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miércoles, 25 de junio de 2014
Reto de Escritoras Únicas: Alejandra Pizarnik
De Ana Blasfuemia
Esto es difícil. Porque esta Escritora Única que hoy os traigo es poetisa. Y la poesía, no sé muy bien la razón, no es un género frecuentado por muchos lectores. Por algo será que se dice que hay más poetas que lectores de poesía. Tal vez haya que aprender a leer poesía, no leerla como se lee narrativa. Los poemas contienen tantos mundos y sensibilidades que se me hace difícil pensar que se renuncie a ellos explícita y categóricamente.
Alejandra Pizarnik nació el 29 de abril de 1936 en Avellaneda (Argentina). Y falleció un 25 de septiembre de 1972. Vivió, pues, 36 años. Como un poema, en tan pocos años de vida vivió muchos mundos.
Hija de inmigrantes judíos de origen ruso y eslovaco, no tuvo una infancia nada fácil, aunque su familia tenía una posición económicamente acomodada. Su español estaba muy marcado por el acento europeo. Tartamudeaba. Tenía mucho acné y tendencia al sobrepeso. Ah, vale, una infancia como muchas otras, nada que sea especialmente dañino aparentemente, hay muchas infancias plagadas de acnés, incomprensiones, sobrepesos, despropósitos, gafas, tartamudeos, aislamientos, cuerpos desaliñados, torpes… Pero ahí es donde entra en juego la que puede ser nuestra mejor aliada o nuestra peor enemiga: la autoestima. Y la de Pizarnik decidió ser su enemiga. Se obsesionó con su cuerpo y además se flageló y alimentó esa obsesión comparándose con su hermana. De ahí a consumir anfetaminas y volverse adicta a ellas sólo fue un paso. Parece que tenía Trastorno Límite de Personalidad, aunque a mí hay etiquetas que me tientan mucho el cuestionarlas, pero este no es el lugar.
Se tituló en Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires, y posteriormente estudiaría Literatura Francesa en La Sorbona. Allí publicó poemas y escribió varias críticas. Y sería allí donde conocería, entre otros, a Julio Cortázar, Rosa Chacel y Octavio Paz. Sería el propio Octavio Paz (¡nada menos que Octavio Paz!) quien le prologaría su cuarto poemario Árbol de Diana (1962).
Era una gran lectora, de esas personas que intentan profundizar y aprender de las lecturas y los grandes autores. Firmemente apolítica (de hecho aborrecía la política, porque su familia europea había sufrido tanto el fascismo como el estalinismo), su punto de mira, el eje sobre el que giraba su vida y sus proyectos, era la literatura.
Alejandra Pizarnik es considerada una de las poetas surrealistas más reconocidas y valoradas de Argentina. Pero sirva esta declaración de la propia Pizarnik para atisbar, aunque sea ligeramente, las contradicciones, luchas internas y búsqueda constante contra las que tenía que combatir:
El 25 de septiembre de 1972, mientras se encontraba de permiso de su estancia en un centro psiquiátrico, en el que estaba internada por un cuadro depresivo y tras dos intentos de suicidio, Pizarnik se quitó la vida tomando 50 pastillas de Seconal.
Reconozco que he hecho esta entrada desanimada. Porque el objetivo de que nos planteáramos este Reto de Escritoras Únicas era tanto dar a conocer a una serie de escritoras excepcionales como el invitaros a conocer su obra. Pero soy consciente que las “vidas duras” de muchas de ellas, y además en este caso el género en el que se expresó, la poesía, echa para atrás a algunos lectores. Si fuera capaz de transmitiros cómo el conocer la vida de estas autoras ha servido para acercarme a su obra de una forma distinta, de una forma que ha despertado en mí un gran respeto y admiración por lo que leía. Si fuera capaz de haceros llegar lo que ha significado para mí conocer más en profundidad a todas estas autoras (Sylvia Plath, Herta Müller, Marguerite Yourcenar, Charlotte Brontë, Elizabeth Hardwick, Sor Juana Inés de la Cruz, Alfonsina Storni, Rosalía de Castro, Virginia Woolf, Delmira Agustini, Janet Frame, Jane Bowles, Unica Zürn, Dorothy Parker, Irène Némirovsky, Emily Dickinson…) y cómo eso ha cambiado mi forma de leer para hacerla y hacerme mejor, mucho mejor. Si fuera capaz…
Os dejó AQUÍ una entrevista a Alejandra Pizarnik (de 1972). Y AQUÍ un maravilloso y genial blog dedicado a Pizarnik que os recomiendo a quienes queráis conocer más y mejor su obra.
PD: Os recuerdo que el viernes a las 00.00 h. finaliza el plazo para participar en el sorteo activo en este blog (un magnífico libro de Jean Rhys os espera)
Alejandra Pizarnik nació el 29 de abril de 1936 en Avellaneda (Argentina). Y falleció un 25 de septiembre de 1972. Vivió, pues, 36 años. Como un poema, en tan pocos años de vida vivió muchos mundos.
