. Tras leer "Vida hogareña" y "Lila", me quedan "Gilead" y "En casa". Lo bueno de que un autor que te gusta mucho, autora en este caso, tenga poca obra publicada es que puedes aspirar a leerlo todo. Y con Marilynne Robinson es mi aspiración hace mucho tiempo.
    Un buen momento para empezar a leer esta novela que veo que te ha entusiasmado.
    Un beso.

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    1. También lo tenía pendiente de hace tiempo, pero no había leído nada de Marilynne Robinson. Todo un descubrimiento. A mí me da pena leerlo todo de un autor que me guste, me gusta tener algo pendiente :D
      Un abrazo

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  2. Se ve que la has disfrutado. A mí, la verdad, me da un poco de "miedo" acercarme a la prosa de la autora porque se me hizo un poco densa la lectura de Vida hogareña. Es cierto que la historia me gustó, pero me dispersaba mucho en la lectura y creo que con esta me pasaría lo mismo.

    ¡Besos!

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    1. No sé, a mí me pareció que Marilynee es muy hábil para transmitir con sencillez y la verdad que no se me hizo denso, aunque es un libro para disfrutar despacio.

      Un abrazo

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  3. Leí 'Gilead' hace tiempo, en esa misma edición, que compré en Círculo de Lectores. Es un libro extraño. Especial. No es de los que recomendaría a todo el mundo. Es denso y sencillo al mismo tiempo. Crees que por su tamaño lo leerás muy rápido, pero luego él tiene su propio ritmo, mucho más lento. Creo que es un libro que hay que leer en el momento justo para poder disfrutarlo y gozar con su belleza.

    Besines.

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    1. Exacto: tiene su propio ritmo, que en mi caso se acopló perfectamente al que yo podía y quería tener. Me encantó, la verdad, Marilynne Robinson me parece una autora notable.

      Un abrazo

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  4. De ella leí hace mucho "Housekeeping", en clase, y más recientemente Lila; creo que era demasiado joven cuando leí la primera pues no guardaba buen recuerdo, sin embargo con Lila he disfrutado mucho.
    Quiero leer esta pero creo que no sería ahora el momento, y no quiero que me ocurra como con Housekeeping.

    Besitos 💋💋💋

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    1. Ya veo que muchas os habíais estrenado ya con esta autora. Yo no puedo estar más contenta de haberla descubierto, además hace tiempo que la tenía en casa esperando.

      Un abrazo

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  5. Obra de gran intensidad poética. Es una de esas grandes novelas en que aparentemente no pasa nada, pero que está plagada de momentos sutiles profundamente bellos; una novela que genera tranquilidad si la lees en el momento adecuado (en otros podría parecer un tanto profunda de más). Yo la he leído en un buen momento, al parecer, puesto que algunos de sus pasajes me han parecido exquisitos.
    Bien merecido ese premio Pulitzer.

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  6. Me ha gustado mucho. La manera en que se dirige a su hijo ¡es tan tierna! Aunque tengo que reconocer que las partes sobre los sermones me han resultado un poco densas, la verdad es que lo he disfrutado. Gracias Ana, como siempre...

    Un abrazo

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En este blog NO se hacen críticas literarias ni mucho menos reseñas. Cuento y me cuento a partir de lo que leo. Soy una lectora subjetiva. Mi opinión no convierte un libro en buen o mal libro, únicamente en un libro que me ha gustado o no. Gracias por comentar o, simplemente, leer