martes, 28 de abril de 2015

La calle de las Camelias (Mercè Rodoreda)



Título original: El carrer de les Camèlies
Traductor: José Batlló
Páginas: 274
Publicación: 1966 (2000)
Editorial: Edhasa
ISBN: 9788435016520

Sinopsis: La calle de las Camelias supone la culminación de la técnica realista que Mercè Rodoreda iniciara con inusitado éxito en La Plaza del Diamante. En esta ocasión combina las relaciones amorosas de Cecilia con el conmovedor sentimiento de soledad y nostalgia que caracteriza a sus personajes para ofrecer al lector una obra inolvidable.


Mirando la sinopsis me quedé pensando en lo poco que sé de técnicas realistas en literatura, o de culminaciones en la obra de una autor o autora. Lo que sí sé es que una vez que volví al universo Rodoreda, quise permanecer un poco más. Y por eso, después de La plaza del Diamante, continué mi paseo dirigiendo los pasos a La calle de las Camelias.

Mercè Rodoreda era un misterio. Celosa de su intimidad, de sí misma, pocos podrían decir que conocieron su vida privada. No se expuso, no se mostró. Hermética. Gabriel García Márquez, devoto admirador de Rodoreda, lo contaba en este artículo. Así pues parece que para acercarse al interior de Rodoreda, hay que hacerlo a través de sus personajes. Personas así, tan misteriosas, tan guardianas de sí mismas, son magnéticas para mí. Siempre me creo que lo que ocultan es justo aquello que yo busco. Además ¿cómo no sentirse hechizada por alguien que hizo de un palomar su cuarto propio?

Y seguir leyendo a Rodoreda es volver a constatar lo fantástica escritora que fue. Con ese lenguaje tan engañosamente sencillo y natural que parece llevarte de la mano desde la primera línea. Un paseo, piensas. ¡Ja!... una travesía, más bien.

“¿Qué has hecho en la vida?” Estuve a punto de decirle que me la había pasado buscando cosas perdidas y enterrando enamoramientos

Estuvo a punto de decirlo, pero no lo dice. Porque Cecilia calla muchas cosas. Se calla a sí misma. El miedo siempre se mueve entre silencios. No es lo que Cecilia dice (ni nos dice) el eje sobre el que girará esta novela, sino lo que calla, y sobre todo lo que hace, cada pequeño gesto, aparentemente trivial, insignificante y quizás extraño a ojos de los demás, pero que sin embargo la definen y nos la definen.

Y yo, en broma, puse mi mano sobre su pecho y le pregunté: ¿Encima de qué? Me contestó medio dormido que una mano hermosa sobre un pecho. No, le dije, una mano sobre todo el sol de un hombre. Le puse la mano encima del corazón y le pregunté: ¿Encima de qué? Y me repuso que una mano pequeña encima de un corazón. No, le dije, una mano extendida sobre un dolor.

Y es que Cecilia, como parece habitual en las protagonistas de Rodoreda, es una mujer que observa lo que le rodea. Y dentro de ese aparente estar y ser silencioso e introvertido sin embargo transcurre un imaginario interior extraordinario y rico. Ese imaginario en las mujeres protagonistas de Rodoreda es una de las cosas que más me atraen. Mujeres inquietas. Mujeres que se aburren. Cecilia se aburre mucho, y como se aburre, entonces busca, curiosa, libre, sin normas, sin barreras.

¿Sin barreras? No hay murallas más infranqueables que aquellas que alzamos nosotros mismos delante de nuestras propias narices. Cecilia es insegura, le pesa (también) la culpa, el miedo, la soledad. Y tiene carencias, carencias afectivas. Colometa no tenía madre, casi que tampoco tenía padre. Cecilia no sabe quiénes son los suyos. Podríamos pensar que Rodoreda tuvo esa carencia, y no. Pero escribió desde el exilio. Esa carencia sí la tuvo: la falta de raíces, las que dan la pertenencia a un lugar. Pertenecer. A algo, a alguien. Y ahí, en el exilio de quien se ve obligado a vivir lejos de sus raíces y el exilio de quien se ve obligado a vivir sin ellas porque las pierde a la vez que su origen, es donde empiezo a tirar del hilo que me lleva al alma de Rodoreda, a través de ellas, las mujeres sobre las que escribe.

Todo era distinto y me parecía que el amor era la diferencia que existe entre todo lo que es lo mismo.

