viernes, 24 de abril de 2015

Carta de una desconocida (Stefan Zweig)

Título original: Brief einer unbekannten
Traductora: Berta Conill
Páginas: 72
Publicación: 1922 (2002)
Editorial: Acantilado
ISBN: 9788495359476
Sinopsis: La historia gira en torno a R., un famoso escritor que recibe en su casa una misteriosa carta que le remite una mujer desconocida. En ella le confiesa su amor, un amor que resistió el paso del tiempo y el desdén del propio escritor, que jamás se percató de su existencia. A través de sus palabras, la desconocida nos revela los momentos más relevantes de su vida, condicionada por ese amor desde que por primera vez cruzó su mirada con la del escritor, cuando ella no era más que una niña.
Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora.

Stefan Zweig… Siempre me ha seducido más su vida que su obra. No voy a flagelarme por eso. Lo que había leído suyo, algún relato suelto, me había encantado, pero me parecía predecible y con cierta querencia por el folletín, aunque siempre escrito de forma magnífica. Alguien tan querido en la blogosfera y yo poniéndole peros. Qué ocurrencias. Pero también sabía quién era Zweig, cómo escribía y que tendría que encontrarme con él. Definitivamente. Mendel, la desconocida, el ajedrez… dudaba. Pero ante una carta no puedo resistirme. Y menos si es de una desconocida. Alea jacta est, será Carta de una desconocida el libro que definitivamente me ponga de rodillas ante Zweig.

Y lo cierto es que ganas, lo que se dice ganas, de hablar de las sensaciones que me ha producido esta lectura no tengo muchas. Como que quiero quedármelas para mí. Pero tener un blog que se llama Lo que leo, lo cuento tiene su peaje.

No es una carta de amor. Dicho queda. No es amor, es obsesión. Amor unidireccional. Y además no parece que él se lo merezca ni vislumbro nada que pueda provocar y sobre todo mantener ese amor desinteresado, generoso, obcecado, platónico, hermoso, de la desconocida. Salvo que cuando se enamoró era una niña de 13 años. Ahí sí cabe ese sentimiento que todo lo desborda, inexplicable, arrasador, injustificable casi. La razón por la que persiste a lo largo de los años en ese amor es indescifrable para mí. Es así. También está que necesitamos amar y que nos amen, y si no es el caso, nos lo inventamos. Pero condicionar casi toda una vida a una ficción… No.
Todas las vías de desprecio, de frialdad, de indiferencia, todas me las había representado en visiones apasionadas, pero justamente ésta no me había arriesgado a considerarla ni en mis momentos más pesimistas, ni en los momentos en que tenía la conciencia más extrema de mi inferioridad, porque esto era lo peor que podía suceder: que no me reconocieras en absoluto.

Que quien amas no te reconozca. El olvido. Qué dolor. Me cruje todo. En este caso no es metafórico, realmente él no reconoce a la desconocida en los distintos encuentros que tienen, salvo quizás en algún rincón de su alma, tan lejos y tan dentro tan dentro tan dentro que ni él mismo alcanza a verlo.

Porque a ti, ciertamente, sólo te gustan las cosas fáciles, juguetonas, nada pesadas, tienes miedo de inmiscuirte en un destino ajeno. Lo que quieres es entregarte a todos, al mundo, no quieres ninguna víctima.

Pese a mi incomprensión sobre ese amor incondicional, terco y enfermizo, y pese a que los dos últimos párrafos de esta joya me sobran, debo decir que la forma de escribir de Zweig es realmente hermosa, delicada, bella, maravillosa y todos los adjetivos bonitos que existan en el diccionario. Me rindo al cómo lo cuenta, así sí, así sí. Sin afectación ni ñoñerías, ni fáciles requiebros al corazón. Limpio como una campana de cristal, transparente. Lúcido y sensible en lo íntimo, honesto en lo superfluo.

Y que nadie diga que no es de relatos. No ante Carta de una desconocida. Ssshhhhhh.
No te culpo, te quiero tal como eres, ardiente y distraído, olvidadizo, entregado e infiel, te quiero así, sólo así, como siempre has sido y como aún eres.

Carta a una desconocida

Sólo quiero hablar contigo. Contarnos por primera y última vez. Y explicarte que ahora vivo en un paréntesis.

