jueves, 22 de mayo de 2014

Las piedras del río (Ursula Hegi)

Título original: Stones from the river
Traductor: Cristina Pagés Boune
Páginas: 688
Publicación: 1994 (1999)
Editorial: Planeta
ISBN: 9788408029120
Sinopsis: Trudi Montag, la protagonista de esta novela, no es como sus amigos y vecinos.  Trudi es una zwerg, una enana, que durante toda su vida sueña con dar un estirón y ser como los demás. Pero su historia y la de sus vecinos en un pueblecito de la Alemania de principios del siglo XX no es sino la aventura vital de cuantos vivieron esa época implacable que marcó para siempre su existencia. Trudi Montag se convierte así en la voz colectiva de todo un pueblo, de un drama humano, y en símbolo de todo lo grande y lo grotesco que cada uno de nosotros llevamos dentro.


Tengo en casa muchos libros que no he leído todavía. Pero la biblioteca de mi ciudad está justo enfrente de donde vivo. Toda una tentación. De vez en cuando recorro los escasos cincuenta pasos que nos separan y voy a mirar. Sin ideas previas. Miro en las estanterías monotemáticas que tienen, o en novedades. O paseo por las estanterías con mi dedo (uno de los veinte que tengo, soy una extraterrestre mimetizada) recorriendo los lomos de los libros hasta que el dedo se detiene, sin más. Así, me tropecé con este libro. Lo abrí sin mirar la sinopsis, leí el primer párrafo:
De niña, Trudi Montag, creía que todos sabían lo que ocurría en el interior de los demás. Esto fue antes de que comprendiera el poder que da el ser diferente. La tortura de ser diferente. Y el pecado de despotricar contra un Dios ineficaz. Pero antes de esto, años y años antes de esto, en sus plegarias pedía crecer.
Ups… creer que todos saben lo que ocurren en el interior de los demás… el poder que da el ser diferente… la tortura de ser diferente… ¡Tantas cosas en un solo párrafo!. Abrí otra página al azar y leí:
Leo revelaba poco de sí mismo a muy pocas personas, no porque fuese tímido o porque deseara ocultarse, sino porque no sabía lo que era el deseo de ser comprendido.
No sabía lo que era el deseo de ser comprendido… Qué suerte, pensé para mí. Qué suerte. Miré la sinopsis: vaya, Alemania. Dejé el libro en la estantería, me vine a casa y me puse a buscar por Internet para comprarlo. No es un libro fácil de localizar. Al final me lo compré de segunda mano. Los libros de segunda mano siempre me intrigan y me inquietan porque me sugieren que alguien los ha descartado o no ha sabido resolver alguna herencia o una separación. O yo qué sé, la curiosidad de querer saber cómo y porqué ese libro ha sido rechazado. Me monto historias sobre el recorrido vital del libro, que de mano en mano va… y yo me lo quedo.

Trudi Montag, la protagonista de este libro (una zwerg, una enana), nace en Burgdof, un pueblo de Alemania, en 1915. El libro va desde ese año hasta 1952. Dos guerras mundiales atraviesan este libro y, por tanto, la vida de Trudi y los habitantes de Burgdof. En 1915 Burgdof es un pueblo que pertenece a las mujeres, puesto que los hombres están luchando en la guerra. Ellas gobiernan y desconfían de los pocos hombres que se han quedado. Y así, cuando Trudi nace y su madre se niega a tocarla, serán las mujeres del pueblo quienes la mantengan con vida.

Al poco de nacer Trudi, su madre se pierde por los laberínticos abismos de la mente, lo que llevará a Trudi a crecer por dentro muchísimo más rápido de lo que puede crecer por fuera.

Ya a los dos años, Trudi se sentía mayor que su madre.
Y a ver cómo explico mi sensación lectora. A ver cómo re-creo esta lectura (gracias, elvirar). Empezar a leer y devorarlo fue todo uno, buscando tiempo libre para retomar la lectura. Y la verdad que tiempo libre he tenido poco y para leer, aún menos. Pero leía cuando podía, robando ratillos aquí y allá, y mientras leía no entendía cómo este libro estaba tan “oculto” por la red, cómo era posible que fuera tan poco conocido. La fuerza de lo que leía era impresionante, Ursula Hegi crea imágenes llenas de contenido con una facilidad asombrosa.