Cecilia parece incapaz de amar. O al menos de que el amor le dure más allá de ese espacio que hay entre el desearlo y el obtenerlo. Quizás porque más que amar lo que necesita es que la amen. Que la cuiden. O quizás porque huye. O porque sólo lo inmediato es lo que importa. Su moral es la moral del superviviente. Aquí. Ahora. Quiéreme. Así. Ya. Adiós.

Es difícil encontrar tu espacio, tu lugar en el mundo, tu identidad, cuando la búsqueda es a la desesperada, cuando la inquietud te hierve por dentro y buscas ser libre en un mundo que no lo es. Esa búsqueda errática es Cecilia, incapaz de dejar de mirar atrás pero deseando ir hacia adelante. No avanza, huye. Queriendo ser libre a la vez que buscando ataduras, vínculos, el cordón umbilical del amor. No parecía un paseo, no. Más bien una travesía. La travesía del salmón, a contracorriente, como nadan los desesperados.

Pude aguantar más de dos años y cuando casi me había acostumbrado me desesperé de estar acostumbrada.

Colometa era un personaje entrañable. Cecilia es un personaje más complejo, más desolador, quizás menos adorable, resulta más difícil entenderla, esa desgana, esa incapacidad para amar… Es un personaje en el margen. Me atrae siempre lo que está en los laterales, en los márgenes, invisible casi para quien transita por el centro, donde la mayoría se camufla bajo la etiqueta de normalidad y cotidianidad. Será que también me aburro. Sin embargo ambas, Colometa y Cecilia, tiene más en común de lo que parece. Lo que más les une, sin duda, Barcelona y sus calles. Y la forma de vivir esa ciudad: paseando, callejeando, observando, sintiendo. Sin ir a ningún lugar, únicamente andar por la ciudad y sus calles. Vivir una ciudad.

Y la soledad, y las flores, y los jardines, y los ángeles, y los sueños, y Barcelona… El universo Rodoreda. Todo está ahí, y ella combina esto y aquello y lo otro y nos da una poción de buena literatura. Yo me he tomado la poción a borbotones, ahora me dosificaré antes de llegar a Espejo roto, el libro de Rodoreda más recomendado por muchos comentaristas en este blog.

77 comentarios:

  1. Tengo unos tíos que viven en esa calle en Barcelona. Entre eso y la trama, que me ha gustado, me lo llevo. Gracias. Besos.

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    1. Llevado está, pues. Rodoreda es una grandísima escritora, sin duda.

      Un abrazo

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  2. Te fascina esta autora, y yo me he hecho un lío porque me llama más la trama de la plaza pero el personaje de Cecilia más que Palometa, así que nada, cuando vaya a buscarlos el azar y mi estado de ánimo decidirán por mí.
    Besos

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    1. Sí, soy muy de autores, de leer libros porque me atrae la personalidad de los autores... Si tuviera que escoger me quedo con La plaza del Diamante pero en verdad como me atrae tanto el "universo Rodoreda" voy disfrutando de todo lo suyo que voy leyendo. Colometa (que no Palometa, salvo que hayas hecho una traducción libre) y Cecilia son dos personajes diferentes, con el común denominador de Rodoreda y sus imaginarios femeninos. Pero que el azar decida, creo que te gustará más Colometa...

      Un abrazo

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  3. Cuando un estudioso de la literatura te descubre las claves realistas de Mercè Rodoreda, sus influencias de Proust y de Woolf, entre otros, se te abren los ojos y reconoces su maestría. Pero como lectora de a pie, reconozco que nunca he conseguido entusiasmarme con Rodoreda, pese a reconocer su perfección. Que sí, que sí, que es extraordinaria, pero no me emociona. Solo he leído "La plaça del diamant" (como no) y "Mirall trencat" ¿No te pasa que hay autores que pese a su grandeza no conectas con ellos?

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    1. Rodoreda es una "genia" de la literatura. Eso no implica que a todo el mundo le llegue igual, yo tengo una manera muy mía de leer a ciertos autores cuya personalidad me llama la atención, leo de forma diferente esos libros que otros a los que llego más distanciada o con menos afán de absorber al autor o autora que hay detrás. Y claro, a mí también me pasa que hay autores muy venerados, grandísimos escritores y que a mi no me llegan. Es la ley del lector ;)

      Un abrazo

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  4. Me estás creando nostalgia de Mercè i al mismo tiempo necesidad de descubrir una novela nueva, como ésta por ejemplo La calle de las Camelias. A mí lo que me gusta de ella es eso que tras una aparente sencillez narrativa se esconde una profundidad tremenda, unos personajes geniales y complejos, reales. Me encanta.
    Un besote.