(Aquí vivo yo)

Intento hacerlo habitable. Tal vez quieras extender tu mano, meterla en el paréntesis y acortar la distancia que ahora nos define y zarandea a esa complicidad que se inventó a sí misma.

Tengo a buen resguardo la memoria de quien fuimos, está en una nube propia, a la espera de adquirir forma definida, sin límites que la hagan diluviar. Fuiste un paso necesario. No el último. Sin irte ni quedarte.

¿Qué habrá sido de aquella locura en la que hasta las matemáticas tuvieron cabida? Ahora todo parece tan lejano que incluso hay eco entre tú y yo. ¿Lo oyes? Es el tiempo, que todo lo termina. Pero añoro estar loca, jodidamente loca, crepuscularmente loca. Ahora la vida me desconcierta y me diluye. Me devora. Me merezco volver a estar loca y que me partas el alma. Devuélveme la vida. Sólo quiero hablar contigo.

Imagina que todo fue verdad. No sólo yo. Todo. Admitamos entonces lo increíble. Y así, imaginando y admitiendo, en la frontera de la madrugada hago del más allá un más acá. Acá. Aquí. Contigo. Y me quedo, en la utopía del tú y yo.

Resumiendo, te quiero.
(©AnaBlasfuemia)

93 comentarios:

  1. Es magistral la manera de Zweig de expresar los sentimientos, incluso cuando son sentimientos que no nos vemos capaces de entender o compartir. Un autor que nunca defrauda.
    Saludos.

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    1. Es muy lúcido en esa horquilla de los sentimientos, algo que no es fácil de transmitir a la hora de escribir. A mí me gusta más el Zweig de los ensayos y las biografías, con sus novelas tengo mis más y mis menos.

      Un abrazo

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  2. Me siento mal por no haber leído a este autor, pero con todos los títulos que reseñáis, no sabría por cuál decidirme. Todos me parecen fabulosos. Besos.

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    1. Mujer, no te sientas mal. Yo tengo toda una fila laaaaarga de autores con los que estrenarme. Nos desasosiega, pero hay tanto libro y tanto autor que deberíamos de disfrutar de esa amplia posibilidad de elegir. Deja que sea el libro el que decida ;)

      Un abrazo

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  3. No lo he leído pero lo tengo apuntado. Al principio tenía reparos pero con todas vuestras opinones no me queda ninguno :-)
    Besos!

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    1. Tal vez pueda gustar menos, pero es un libro que gusta, está muy bien escrito, se lee del tirón y terminas sabiendo que has leído posiblemente al mejor Zweig (en novelas)

      Un abrazo

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  4. ¡Qué historia más triste! Como "Querido Diego, te abraza Quiela" de Elena Poniatowski, también epistolar. Lo que más me gusta en Zweig, además de sus gloriosas biografías, es su estilo. Da un toque diferente a unas historias de lo más ordinarias convirtiéndolas en especiales.
    besos

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    1. Sí, es triste, por eso tampoco tenía muchas ganas de hablar de ella :) Tengo pendiente el de Poniatowski, pero es que me inquietan mucho ese tipo de lecturas en las que las mujeres no se rebelan, aunque sea frente a sus propios sentimientos.
      El estilo de Zweig también me gusta, pero reconozco que no todas las historias que escribió me atraen tanto, pese a estar tan bien escritas.

      Un abrazo

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  5. Me encantó y pienso como tú jajaja amor bueno... más bien OBSESIÓN pero con mayúsculas. Miedito me daría que alguien me entregase una carta así.

    Besos!

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    1. Bah, en realidad el concepto del amor es muy amplio, pero en él tiene que tener cabida la reciprocidad. No puedo concebirlo de otra forma. Yo me quedé pensando también en cómo me sentiría si recibiera una carta así... Sigo pensando en ello todavía.

      Un abrazo

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  6. No he leído nada del autor todavía, pero me ha encantado lo que nos cuentas. Desde luego, es una forma muy insana de amar, mantener una obsesión por una persona durante tantos años, y sin nada a cambio. Muy triste también, desde luego.
    Besos!

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    1. Insana es, sin duda, y el amor nunca debe de serlo. No debería de hacer daño el sentirlo.