Empecé a leer y no podía parar, todo lo que leía decía algo, transmitía algo, contaba algo. Y así una página y otra y otra y otra… Cuando llevaba leídas algo menos de 100 páginas ya había contado tantas cosas, había tanto encerrado y desmenuzado y mostrado que pensaba ¿pero qué me va a contar en las más de 500 páginas que me quedan?. No tenía ni idea, pero ya me había transmitido tanto que lo que viniera después lo concebía como un enigma arriesgado y necesario, un riesgo que quería correr. No me importaba porque lo leído hasta entonces era extraordinario y que me quiten lo bailado (lo leído).

Una forma de narrar simple y directa que hace fácil la lectura, se acomoda, no hay nada rebuscado, ni imágenes complejas, todo está estremecedoramente transparente. Estremecedor porque asombra la facilidad con la que interpreta conductas y gestos y se asoma a los recovecos del alma en los que está el germen de muchos comportamientos y sentimientos. Todo es fácil, todo es sensible, reconocible y humano, detalles, palabras y miradas. Todo nos explica a nosotros mismos. Nos descifra incluso en los  detalles, viendo dónde y cómo se inician y cómo luego se ejecutan.

Avanzo en la lectura sin desperdiciar ningún párrafo. Mis ojos se van llenando de personajes que van calando como la lluvia fina, imperceptible pero implacable en el calado

Trudi Montag, qué habilidad y qué perspicacia para ver a través de la superficie, con una visión que engrandece lo pequeño y lo invisible, viendo más allá, interpretando los detalles…Trudi, que inventa cuentos, historias y relatos para retener a las personas a su lado, que finge querer estar sola cuando la soledad se le clava en el alma con garra de hielo, estrujándosela…Trudi, que aprende a robar secretos que nadie le cedería, y esos serán los secretos que preferirá: los que roba. Hace de los secretos de los demás su don, su fuerza. El poder que le da decidir si contarlo o no. Y el saber que jamás cambiará sus secretos por los de los demás. Trudi, que de niña tiene una voz madura absolutamente creíble.

Habría hecho cualquier cosa para que la quisieran y, al no poder conseguir que la aceptaran, se apoderaba de sus secretos y los revelaba.
Desde 1915 hasta 1952 conoceremos la vida de Trudi, pero conoceremos también la vida de Burgdof y sus habitantes: las familias, los vecinos, las relaciones de unos y otros. Un pueblo como tantos otros, personas con historias, con secretos, con afectos, buena y mala gente, amistades, parejas, padres e hijos, sus comercios, sus costumbres, su identidad… 

Y sabremos cómo un pueblo cuyos vecinos eran casi como una familia se verá abocado al enfrentamiento más cruel y fratricida con la ascensión y llegada de Hitler al poder. Inevitablemente, un buen número de páginas transcurrirán durante los años de la II Guerra Mundial, en este caso conociendo cómo viven todo lo sucedido, cómo lo viven unos y otros, cómo algunos no supieron ver, otros no quisieron creer, otros confiaron hasta llegar a espacios en los que la confianza era la muerte segura, otros se dejaron convencer, otros creyeron, los de más allá dudaron, los de más acá traicionaron a su propia familia, muchos  miraron a otro lado… y otros, ayudaron. Hermanos, vecinos, hijos, enfrentados entre sí. Todo ello, no olvidarlo, en un pueblo alemán. Todos eran alemanes, judíos y no judíos, nazis y no nazis. Todos alemanes y vecinos. Jugaron juntos, vivían juntos, crecieron juntos, algunos hasta lucharon juntos en la I Guerra Mundial. Una sociedad compleja, un país complejo. Como tantos otros, también.