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    1. Es verdad, su lenguaje es engañosamente sencillo, también es de las cosas que me llaman la atención de ella, y me gusta descubrir todas esas claves detrás de lo aparentemente simple. Pues ya sabes, tiene donde escoger.

      Un abrazo

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  5. Pues me avergüenza decir que no he leído nada de esta mujer pese a que me han recomendado sus libros mil veces. Tomo nota!
    Besos

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    1. Mujer, vergüenza tampoco. Hay muchos autores, no se puede llegar a todos. Si tiene que llegar, llegará.

      Un abrazo

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  6. Pues me anoto también este, aunque prefiero empezar por La plaza del diamante que me llamó más la atención y luego ya seguiría
    Besos

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    1. Como acabo de decir, tiene donde escoger. Y sin duda si no se ha leído nada suyo, parece necesario pasear por La plaza del Diamante.

      Un abrazo

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  7. Has vuelto a la autora, ya la reseña anterior mostraba mucho entusiasmo por su manera de escibir y aquí ya parece que asimilas el estilo, lo haces tuyo y loadoptas como modo de expresión y de pensamiento, de lo mejor que nos puede pasar a los lectores, a mí me ha pasado con muy pocos y mira que llevo leído. Lo mejor es que nunca sabemos donde vamos a encontrar esta complicidad :) Buscamos y buscamos hasta que ella nos encuentra. El presi literariamente hablando :)

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    1. En realidad lo leí seguido de La plaza del Diamante. Ya sabes que soy muy de "novela de autor", me fascinan la vida de algunos autores y me gusta imbricar libros/autor, porque está claro que hay escritores que han dejado su alma en lo que han escrito, de una forma más o menos directa. Acabo de terminar de releer un libro de Anaïs Nin (qué autora más invisibilizada...), parte de sus diarios (los que extrajeron como Henry y June), y en ese tipo de libros es más directo (evidentemente) la relación entre la autora y lo que escribe. Fascinante. Y tengo una complicidad con Nin casi al cien por cien ;)

      Un abrazo, presi

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  8. Con tan buena reseña y las citas que has compartido no tengo mucho que pensar, me lo llevo para la lista; muchas gracias por la recomendación.

    Besos.

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    1. Confiesa, Agalia ¿qué tamaño tiene tu lista de pendientes? :D No digo nada. La mía es kilométrica.

      Un abrazo

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  9. Leí en mi adolescencia y primera juventud varios libros de Mercè Rodoreda, entre ellos El carrer de les camèlies, no he vuelto a releerla. Rodoreda es una grandísima escritora, me recuerda a Carmen Martín Gaite, a Luis Landero, escritores que escriben sobre la mediocridad de la vida, sobre vidas anónimas, pero dotándolas de una gran profundidad psicológica, con personajes que, a pesar de vivir vidas en apariencia intrascendentes, buscan sentir la plenitud de la vida.

    El carrer de les Camèlies real no es tan glamuroso como la plaça del Diamant (Gràcia tiene el encanto de ser un barrio bohemio, con su aspecto de pueblo en una gran ciudad), està en un barrio más pijoapartesco, más proletario, habitado por emigrantes (el Guinardó, escenario de muchas novelas de Marsé). Tú has estado en Barcelona, no?

    Gracias por estas reseñas tan cercanas, en mi opinión, al espíritu de las novelas y de la escritora que las creó. Todo un homenaje.

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    1. Los personajes de Rodoreda son especiales, muy ricos, pero siempre desde el imaginario, el interior. Volveré a ella, aunque ahora la dejaré "descansar" un poco. No es muy habitual que me lea dos libros seguidos del mismo autor/a, me dio fuerte :D Tampoco es muy habitual que relea tan seguido y ahora acabo de terminar otra relectura. Libros, libros... ¿qué sería de mí sin ellos?

      Sí he estado en Barcelona. Pero no puedo decir que la conozca. Espero hacerlo algún día con alguien que me guíe bien, más allá de los habituales sitios turísticos, que me lleve por el alma de la ciudad.