      Un abrazo

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  7. Bueno, Ana, tanto como obsesión... No sé, me gusta pensar que los románticos verdaderos llevaban su pasión a tales extremos que este era el resultado :-) Creo que esta pequeña obra es una pieza clave en la bibliografía de Zweig, no porque sea de lo mejor que ha escrito sino porque incide en un rasgo de su carácter, de su espíritu, que ayuda a comprender el resto de sus libros. Zweig sentía su época y su entorno de esta manera apasionada y desgarradora, quizás por eso acabó como acabó :-((

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    1. Pero Mónica, tampoco hay que unir por definición romanticismo con sufrimiento ¿no?. Nostalgia, tal vez, un sentimiento teñido de la morriña gallega, pero drama, dolor y hasta muerte....no, no y no. Es verdad, ese dramatismo, ese sentido trágico de la vida es muy de Zweig, por eso me atrae tanto su vida.

      Un abrazo

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  8. Comparto que Zweig en su vida es muy interesante, casi más que en su obra. A mi de este autor me gustan sus memorias de un europeo, sus biografías me fascinan y sus libros... me gustan, sí, pero me quedo con esa otra parte.
    Este... es una obsesión, sí. tratada con cuidado y delicadeza en esa carta, pero me ha llamado mucho la atención que la saques. He leído hace apenas nada, Apropiación indebida y recuperé este título para terminar de encajar la lectura. Echa un ojo, por simple curiosidad.
    Lo que lees lo cuentas, pero haces más, te cuentas en lo que lees.
    Besos

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    1. Yo también prefiero biografías y ensayos, supongo que algún día leeré a Mendel y la novela de ajedrez, pero prefiero esa otra faceta de Zweig, más vinculada a quien fue.
      Sí, muy delicado en la forma de contarlo. Pero es obsesión, algo que enferma a una persona así no puede ser otra cosa. Apropiación indebida está en la saca, le llegará su turno, aunque mis turnos son muuuuuy largos.
      Cierto, me cuento en lo que leo, no concibo este blog de otra forma y así seguirá, y si no sigue siendo así el blog se esfumará. Sin más. :)

      Un abrazo

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  9. Te lo digo desde ya, a mí no me gustó, me cabreé, lo puse a caer de un burro por todas partes. Sí, es una historia de obsesión y además algo tramposa porque cuando ya comprendemos esto Zweig se saca de la manga la tragedia final. No espoilearé pero ya sabes, toda esa historia, además, que es que no hay quien se crea que el tío sea tan "despistado". Me gusta la idealización, el recuerdo, admito que sea unilateral pero se pasa mucho de rosca. Mendel es mucho mejor. Me encanta el paréntesis!!
    El presi con ceño fruncido.....

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    1. Hombre, cabrearme pues tampoco. Está muy bien contado y muy bien construida la historia. Pero sí, es una obsesión. No es amor y por ahí flaquea, o al menos a mí se me debilita el entusiasmo. Sí, es difícil de entender que nunca la reconozca, no a lo mejor cuando se encuentra a la mujer, no recordando a la niña que fue, pero luego ya es inexplicable, por muy picha brava que fuera el tio... Llegará Mendel.

      ¿Por qué frunces el ceño?

      Un abrazo

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  10. Con este no me pillas. No por nada, sino porque ya lo he leído y sí, también he visto la película que no capta la intensidad del relato. Tratándose de ese tipo de amor está claro que al apoyarse tan poco en la realidad para ella sí que se lo merece. Y ¿por qué no le vas a poner peros a Zweig? Sí los tiene habrá que dárselos, digo yo, no sería justo sacarlos para unos y para otros mirar a otro lado.
    Besos

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    1. Es difícil trasladar a la gran pantalla la atmósfera de los sentimientos. Y sí, claro, el amor está apoyado en la imaginación, o en la fantasia, o en el imaginario de esta mujer. Bien. La imaginación en el amor me parece indispensable, por algo he puesto la cita de Anaïs Nin que he puesto en el lateral, pero no puede ser sólo imaginación, al menos que alguna parte de la ecuación sea real ¿no?.