¿Qué me ha gustado de este libro? Que durante muchas, muchísimas páginas, el libro da tanto, tiene tanto contenido, da que pensar… Los primeros años de vida de Trudi, su infancia, su adolescencia… es maravillosa, ella y los personajes que van apareciendo, las historias que se van sucediendo, la visión de Trudi, las descripciones que Ursula Hegi hace de sus personajes y su comportamiento. La mirada es tan… especial. Sumergirme en la lectura era una absoluta delicia, maravillada de lo que leía y cómo me lo contaba Hegi.

¿Qué pasó? Demasiadas páginas. Ursula Hegi se va desinflando un poquito a la hora de contar y el lector llega demasiado cansado a la travesía de la última parte del libro. ¿Podría haberlo contado en menos páginas? Sí. No muchas menos, pero sí. Va perdiendo fuerza, aunque su nivel más bajo sigue siendo un nivel alto.

¿Cuál es el balance? Un personaje extraordinario, Trudi, y algunos más (Gertrud, Leo, Georg, Eva, Max…) que también tardaré en olvidar. Una manera sutil, preciosa y precisa de contar historias y el comportamiento humano. Una autora que entra en la saca de quieroleermás (urge confirmar las sensaciones). Una travesía por la IIGM que se hace pelín prolongada (o a la que yo llegué cansada). Una Trudi que pierde fuerza hacia el final. Una excesiva cantidad de personajes a los que cuesta seguir sin anotar quién es quién. Un libro que termina por hacerse algo largo porque resulta difícil mantenerse tan tan tan arriba, aunque igualmente el nivel es muy bueno. Momentos de lectura inolvidables. Un descubrimiento. Un libro desconocido que me ha sorprendido mucho y bien. Una lectura recomendable.

Ahora, con este batiburrillo de balance, decidan lo que les plazca. Yo así lo he leído y así lo he contado. Es una buena lectura que merece conocerse más.

Lo que podía ofrecerle a Georg era mucho más de lo que había ocurrido –una secuencia que lo guiaría hacia el meollo de la historia, una historia que contendría un mundo entero-. Tenía que ver con qué contar primero, aunque no hubiese ocurrido primero, y con qué acabarla. Tenía que ver con qué resaltar y a qué renunciar. Y qué abrazar.
(©AnaBlasfuemia)

49 comentarios:

  1. Parece un tema interesante, pero como tengo que descartar debido a tanto acumulado, éste no me llama lo suficiente.
    Besos.

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    1. No es el tema, que también, es lo que cuenta, y la mirada que tiene de lo que cuenta. Pero los descartes están permitidos, faltaría más ;)

      Besos

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  2. No conocía el libro pero por la época en la que transcurre y si engloba las dos guerras me llama la atención, es una pena que al final baje el nivel con ese exceso de páginas pero bueno, creo que por tus palabras merece la pena darle una oportunidad
    Besos

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    1. Engloba más la segunda guerra que la primera, eso es así. Tal vez es que tantas páginas pudieron conmigo, pero resisto bien un libro largo. El problema es que desde el primer párrafo el nivel es muy alto y es difícil de mantener sostenido todo el tiempo, pero merece ¡vaya que sí! una oportunidad. Incluso más ;)

      Besos

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  3. Con un primer párrafo así no me extraña que el libro se fuese contigo a casa, yo no hubiese podido resistirme. Me gusta de esas frases lo mucho que dice la autora con tan pocas palabras, y la manera tan bonita y luminosa que tiene de decirlo. Me gusta lo que nos cuentas de los personajes, pero luego, a medida que he ido avanzando en "la lectura de tu lectura" ;-) (al tiempo que pensaba "no, no, no, más nazis no") me he desinflado. Estoy hablando a ciegas, claro, porque no he leído esta novela, pero me hubiese encantado que todo transcurriera en cualquier otra época. No todos los monstruos tienen que ser siempre nazis, los hay de muy distintas clases.
    Gracias por la re-creación, me ha encantado. Besos.