      Un abrazo

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  10. Cuando observo a una lectora como tú quedarse en una autora, disfruto. Porque cada paso te aproxima más y más a zambullirte en el mundo que crea la autora y del que, si todo va bien, nos cuesta salir.

    Abrazos!!

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    1. Sé que lo entiendes porque tú también eres muy de autores, de no separar al autor de la obra, incluso de buscarlo/a en ella. Es eso, meterse en su universo, en este caso el de Rodoreda, pero siempre busco ese universo del autor en los libros que leo. Cuando lo encuentras, es una gozada.

      Un abrazo

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  11. Se me acumulan los deberes. De repente me entra una impaciencia tremenda por estrechar mi relación con esta autora. Lo que nos cuentas no hace más que despertar mis simpatías y la sensación de afinidad con ella.
    También el personaje de Cecilia despierta mi curiosidad y mi deseo de conocerla y moverme con ella, por la calles de Barcelona y por sus aburrimientos y búsquedas.

    Besos

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    1. Jajajja, qué impaciente. A veces nos entra ese nervio por leer a algún autor o autora, algún libro... y hay tantos. Rodoreda es una escritora que merece la pena conocer, aunque ya sabes que cada lector es un mundo, una sensibilidad.

      Un abrazo

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  12. A Rodoreda se la lee muy mal. Al menos aquí, en Catalunya, que te obligan a leer Mirall trencat o La plaça del diamant, se la lee fatal. Todos acaban por odiarla, algo que no entiendo. Tengo que admitir que de ella he leído poco o menos. Pero recuerdo disfrutar mucho con Mirall trencat y recuero que fue de las novelas que más me gustaron (me pasó algo así con Nada de Carmen Laforet, que también me gustó bastante).

    No me he vuelto a reunir con ella. Algo en la literatura española y catalana me tiran para atrás. Pero reconozco que me conquistó en su momento. Y con tu reseña, me han entrado ganas de que lo vuelva a hacer. Gracias.

    ¡Un beso!

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    1. Yo la leo muy bien, la verdad. Pero es cierto que por obligación siempre se lee peor... No concibo que se odie a Rodoreda :( (me entristece). Es verdad, yo también leo pocos autores españoles y catalanes, aunque intento nivelar la balanza. De todas formas con Rodoreda (en mi caso) fui sobre seguro. Espero que la vuelvas a leer. Y sobre todo, que la disfrutes.

      Un abrazo

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  13. No he leído esta novela pero Cecilia me parece familiar y quiero saber cómo afronta sus problemas. Gracias por la recomendación.
    un abrazo

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    1. Afrontarlos... no sé si lo hace exactamente, si entendemos por afrontarlos el solucionarlos, el poner fin a una búsqueda. En cualquier caso a mí me gusta muchísimo cómo escribe Rodoreda y con eso ya disfruto.

      Un abrazo

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  14. Creo que este me gusta más que el otro de Rodoreda que comentaste. Me explico: la prota se llama casi casi como yo y, según la describías en la reseña, me iba viendo a mí misma en muchas cosas que decías. Que no sé, que igual no soy así y solo me veo yo así y los demás no, pero ha sido como mirarme en el espejo a ratos.
    Así que ganas irrefrenables tampoco, que es cierto que últimamente estoy estricta a tope, pero ganas suficientes como para apuntármelo seriamente, sí que me entran.
    Un beso!

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    1. Uyuyuy, que la tengo en la biblioteca. Dos ejemplares a falta de uno.

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    2. Pues no sabría qué decirte, son libros distintos, aunque con muchas cosas en común. Pero son dos historias diferentes, dos personajes y circunstancias diferentes. Ummmm... no sé... Cecilia es un personaje complejo (que no te digo que tú no lo seas, eh), reconoces detalles, cosas, pero su vida es... peculiar. Si lo lees ya me contarás, si es espejo o no.

      Un abrazo

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  15. Me estás ya picando y mucho con esta autora. Aunque reconozco que este libro ni lo conocía... Pero me lo has contado tan bien que me has dejado con ganas de leerlo.
    Besotes!!!