      Claro, si le pongo peros a Zweig, pero tampoco voy a ir a buscarlos ;)

      Un abrazo

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  11. No soy una loca de Zweig pero a este libro le tengo ganas, así que me voy a dejar la reseña para cuando lo haya leido. besos

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    1. Tampoco soy una incondicional, no de sus novelas, pero seleccionando bien qué quiero que me cuente acabaremos en armonía Zweig y yo ;)

      Un abrazo

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  12. De Zweig sólo leí hace tiempo “Veinticuatro horas en la vida de una mujer”, por recomendación de una amiga, pero no creo que me haya dejado huella, porque he ido a mirar por internet de qué iba, sí recuerdo que su prosa era un poco preciosista, recargada... Respecto al que comentas, no acaba de atraerme del todo, las obsesiones amorosas hacen sufrir y además por lo que deduzco de tu reseña, parece ser como una especie de ajuste de cuentas con alguien que pareció no enterarse o dio a entender que no se enteraba... Creo que estas cosas del enamoramiento o la obsesión se acaban intuyendo por parte del destinatario que prefiere no enterarse por lo insano del sentimiento.

    Abrazo de finde.

    PD. Sí, los besos no bastan en el amor, incluso el amor no basta...

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    1. Está claro que si no recordabas de qué iba es que mucha huella no te ha dejado. Es verdad que escribe bien Zweig, pero lo que he leído siempre tenía como esa cosa de folletín que me incomodaba un poco. Con este me he quedado más tranquila, en parte se lo debía. No es un ajuste de cuentas, es una especie de "para lo que me queda en el convento me cago dentro", vamos que no habría historia si la desconocida no lo suelta todo al final. Pero está bien contado, impecable. No, el destinatario no se da cuenta de la obsesión hasta que ella le escribe la carta. El destinatario no parecía enterarse de nada :)

      PD. Cierto, el amor tampoco basta...

      Un abrazo

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    2. ¿Es "no parecía enterarse" o "parecía no enterarse?

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    3. Oh... pues... me has dado qué pensar... :S

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  13. Qué buena pinta! De hecho creo que será la lectura con la que voy a estrenarme con Zweig. Ya lo estoy deseando!
    Besos

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    1. Es un buen libro para estrenarse con Zweig, personalmente no los pongo todos a la misma altura, pero creo que dos o tres salen librados con nota.

      Un abrazo

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  14. Cada vez que veo una reseña para este libro me emociono mucho al recordar todo lo que sentí al leerlo, hasta me tiemblan un poquito las manos al escribir... Pocos libros me han impactado como este, y sí, la verdad es que concuerdo en el tema de la obsesión, no puedo verlo de otra forma, y eso que se supone que soy una romántica...

    Besos.

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    1. A mí me gustó, pero no me impactó tanto en verdad, no lo he leído como una de esas historias que me agitan por dentro, en cierta forma me inquietó, eso sí, pero no me impactó... Menos mal que siendo una romántica aún tienes clara la frontera entre el amor y la obsesión ;)

      Un abrazo

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  15. Yo no sé qué me pasa con Zweig, no sé si es por mi romanticismo un poco atrofiado (bah, a días) pero es un autor que me da entre respeto y repelús. Lo sé, debería leerle y no prejuzgar así, sin saber, pero estas manías lectoras... Y luego todo este tema de la obsesión, es que no es para mí. Yo soy más de amores más cómodos y menos extremos. :P
    Algún día me animaré, con estos eternos pendientes siempre me pasa, un día me da un aire y a leer.
    Besos.

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    1. Atrapada entre r y r :) Pero oye, define un poco también mi relación con él. No es que le tenga repelús exactamente, pero hay cosas suyas (en las novelas) que no acabo de ver claro... Pero claro es que si ni siquiera le has leído :D Las manías lectoras son irremediables, sólo las cura el tiempo. Y no siempre.
      Buen aire.

      Un abrazo

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  16. Solo he leído un libro de este autor y me encantó, por lo que estoy deseando repetir con él y solo me falta encontrar un hueco y escoger título, aunque después de tu reseña creo que me queda clarísimo que tiene que ser con este librito
    Besos

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    1. Tiene muchas novelas cortas, así que siempre viene bien entre lectura y lectura (entre lectura y lectura... más lectura).