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    1. Lo cierto es que lo que vi en la biblioteca me llevo a comprarlo directamente, y no me arrepiento. El caso es que Hegi dice continuamente, tal vez por eso agota, que no hay respiro. Tampoco es que agote, pero como lectora necesitas igual algún descansillo ¿no? Y es cierto que Hegi adulta tiene momentos no tan potentes. El tema de la IIGM tiene el describir como lo vivió un pueblo alemán, lo sucedido ya lo conocemos todos, pero siempre me ha interesado ese punto de vista desde dentro de los propios alemanes, y también que se refleje que no todos miraron a otro lado. Muchos ayudaron y se jugaron la vida. Pero sí, transcurre en la época que transcurre, eso es así, y durante bastantes páginas no se puede escapar de eso.

      Gracias a ti! :) Besos

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  4. A pesar de tus peros con el último tramo no me importaría darle una oportunidad. Encaja muy bien en mis gusto.

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    1. Pues me alegro que le des una oportunidad, porque es un muy buen libro, los peros son mis sensaciones que son mías únicamente, y ni siquiera desmerecen lo que ha sido para mí una muy buena lectura.

      Saludos

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  5. Pues hasta la parte de "¿cuál es el balance?", yo me lo quedaba. Ahora me has dejado con dudas, aunque tiendo más a una inmensa curiosidad... Además me han encantado esos dos párrafos que leíste en la biblioteca, no me extraña que te atrajeran. Así que me lo apunto, y ya veremos si el destino hace que nos crucemos.
    Besos!

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    1. Ante la duda, lee y decide. Es muy buen libro, muy interesante. Tiene muchos párrafos que marcas durante la lectura. Ahora te digo: es difícil que el destino haga por cruzaros, es un libro difícil de encontrar, todo lo que he visto es segunda mano. Y en mi Biblioteca con dos tomos nuevecitos, que son unos raros.

      Besos!

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    2. Ya, me imagino que no será fácil de encontrar, aunque últimamente frecuento más los puestos y tiendas de segunda mano que los de "primera". Da la sensación de que hay mucho más que descubrir ahí.

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    3. Pues la verdad que sí, en las librerías de segunda mano te encuentras cosas que no te explicas que estén ahí. Así como tengo la suerte de tener la bibioteca enfrente de mi casa, también es verdad que en esta ciudad manchega las librerías no despuntan precisamente ni salen de las novedades. Y de librerías de segunda mano ya ni hablamos :(

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  6. Pues no se, en principio me gusta, pero yo tengo la memoria de pez, y alguna vez me he tenido que hacer una especie de esquema conforme iba leyendo para saber quien era quien (o eso, o ir tirando páginas para atrás para recordarlo) y eso me da mucha rabia. Yo, como en las novelas de Agatha Christe, que al principio hay una lista con los nombres de todos los personajes y quien son :) Es broma, no me hace falta tanto, pero si me da rabia perderme en la lectura y tener que volver para atrás.
    Besos!

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    1. Compartimos memoria, pues. Con algunos personajes no es necesario, los recuerdas bien, pero otros, con nombres y apellidos tan alemanes ya es más difícil, yo terminé por anotarlos, y eché de menos ese listados de nombres con los personajes que venían en algunos libros, sí :)

      Besos

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  7. Creo que a mí me hubiera pasado lo mismo: aunque tengo muchos libros sin leer suelo ir a la biblioteca sin ideas prefijadas y ver qué me depara el destino... Muchas veces acabo cayendo en la tentación y si no lo saco, me lo compro. La verdad es que los párrafos que has elegido son de los que impactan y hacen que a uno le apetezca descubrir más y lo que cuentas de la historia, aunque no es la ambientación que más me gusta, reconozco que me llama... Nada, que no sé si agradecerte o ponerte una vela negra por otra recomendación más (¿para cuándo una entrada protagonizada por tu ONG? ¡Necesito salvar mi lisa!!!) 1beso!