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    1. Es que he provocado, eh ¡dos libros de Rodoreda casi seguidos! :)

      Un abrazo

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  16. Pues, para variar, me lo apunto xD

    Besotes

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    1. Jajajjajaj, te van a prohibir pasarte por aquí. Menos mal que apuntarse libros es gratis :P

      Un abrazo

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  17. No he leído nada de esta autora y además no sabía que García Márquez, mi autor de cabecera, era un entusiasta de ella así que no me queda más remedio que darle una oportunidad. Aunque no se si será con este título, que tampoco pinta nada mal.

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    1. Ahí está La plaza del Diamante si no te decides por este. Y el artículo de García Marquez ahí está también, así que poco más puedo añadir ;)

      Un abrazo

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  18. Ufff! "La plaza del diamante" y "Espejo roto" los leí hace años y los recuerdo con muchísimo cariño. Entrañables. Éste que reseñas no, pero me ha servido para recordarme que le debo una entrada a Rodoreda.
    Estupenda reseña.
    Un abrazo.

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    1. Espejo roto caerá. Ahora quiero dejarla descansar un poco, a Rodoreda, y disfrutar del poso que me ha dejado. Me encantará ver una reseña de esta autora en tu blog. :)

      Gracias! Un abrazo

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  19. Me encanta la reseña que has hecho. Yo sólo he leído ''La plaça del Diamant'' y me gustó mucho, pero nunca me animé con nada más de la autora. Pero como dices, las protagonistas que tienen esos mundos interiores tan magníficos, a mí me encantan.
    Un beso.

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    1. Gracias Seveth. Hay tanto que leer que a veces cuesta leer más libros de un autor o autora que te gusta. Y de relecturas ya ni te cuento. El mundo interior de las protagonistas de Rodoreda es... especial, sobre todo cómo ella nos lo va mostrando.

      Un abrazo

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  20. Bueno, tras tu reseña no puedo menos que apuntarlo. Por aquí no hay ejemplar nuevo disponible, aunque Edhasa tiene presencia en librerías. Aun no he leído a Rodoreda, pero tengo 'La plaza...'
    Con esta autora, particularmente, tus líneas resultan acertadas y afectuosas.
    Un beso, Ana.

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    1. Tengo la suerte de tener una estupenda biblioteca enfrente de casa. La plaza del Diamante es una estupenda aproximación a Rodoreda, un libro muy completo, muy interesante. Sí, creo que quiero a Rodoreda :)

      Un abrazo, Marcelo

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  21. Creo que tengo otra novela de la autora apuntada, digo creo porque lo tengo que comprobar. Lo malo es que esta me ha llamado la atención...tendré que comfirmarlo y ver cual me atrae más.
    Un beso!

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    1. Hace poco comenté La plaza del Diamante, es posible que la anotaras. Tenemos una atención muy dispersa, Lesincele, todo nos llama :)

      Un abrazo

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  22. Pues yo no sabría con cual quedarme. Creo que Cecilia me llegó mas adentro, y me ha venido un flasbach al leer el trocito que has puesto de ¿encima de que?. Le leí hace muchos años en catalán, pero me he acordado enseguida de ese párrafo, y eso que yo soy como un pez en el tema de la memoria, pero hay personajes que te calan, y a mi Cecilia me caló hondo.
    Besos!

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    1. Es difícil elegir, cierto, pero creo que así en general gustará más La plaza del Diamante que este, aunque a mí ambos me han gustado muchísimo. Y ambas, Colometa y Cecilia, son difíciles de olvidar. No me hables de memoria de pez a mí... (bufff).

      Un abrazo

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  23. No conocía a la autora, te he visto tan entusiasmada que tengo curiosidad. La tendré en cuenta.
    Un abrazo

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    1. Pues a Rodoreda hay que leerla. Hacer fácil lo difícil, complejo, el interior... tiene mucho mérito. Y ella lo hacía de quitarse el sombrero.

      Un abrazo

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  24. Me apunto la autora, echaré un vistazo a su obra a ver por cual me decanto
    Besos

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    1. ¡Que los libros elijan! No suelen equivocarse ;)

      Un abrazo

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  25. Se nota muchísimo que la autora te conmueve, ya te dije mi relación con ella. Me gusta de esta reseña, sobre todo, las pinceladas del carácter de la autora y lo del palomar como cuarto propio.
    Como personajes me atrae más el perfil de Cecilia, pero por el estilo ya veo que no se debe saltar ni una :)
    Un abrazo

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    1. Me gusta mucho el universo Rodoreda, sí, y cómo escribe. Sus libros muy ricos, siempre encuentras algo dentro, incluso al volver a leerlos. Lo del palomar es literal (se encerraba allí a escribir La plaza del Diamante. Me gustaría saber cómo te llega a ti esta autora, es que su estilo me encanta, qué le voy a hacer. Ver un Rodoreda-Marilú me da mucha curiosidad :)

      Un abrazo

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  26. Me gustan las personas silenciosas porque suelen albergar mentes inquietas, así que creo que Cecilia me va a gustar. Pero primero quiero leer "La plaza del diamante" y conocer a Colometa, así que me temo que Cecilia tendrá que esperar.
    Qué malo (o bueno) es aburrirse.
    Besos!!