      Un abrazo

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  17. Me encanta este autor y esta historia me parece preciosa aunque, sí, tiene un punto obsesivo que me ha despertado... no sé si decir pena, hacia la protagonista.
    Yo he echado de menos ahondar en la cabeza de él, queda muy mal parado y me hubiera gustado conocer qué se le pasa por la mente cuando recibe la carta y descubre toda la historia.
    Un besin

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    1. Lo cierto es que en pocas páginas condensa mucho con facilidad y da para mucho comentario. Es un buen libro para un club de lectura. A mí no me dio pena la protagonista, quizás coraje, no sé. A mí también me ha faltado un poco más de él, mucho más desdibujado y menos creíble.

      Un abrazo

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  18. Con este libro me estrené con Zweig. Qué obsesión enfermiza... Casi incomprensible... Pero el autor sabe cómo conquistarnos, cómo hacer que lleguemos a la última página totalmente rendidas a él...
    Besotes!!!

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    1. No sé si hay alguna obsesión que no sea enfermiza :) Está muy bien escrito, sin duda, y se lee fluído fluído.

      Un abrazo

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  19. ¡Que aún no me he puesto con Zweig! Aunque no soy mucho de cartas, creo que esta novela, junto con "La impaciencia del corazón", es la que más posibilidades tiene de convertirse en mi estreno con el autor.
    "Necesitamos amar y que nos amen, y si no es el caso, nos lo inventamos." Cuánta razón.
    Un beso!

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    1. ¡A la lista negra que vas! Anda que no hay autores que tengo yo pendientes... Pero disfruto de esa posibilidad, estrenarme con un autor, repetir con otro, con qué libro me estreno, o voy y releo otro... Ya nos contarás.
      Ah, es que vida sin amor... no se respira igual. Y la imaginación está ahí, a nuestra disposición ;)

      Un abrazo

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  20. Zweig, eterno pendiente. Lo poco que he leído suyo me ha encantado.
    Un beso

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    1. Hay tanto autor, tanto libro y nuestra lista de pendientes es taaaaaan larga... Lo bueno que tiene Zweig es que como tiene muchos libros de pocas páginas en cualquiee momento echas mano de él...

      Un abrazo

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  21. Exquisito post Ana, muy bien explicado y dan ganas de volver a releerlo.
    Este libro lo leí hace muchos años y no debía ser su momento, porque no me dejó huella. Me ha pasado en algunas ocasiones, que hay libros que los he leído en momentos que no eran los apropiados y he salido perdiendo. Tus palabras me han despertado las ganas de volver a darle una oportunidad.
    Sobre la historia, la reflexión que siempre me da vueltas en torno al amor, ¿quién sabe lo que es correcto y lo que no lo es? ¿quién sabe lo que ve uno en otra persona que lo hace obsesionarse por ella? ¿ por qué se hacen tantas tonterías o no tonterías por amor? ¿por qué las personas se pierden en otros?¿ por qué nos obsesionamos con amores difíciles?¿ por qué se persiguen quimeras e imposibles?...hay tanto por descubrir y nadie tiene la certeza absoluta.

    Un abrazo Ana, me encanta como lo cuentas

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    1. Gracias Conxita. Es un muy buen libro, pero tampoco creo que vaya a dejar huella en mí. Me refiero a esa huella de libros que te conmueven, te agitan y se quedan dentro de ti. Sí recordaré la historia, probablemente, y lo bien escrita que está.
      El amor genera demasiados interrogantes, pero en verdad si no nos hiciéramos preguntas no avanzaríamos. Y las preguntas que planteas mejor no entro a contestarlas porque me pasaría un buen rato escribiendo... :)

      Un abrazo y muchas gracias

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  22. Sería bastante complicado ahora definir el 'amor platónico' como término. A mí más que un amor platónico (que no lo es porque más allá de un ideal inalcanzable existen hasta 3 contactos sexuales entre la pareja... y una semilla desesperada que yace muerta mientras su desconocida mamá redacta la carta) me parece un amor sumamente enfermizo por parte de ella, y olvidadizo por parte de él (no me creo que no la reconozca en ese tercer contacto clave y sin embargo su mayordomo si la recordara veinte años después); entiendo que debido a obsesiones juveniles (los 13 años del primer contacto) posiblemente debidos a la madre viuda y al padre ausente: Zweig no desarrolla esta teoría y por eso me atrevo, como lector, a apuntarla porque esa es la sensación que me dió cuando leí esta carta de 15 minutos (que bien merece un par de horas para entenderla en su máxima expresión) y ese es un detalle que merecía algunas líneas más...
    Bueno, me gustó el planteamiento inicial pero conforme avanzamos en esa entrega incondicional de ella hacia él, nos damos cuenta de que la enfermedad de la protagonista tiene que ver más con lo mental que con lo realmente pasional. Entiendo, eso sí, que en determinada época, 1927, gustase mucho al respetable este tipo de escritura tan correcta y elaborada pero ¿Dónde quedan las presuntas emociones que debería transmitir?