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    1. Es que a ver, es como si tuviera una enorme estantería exterior llena de libros. Y a la que además le puedo encargar alguno si no lo tienen. ¿Cómo resistirse? Los que están en casa ya están ahi, no se van a ir. Lo que hay fuera, aunque sea la bibliioteca parece como que se pueden desintegrar o algo así :) Fijate, como yo no me fijé mucho en la sinopsis, sino más bien en los párrafos robados en la biblioteca tampoco pensé que toda esa parte de la IIGM iba a estar tan presente, hubiera esperado porque últimamente estoy haciendo ese tipo de lecturas muy seguidas y me gusta espaciarlas. Me alegro que te llame porque merece la pena, ya verás. No me pongas velas negras, por favor, por favor, que me merezco lo mejor :P Jamía, yo lo siento por la ONG, pero me alegro por mí, qué quieres que te diga ;)

      Beso!

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  8. Para mí es tan desconocida como lo era para tí, pero le pondré solución. Una novela que transmite tanto, aunque le sobre alguna página, merece ser tenida en cuenta.
    Un beso.

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    1. Pues me alegro que decidas ponerle solución, porque me da rabia que los peros echen para atrás, sobre todo porque es un libro y una autora muy interesantes y que merece la pena leer. Entiendo también que el que tenga tantas páginas eche para atrás, pero se lee muy bien.

      Beso!

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  9. Ya te digo que tus textos son mejores que los libros que reseñas, en algunos casos. Me llega tu pasión por las novelas, pero sobre todo por los personajes, que supongo refleja tu pasión por las personas. La verdad que nos presentas un personaje interesante, diferente. También la época me seduce, intento desde hace tiempo entender el auge del nazismo, y algunas novelas como “Una princesa en Berlín” o películas como “La cinta blanca” me han encantado. Así que me lo apunto, para darle una ojeada (aunque 600 páginas…) pero no sé cuándo le tocará.

    En otro orden de cosas, he leído que se ha estrenado una pelicula sobre un adolescente con sindrome de Asperger: Trough me (http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/autismo-muy-especial-3279501). Igual ya lo sabías, pero por si acaso te lo digo:)

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    1. Qué manera más dulce de llamarme exagerá :P No me importa que me lo digas porque soy consciente de ello, y porque además te agradezco el concepto de re-crear respecto a mis comentarios, porque en verdad creo que lo vivo así y me he sentido encajada en esa idea. Siempre has tenido buen ojo, elvirar, es cierto que le pongo pasión, a las lecturas y al contarlo, a la vida en general, y a las personas en particular. Trudi es un personaje especial, aunque no es el único, hay un puñado de personajes que merece la pena conocer. Trudi adulta no evoluciona tanto, además se desdibuja al ser también la voz de todo un pueblo en momentos difíciles. Coincidimos en la atracción por la época, y personalmente, cada vez más por conocer cómo lo vivieron los propios alemanes. Echar una ojeada a más de 600 páginas va a requerir de unas buenas gafas panorámicas ;)

      No conocía esa película-documental. Intentaré hacerme con ella, aunque tengo muchas reservas en cómo se suele abordar ese tema, y este parte de algo que me da mucho yuyu: niño con síndrome de asperger y un CI de 150... Si lo veo ya te contaré. Muchas gracias.

      Besos!

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  10. Estoy entre apuntarlo rápidamente y dejarlo pasar sin mirar atrás. Sí, porque la historia me resulta interesante; no, porque va a peor, y con tantas páginas... No sé yo.

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    1. ¿Y si encontramos el término medio? Apúntalo sin prisas, pero no lo dejes escapar. No es que vaya "a peor", es que es difícil mantener el listón, sobre todo cuando todo el tiempo está contando algo, continuamente... ¿te he convencido? (díme que sí, anda...)

      Besos

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    2. Será que me fío mucho de ti jajaja, pero sí, me lo apuntaré. A ver si cae de casualidad. ;d

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    3. Eh, que no soy infalible!. Dejémos que la casualidad disponga entonces ;)

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    4. jajajajja, ok, no te meto presión. ;D

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  11. Con lo bien que iba hasta que ha llegado la guerra, los tropiezos con la lectura, el galimatías de personajes y sobre todo que Trudi se canse. No lo descarto pero tendrá que esperar, Penélope va primero.
    Besos

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    1. Iba bien, fue bien siempre en verdad, pero lo que es, es, y hubo tramos que, aún gustándome mucho, bajaba la intensidad y tantas páginas pasan factura, no mucha, pero sí alguna. A Penélope no conviene hacerla esperar, ni a su reloj infantil.