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    1. Cierto. Las personas calladas, o que no hablan por hablar, suelen tener mentes inquietas, un interior "activo". No siempre, pero sí en muchas ocasiones. Sigue el orden que quieras, ya sabes que me encantan tus reseñas, y si comentas un libro que ya he leído mejor :)

      Aburrirse... es malo. Pero es bueno si te "mueve" a hacer cosas para salir del aburrimiento. Pero quien se aburre tiene también cosas que decir...
      Un abrazo

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  27. Cuando digo que tengo ganas de leer algo de esta autora, lo digo muy en serio, aunque ya tengo otra novela seleccionada. Tu reseña sólo me anima a darle más prioridad, a no perderla entre otros libros y autores que se atraviesen, a prepararme para una prosa y unos personajes que no se borran fácilmente. Ojalá que cuando lea algo suyo me cale tanto como a ti. 1beso!

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    1. Uy, sí, qué seria te has puesto :P Sea el libro que sea, que Rodoreda pase por ti. Ojalá, ojalá que te guste como a mí. Siempre es agradable (y más) disfrutar de un buen libro y un buen autor (o buena autora).

      Un abrazo

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  28. Me dejaste con ganas en tu anterior reseña de esta escritora y ahora con más todavía. Le daré lectura pronto (espero). Mil besos

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    1. Te provoco ya veo :) Pero es que es así, cuando algo me gusta tengo que volcarlo aquí (también si no me gusta). Ya nos contarás.

      Mil abrazos

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  29. Hola!!!

    Gracias por la reseña ^^ No conocía a la autora, ni tampoco la anteriro obra que has reseñado, espero disfrutarla tanto como tú.

    Besicos :D

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    1. Hola! :)

      Gracias a ti por pasarte y comentar. Si "pruebas" a Rodoreda espero que lo disfrutes ¡ojalá!

      Un abrazo

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  30. Pues te agradezco que me hables de la autora porque, salvo por sus obras, no sabía nada de ella. Me llevo anotada esta novela para el futuro. Abrazos.

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    1. Es tan interesante conocer a los autores que hay detrás de los libros. Complementa muy mucho la lectura. La enriquece. Que tengas un laaaaargo futuro :P

      Un abrazo

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  31. Esta autora me encanta. Lo cierto es que la lectura de este libro me produjo gran tristeza y un sentimiento de congoja, te hace sentir lo que experimenta la autora. Tan buen libro como este o más es Espejo roto.Y más libros que me quiero leer de ella.

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    1. Es una grande. Y desde luego leer a Rodoreda es darle paso a que algo se te mueva dentro. Espejo roto será mi próxima lectura de ella, pero esperaré un tiempecito.

      Un abrazo

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  32. Tengo que darle una oportunidad a esta autora, porque por lo que cuentas creo que me va a gustar ya que a mi también me atrae más la gente que está en los márgenes.
    Un beso.

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    1. Nunca sabes cómo van a llegar libros/autores a otras personas. Sólo puedo contar lo que me provocan a mí, pero sin duda a Rodoreda hay que darle una oportunidad si no la conoces. Luego ya decides :)

      Un abrazo

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  33. No lo he leído, Ana. Pero me gusta la Cecilia que nos cuentas, me parece que tiene que ser un personaje francamente atractivo.
    Este te lo robo
    Besos

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    1. ¡So ladrona!. Los personajes de Rodoreda tienen mucha profundidad, son complejos, pero ella lo cuenta así como inocentemente. Y eso me encanta.

      Un abrazo

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  34. Te dejo una mención a tu blog. Si quieres recogerla puedes hacerlo en: http://abrazodelibro.blogspot.com.es/2015/05/premio-ft.html

    Un abrazo y nos seguimos leyendo.