    Esta novelita tan irregular y tan reconocida, con bastantes 'peros', ha sido mi único acercamiento a Zweig hasta la fecha. Suficiente para mi gusto lector, no me quedan demasiadas ganas de repetir...

    Un abrazo, Anneta.-

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    1. Ya es difícil definir "amor", como para hacerlo de sus variantes... Digo platónico porque parece que lo que es él está todo inventado en la cabeza de ella, de cómo es, tal vez debiera haber dicho idealizado, pero dije platónico... Enfermizo, desde luego, la enferma la vida entera. Difícil el no reconocimiento, por ahí flaquea, o tal vez haya gente así pero ¿te enamorarías de alguien así?. Siempre parece haber un padre o una madre o ambos ausentes en algunas vidas atormentadas. Curioso.
      No descartes a Zweig, otea por otros derroteros, ensayos, cartas, biografías...

      Un abrazo Krust (me encanta lo de Anneta...)

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  23. Mi eterno pendiente , espero poder pagar mi delito antes de que me condenen por crímenes literarios

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    1. Zweig está pendiente en la lista de muchos, pero en la blogosfera está muy bien tratado. No es delito, que conste, crímenes literarios son otras cosas ;)

      Un abrazo

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  24. Empezando por el final, que maravilla, un amor-pasión que justifica una vida............. sí, sí, aunque sea breve, aunque salga mal, aunque sea un/una capullo.

    Zweig, me encanta, soy una zweigmaníaca de tomo y lomo. Soy feliz porque aún me queda mucho por leer de él y lo tengo bien guardadito para ir escanciándolo poco a poco. ¿Qué he leído? La que tan bien acabas de reseñar y que también reseñé en su momento, Mendel el de los libros, Leporella, Veinticuatro horas en la vida de una mujer, La impaciencia del corazón, El mundo de ayer. Memorias de un europeo.

    ¿Qué tengo en el punto de mira? Castellio contra Calvino. Conciencia contra violencia y dos más en la recámara.

    Me gusta mucho como escribe, su capacidad para sintetizar y encontrar el alma de las historias. Y me gustan mucho sus reflexiones sobre el mundo de entreguerras en Europa central. Además era amigo de Joseph Roth, otro escritor admirable al que le sigo la pista con unos cuantos libros ya guardados en mi estantería de pendientes. Y por si todo esto fuera poco, casi todas sus obras editadas en Acantilado, la editorial que más me gusta y que me atrae siempre porque sé que su criterio de selección era exquisito (no sé qué pasará tras la muerte de su fundador).

    Y sobre el amor... nada puede ocurrirle peor que ser una obsesión, nada puede sucederle mejor que ser libre y generoso.

    Abrazos!!

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    1. Gracias... Cierto, aunque duela, justifica una vida. Lo malo es el después, que la vida sigue, ya sabes... Yo, yo soy la capulla :P

      Sí, ya he visto que es una de tus debilidades, pero no es este Zweig el que me interesa, aunque esté tan bien escrita y tenga tantas cosas que como lectora agradezco. De todas formas tengo un buen surtido de él, gracias a Acantilado que le ha dado caña y de paso a nosotros. Ya veremos por donde tira Acantilado, una editorial que a mí también me encanta.

      Creo que una de las cosas que más me gusta de Zweig es precisamente lo que mencionas, su capacidad para sintetizar, porque es una habilidad que no está en mi genética y admiro mucho.

      El amor, si no es libre y no es generoso no es amor. Será otra cosa...

      Un abrazo

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  25. Lo leí hace poco y me encantó, aunque me pasa como a ti: no tengo ganas de escribir ahora mismo sobre él, quiero quedármelo para mí un poco más... Todo lo que he leído de Zweig me ha gustado, a pesar de que a veces pueda usar recursos facilones: su prosa me maravilla y me sorprende mucho no haber oído hablar nunca de él antes de entrar en la blogosfera... 1beso!