      Besos

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  12. Es un viaje, si te acomodas en la lectura y miras por la ventana puedes ver cosas que fascinan, dejarte llevar y hasta que la azafata traiga el periódico gusta, la cosa es que también puede hacerse largo que las piernas hormigueen, las visitas al lavabo sean evitadas y que mires desde la misma ventana pero de otra forma.
    Cierto, hay fragmentos que enganchan, primero párrafos sublimes, tramos de hojas en los que dejarse embargar. Hasta ahí todo bien pero después ese estiramiento innecesario, esto cada vez lo llevo peor, sentirme tan bien dispuesta para encontrar eso, ahora mismo no es de mis sensaciones predilectas.
    ¿Lo bueno? el rescate, el descubrimiento, el acierto de posar un dedo en el libro adecuado, a fin de cuentas hubo un tramo memorable y ante eso, que te quiten lo bailao y recuerdes lo leído.
    Como has dado carta blanca, yo lo paso a la lista de: lo pensaré.

    Besos con acuse de recibo

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    1. Para una vejiga hiperactiva como la mía los viajes largos siempre son una aventura. No sólo los primeros párrafos son sublimes, tiene mucho destacable, durante muchiiiiiiisimo tiempo. En este viaje he estado fascinada durante muchísimo trayecto, luego supongo que al ser tan largo la fascinación pierde el plus de la novedad, y también que no esperaba encontrarme el tramo de la IIGM, que desde luego aporta esa visión (necesaria) de ser vivida dentro de un pueblo alemán. Ahi es donde Trudi se desdibuja, porque el pueblo cobra más protagonismo. No sólo hubo tramo memorable, hubo prácticamente tres cuartas partes, y el resto no es que sea desdeñable, es sólo que me apartaba de otras cosas.

      Siempre doy carta blanca, en cualquier caso, faltaría más. La lista de lo pensaré junto con que no es un libro fácil de tropezarte con él, mas montonazo de libros para leer ya o ya....

      Besos sin recibos!

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  13. Creo que es una lectura que me podría gustar. Me ha encantado cómo introduces el libro, la biblioteca a 50 pasos -qué suerte-, la historia que pueden esconder los libros de 2ª mano... la verdad es que esas historias podrían bien dar para una novela.

    Besos.

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    1. Es una suerte la biblioteca, la verdad. Y eso que cuando empezaron a construirla yo me lamentaba de que no pusieran una piscina :) Ahora no la cambio ni por un yacuzzi :) Los libros de segunda mano tienen su intriga ¿verdad? Sobre todo cuando es un buen libro ¿cómo alguien lo ha dejado escapar? Mejor no pensarlo, desde luego que a partir de cada libro de segunda mano podrías crear una historia, y para quien sepa, escribir una novela.

      Besos

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  14. No termina de convencerme la verdad, esto dicho con un suspiro de alivio: no me apunto otro !
    Yo trabajo al lado de una biblioteca pública pero mira, en eso me controlo muy bien, soy muy mía para los libros y prefiero no tomarlos prestados.
    Besos.

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    1. Aunque sólo sea por el alivio que te causa tendré que conformarme, pese a no haberte convencido :) Si a mi también me gusta tener los libros, pero todo no se puede, y da tanto gusto mirar tanto libro junto... Si ya el libro me gusta mucho, luego me lo compro.