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    1. Gracias Francisco, me pasaré por tu blog. Nos leemos.

      Un abrazo

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  35. Ana que fantástica reseña. Me encanta como lo cuentas y como eres capaz de transmitir tanta pasión que casi te ves buscando el libro ya, para leerlo.
    Algunas de las frases que has destacado, a mi me parecen magnificas.Me ha encantado "Qué has hecho en la vida?” Estuve a punto de decirle que me la había pasado buscando cosas perdidas y enterrando enamoramientos"

    Rodoreda da una gran profundidad a sus personajes, exquisitamente trabajados y cada vez que los relees encuentras nuevos significados. Y tu a tus reseñas, magnificas como siempre.

    Un abrazo

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    1. Conxita, comentaristas como tú dáis unos ánimos que no veas :) Me alegra saber que te gusta mi forma de contar lo que leo (y otras cosas también). Pero ya irás viendo que a mí hay que "filtrarme" ;) Tiene muchas frases subrayables, es difícil elegir a veces, Rodoreda dice mucho en poco, así como sencillo y muchas veces me quedaba colgada de una frase o párrafo...

      Gracias. Un abrazo

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  36. Rodoreda es una autora de la que se dice muestra en sus obras una fuerte influencia de otros escritores como Marcel Proust, Obiols, Virginia Wolf o Thomas Mann, en lo que se refiere a estructuración de las novelas y el tipo de personajes que crea. Se “nota”que tuvo acceso a la obra de grandes autores, en especial autores catalanes como Ramón Llull o Jacinto Verdaguer.
    Escritora simbolista que dota de protagonismo a la mujer, ha sido quien mejor ha reflejado la transformación de la sociedad catalana en los años de la postguerra.
    "Después de leer las grandes obras de Mercè Rodoreda" (y me refiero a “Mirall trencat” Espejo roto”) "La calle de las Camelias” lo encuentro como un trabajo extraño, pero necesario y lógico dentro de la trayectoria de la escritora" Tampoco creo que sea de sus mejores obras, pero sí pido un replanteo, una relectura y revalorización de esta obra: creo que describe un momento muy determinado de nuestra historia y su posición como mujer dentro de este momento. No estoy de acuerdo con los que dicen que parece una mujer sin carácter, y fíjate que la obra es muy rica en metáforas y símbolos, tal y como ocurría con La plaza del Diamant . Rodoreda siempre escondía una materia literaria muy rica, y que “La calle de las Camelias” no es una excepción.
    Muchas gracias

    Saludos.

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    1. Sabía de las influencias de esos otros autores, aunque de Obiols, Llul y Verdaguer no he leído nada (sí de Proust, Woolf y Mann). Sí se "nota", no sólo las influencias, o ese acceso a grandes autores, sino su propio bagaje, esa amalgama entre sus influencias y su propio mundo interior. No sé si El carrer de les Camèlies es de sus mejores obras o no, sólo he leído dos libros suyos (el siguiente será Mirall trencat) pero si fuera la peor de sus obras estaría aún así muy por encima de muchos (muchísimos) libros que se leen hoy en día como quien come rosquillos. Lo que tengo claro es lo que dices, metáforas y símbolos están también ahí, supongo que igual en toda la obra de Rodoreda, y eso es lo que más me atrae, todo lo que está detrás de ese lenguaje aparentemente sencillo con el que cuenta.... Literariamente muy muy rica, cierto. Aleluya, benditos sean los escritors y los libros así. ¿Cómo no seguir leyendo?

      Gracias a tí.

      Un abrazo

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  37. Ana:
    pues una autora tan celosa de su intimidad, y que vivía en el antiguo palomar...me has intrigado. Me la apunto, veré si la consigo por acá. ¡Gracias por la reseña!
    Ale.

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    1. No vivía en el palomar :) Iba allí a escribir (concretamente La plaza del diamante). Es una autora enorme..

      Un abrazo

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  38. El Realismo, como estilo literario, me gusta mucho. A esta autora, sin embargo, no la he "catado" todavía. La plaza del diamante será mi primera incursión en su obra. Luego, ya veremos, claro.
    Besos,

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    1. Yo a estas alturas ya no sé qué estilo literario me gusta :) Creo que soy muy de sensaciones y momentos. "Cata" a Rodoreda, es una grande. Se me hace raro que no la hayas leído...

      Un abrazo

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