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    1. Yo no era tanto por quedármelo para mí, era ... otra cosa. Pero al final (casi) todo termina por caer en este blog :) Sí que tiene cosas facilonas, las que yo digo folletinescas, pero siempre tiene esa pátina de calidad en la forma de escribir...
      Zweig en realidad, o al menos el Zweig novelista no era muy conocido, la editorial que aquí publica todo lo suyo, Acantilado, es quien le ha dado más fama.

      Un abrazo

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  26. Solo he leído maravillas respecto a éste libro, la verdad es que me encantaría leerlo, aunque solo fuera por curiosidad, pero sinceramente el otro día lo estuve hojeando y me tiró para atrás el precio con lo pequeñito que es. Vamos, que lo leo en media hora, una media hora demasiado cara para mi bolsillo jeje. Besos.

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    1. Zweig es muy querido por la blogosfera... Pero es verdad, duele pagar por libros tan cortitos, pero... también están las bibliotecas ;) En mi caso adquirí una edición de Acantilado con varias novelas de Zweig, en las que está incluído esta. Vamos, que lo compré al peso para que no doliera tanto ;)

      Un abrazo

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  27. Interesante tu post. Buscare de leerlo. Gracias 🎶

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  28. Lo leí con adoración, porque su prosa es adorable. En lectura caliente, me pareció amor apasionado. La reflexión posterior me llevó a tu misma consideración: enfermiza obsesión. Fui mi primera lectura de Zweig. Luego vinieron otras... incluso mejores, mucho mejores.
    Besines. Y disculpa mi ausencia...

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    1. Yo soy muy de lecturas en caliente, qué te voy a contar, pero me incomodaba no acabar de entender bien ese afecto apasionado e incondicional... No dejaré de leer más novelas suyas, sin duda.
      No hay nada que disculpar, no es obligación comentar, además yo misma soy un poco guadiana en este sentido así que...

      Un abrazo

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  29. Visto tu entusiasmo, sé que vas a dar una azotaina cuando te diga que no he leído nunca a Zweig. Sin embargo, intentaré corregir mi error. Y no me importa que "sea de relatos". Abrazos.

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    1. Yo no doy azotainas! Collejas si acaso... Para nada, Marisa, entiendo que hay mucho donde escoger y que hay autores a los que se llega más tarde o incluso no se llega. La ventaja en este caso es que es un relato cortito y es más fácil hacerle sitio.

      Un abrazo

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  30. Un gran acierto; una pequeña joya.
    Un abrazo Ana.

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    1. La esencia está en lo pequeño, parece :)

      Un abrazo

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  31. Me encantó Mendel el de los libros sobre todo la forma de narrar de este autor, un beso

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    1. Mendel caerá. No me voy a leer todas las novelas de Zweig, aunque sean cortas, pero alguna más ya está en el punto de mira.

      Un abrazo

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  32. Fue el primer libro del autor y me enamoré de él =)
    Me lo regaló un amigo, era su libro favorito y me dijo "tienes que leerlo".

    Besotes

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    1. ¿te enamoraste del libro o del autor? :)
      Un buen amigo, a los que nos gustan los libros no siempre es fácil acertar con el adecuado. Acertó.

      Un abrazo

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  33. Respuestas
    1. Pequeño en tamaño y grande en calidad :)

      Un abrazo

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  34. Lo he leído hace poco (precisamente será una de mis próximas reseñas). Ha sido el título elegido para estrenarme con Stefan Zweig, al que le tenía muchas ganas, y sin duda no será el último que leeré. Coincido contigo en que su carta no es de amor pero a mí si me han gustado los últimos párrafos. Con ellos me queda bien claro que la remitente de esta carta no es la única que ha desperdiciado su vida.
    Lo de las ganas de contar las sensaciones que provoca un libro... A veces es difícil, complicado,... y siempre tiene uno derecho a guardarse una parcelita íntima para sí.
    Besos!!