      Besos

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  15. Me gustó. "qué habilidad y qué perspicacia para ver a través de la superficie, con una visión que engrandece lo pequeño y lo invisible..."
    La apunto, me gustan las novelas oceánicas.
    Besos

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    1. Pues no te quepa duda que con tantas páginas este es un libro muy oceánico (qué bonita expresión, Marybel, me la voy a tomar prestada ¿te importa?) ;)

      Besos

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  16. Cómo te comprendo con lo de la biblioteca. Yo la tengo también muy cerquita. Y todos los días paso por delante de ella. A veces paso sin pensamiento de entrar y son mis pies los que entran... Y claro, una vez dentro... En fin, ¡qué te voy a contar!
    Y este libro me lo voy a llevar con tu permiso, que me da que es de los que me gustan. Aunque se haya desinflado un poquito al final.
    Besotes!!!

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    1. A ti te entraran los pies, pero yo entro toda entera :D No me cuentes, no me cuentes, que a veces me he venido a casa con tantos libros que luego los he tenido que devolver porque no se puede, no se puede :) No necesitas permiso para llevarte nada, faltaría más.

      Besos!

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  17. No pude. O no llegúe o me cansé o la historia se estiró demasiado.
    Sabes esa sensación de estar ante una buena historia y un buen hacer pero... pues ahí me quedé, en el "pero". no porque fuera mala, sino porque la sensación era de que podía ser brillante y eso me descuadraba durante la lectura.
    Jo, me explico fatal... pero yo me entiendo
    Besos

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    1. No te explicas fatal, o se me dan bien las explicaciones fatales, pero te entiendo. No llega a brillante por eso, tal vez demasiado estirada la historia, arrancó y estuvo en cinco estrellas durante mucho tiempo y se le cayó una. No sé si en el jardín o en donde :) He visto que hay otro libro de Ursula Hegi en la que Trudi es una anciana, pero está escrito antes que este... Tengo curiosidad, claro.

      Besos

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  18. Pues me alegro y doy las gracias a tu dedito señalador. El hecho de que aun en su nivel más bajo, sea un nivel alto, me llama, lo de que se alargue innecesariamente, ya menos. Veremos. Besos

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    1. Mi dedito señalador... :) Oye, no siempre funciona,, eh. Me trajo un amigo descartable ;) Es un libro curioso, aporta cosas interesantes pero por alguna extraña razón se diluye en el último tramo.. Quizás quiso contar mucho, no sé, con el tiempo y el poso veré más claras las razones.

      Besos

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  19. Eso de hacer grande lo pequeño y las sensaciones que te han transmitido la lectura me gusta, pero se me antoja demasiado densa para estos momentos, esta vez me pueden los pequeños matices que comentas, la pérdida de fuerza en la parte final etc. así como posible estiramiento innecesario de la historia. No. sé, no sé, ahora mismo no lo veo. Un besote!

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    1. Densa no es, escribe transparente. Larga, sí, eso es una realidad. Y mira que la temática te gusta, eh. Yo creo que el libro te gustaría, pero también al final se te haría largo.

      Besos

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  20. Me lo apunto, me ha gustado mucho la forma de reseñarlo y creo que me gustaría pese a ese tramo final. Reconozco que a la autora ni la conocía.
    Saludos :)

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    1. Me alegro que te animes pese a los peros, porque la verdad es que es un libro que aporta cosas al lector, no remata y no llega a ser una lectura redonda, pero lo que da, lo da a conciencia. Yo tampoco conocía a la autora, pero ya le tengo echado el ojo a otro libro suyo, más cortito, eso sí :)

      Besos!

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  21. Me lo apunto de cabeza. Ese primer párrafo me ha llamado un montón la atención =)

    Besotes

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    1. Apuntado pues! Tiene un montón de párrafos que no desperdicias ;)

      Besos

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  22. Investigaré un poquito acerca de la autora a ver si encuentro algún otro libro un poco menos extenso con el que acercarme a ella, porque lo que nos cuentas, me atrae mucho. Un besote grande, guapa.

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    1. Tiene otro, que me hice con él también, llamado Flotando en la palma de la mano de mi madre, en la que aparece también la protagonista de este libro, Truda, ya anciana, aunque la protagonista es una niña. Igual no tardo en leerlo para hacerle justicia a Ursula Hegi, que la he dejado apenas un día "expuesta" en el blog y me sabe mal.

      Beeeso!

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