Hija de inmigrantes judíos de origen ruso y eslovaco, no tuvo una infancia nada fácil, aunque su familia tenía una posición económicamente acomodada. Su español estaba muy marcado por el acento europeo. Tartamudeaba. Tenía mucho acné y tendencia al sobrepeso. Ah, vale, una infancia como muchas otras, nada que sea especialmente dañino aparentemente, hay muchas infancias plagadas de acnés, incomprensiones, sobrepesos, despropósitos, gafas, tartamudeos, aislamientos, cuerpos desaliñados, torpes… Pero ahí es donde entra en juego la que puede ser nuestra mejor aliada o nuestra peor enemiga: la autoestima. Y la de Pizarnik decidió ser su enemiga. Se obsesionó con su cuerpo y además se flageló y alimentó esa obsesión comparándose con su hermana. De ahí a consumir anfetaminas y volverse adicta a ellas sólo fue un paso. Parece que tenía Trastorno Límite de Personalidad, aunque a mí hay etiquetas que me tientan mucho el cuestionarlas, pero este no es el lugar.
Se tituló en Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires, y posteriormente estudiaría Literatura Francesa en La Sorbona. Allí publicó poemas y escribió varias críticas. Y sería allí donde conocería, entre otros, a Julio Cortázar, Rosa Chacel y Octavio Paz. Sería el propio Octavio Paz (¡nada menos que Octavio Paz!) quien le prologaría su cuarto poemario Árbol de Diana (1962).
Era una gran lectora, de esas personas que intentan profundizar y aprender de las lecturas y los grandes autores. Firmemente apolítica (de hecho aborrecía la política, porque su familia europea había sufrido tanto el fascismo como el estalinismo), su punto de mira, el eje sobre el que giraba su vida y sus proyectos, era la literatura.
Alejandra Pizarnik es considerada una de las poetas surrealistas más reconocidas y valoradas de Argentina. Pero sirva esta declaración de la propia Pizarnik para atisbar, aunque sea ligeramente, las contradicciones, luchas internas y búsqueda constante contra las que tenía que combatir:
En el fondo —escribe el 25 de julio de 1965— yo odio la poesía. Es, para mí, una condena a la abstracción. Y además me recuerda esa condena. Y además me recuerda que no puedo «hincar el diente» en lo concreto. Si pudiera hacer orden en mis papeles algo se salvaría. Y en mis lecturas y en mis miserables escritos.Este texto me parece como un escaparate en el que Pizarnik se nos muestra desnuda, indefensa y a la vez combativa en ese campo de batalla que fue ella misma. Me recuerda tanto a Única Zürn…
El 25 de septiembre de 1972, mientras se encontraba de permiso de su estancia en un centro psiquiátrico, en el que estaba internada por un cuadro depresivo y tras dos intentos de suicidio, Pizarnik se quitó la vida tomando 50 pastillas de Seconal.
Reconozco que he hecho esta entrada desanimada. Porque el objetivo de que nos planteáramos este Reto de Escritoras Únicas era tanto dar a conocer a una serie de escritoras excepcionales como el invitaros a conocer su obra. Pero soy consciente que las “vidas duras” de muchas de ellas, y además en este caso el género en el que se expresó, la poesía, echa para atrás a algunos lectores. Si fuera capaz de transmitiros cómo el conocer la vida de estas autoras ha servido para acercarme a su obra de una forma distinta, de una forma que ha despertado en mí un gran respeto y admiración por lo que leía. Si fuera capaz de haceros llegar lo que ha significado para mí conocer más en profundidad a todas estas autoras (Sylvia Plath, Herta Müller, Marguerite Yourcenar, Charlotte Brontë, Elizabeth Hardwick, Sor Juana Inés de la Cruz, Alfonsina Storni, Rosalía de Castro, Virginia Woolf, Delmira Agustini, Janet Frame, Jane Bowles, Unica Zürn, Dorothy Parker, Irène Némirovsky, Emily Dickinson…) y cómo eso ha cambiado mi forma de leer para hacerla y hacerme mejor, mucho mejor. Si fuera capaz…
Os dejó AQUÍ una entrevista a Alejandra Pizarnik (de 1972). Y AQUÍ un maravilloso y genial blog dedicado a Pizarnik que os recomiendo a quienes queráis conocer más y mejor su obra.
PD: Os recuerdo que el viernes a las 00.00 h. finaliza el plazo para participar en el sorteo activo en este blog (un magnífico libro de Jean Rhys os espera)
Esto es difícil. Porque esta Escritora Única que hoy os traigo es poetisa . Y la poesía, no sé muy bien la razón, no es un género frecuentado por muchos lectores. Por algo será que se dice que hay más poetas que lectores de poesía. Tal vez haya que aprender a leer poesía, no leerla como se lee narrativa. Los poemas contienen tantos mundos y sensibilidades que se me hace difícil pensar que se renuncie a ellos explícita y categóricamente. Alejandra P…
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