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    1. Lo he visto en el lateral de tu blog (a mí me gusta mantener cierto misterio sobre lo que estoy leyendo, aunque no siempre se me da bien). Estaré atenta (aunque siempre lo estoy) a tu comentario. Estoy de acuerdo contigo... relativamente. A él todavía le queda vida para aprovecharla ;)

      Un abrazo

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  35. Tengo que leer a este autor, todos coincidís en que es maravilloso y yo me lo creo porque la unianimidad no es fácil de lograr.
    No sé si comenzaría con este u otro título, no obstante.

    Un beso.

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    1. No te lo tomes como obligación, que lo obligado siempre resta interés... Pero es verdad que se quiere mucho a Zweig por la blogosfera. Yo no soy fan incondicional (no de sus novelas) pero le valoro mucho como escritor.

      Un abrazo

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  36. Uno de esos libros que en pocas páginas consiguen transmitir mucho. Me lo llevo apuntado. No sé porque cuando hay un amor así, enfermizo y obsesivo me parece aún más atrayente y más hermoso.
    Espero poder disfrutarlo tanto como tú. Mil gracias por el descubrimiento.

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    1. Es de los libros que a los anti-relatos debería dejar sin argumentos. Digo a los reacios a leer relatos, luego en ese género hay de todo, claro. Esos amores enfermizos y obsesivos tienen la belleza de lo dramático...

      Un abrazo

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  37. Me gustó su carácter sensible y su prosa me recordó en cierta manera a Barico o a Javier Marias (más que la prosa las sensaciones que me suscitaron), pero reconozco que "Veinticuatro horas..." me gustó mucho más.
    Mil besos

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    1. Zweig era sensible, iba a decir que demasiado, pero mejor me callo... Baricco y Javier Marías... no sé, más el primero que el segundo, pero cierto, por las sensaciones. "Veinticuatro horas..." será uno de los que lea.

      Mil abrazos :)

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  38. Una auténtica joya imprescindible, me fascinó la capacidad de Zweig de meterse en el corazón y darle vida a esa mujer. Más que obsesión yo vi amor platónico. Completamente en desacuerdo con Yossi. Hay hombres que no ven más allá de sus narices, o cuyo ego es tamaño 4XL (como es el caso) y no están en lo que tienen que estar. Hombre ya.
    En cuanto a la segunda parte, demasiado íntimo para opinar, ya lo hablamos :-)

    Besotes, Ana.

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    1. Yo no me animo a llevarlo a mi sección de joyas, no porque no lo sea, sino porque mi elección para llevarlos a esa sección es más personal y menos literaria... Si yo creo en el amor platónico pero... ¿toda una vida?...

      Demasiado íntimo dice... después de despotricar sobre el ego de los hombres XD

      La intimidad en este blog tiene una raya muy muy fina. Intimidad, ficción, realidad... blasfuemiadas, ya sabes

      Un abrazo, Meg

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  39. Una vez más coincidimos bastante en nuestras impresiones y te diré que me alegra encontrar a alguien más que piense así. Por nada en especial, el no coincidir con la mayoría de las opiniones no me preocupa demasiado pero me llamaba la atención que sólo yo lo viera de esa forma.
    Reconozco que ir a él con las expectativas muy altas no le favorecía pero es todo caso, sin quitarle absolutamente ningún merito a Zweig como narrador, no acabó de llegarme porque como historia de amor me parece poco creíble. Para mi es impensable que ese enamoramiento de los trece años pueda mantenerse y alimentarse de sí mismo durante toda la vida. Las personas cambian con los años y con ellas su forma de sentir y de pensar y el amor evoluciona con nosotros. A partir de aquí, si queremos mantenernos en un plano real tendríamos que hablar de obsesión enfermiza en una persona que no termina de madurar, o quedarnos con la hermosa idea de un amor platónico, ideal y bello, pero irreal.

    Besos

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    1. Le he estado dando muchas vueltas a lo que comentas sobre las impresiones respecto a las lecturas. El pensar que sólo tú ves una lectura de determinada manera. No sé, estoy segura de que siempre habrá más de una persona y de dos que coincidan contigo en esas sensaciones. El mundo de la blogosfera es... curioso. Yo creo que a veces lees tanto sobre lo que opinan los demás que ya nos cuesta tener una propia. Y si no coincide con la mayoría. Pero si algo tiene la red es que es libre, puedes decirlo, incluso si el libro no te ha gustado naaaaaada y eres la única. Siempre he pensado que se debe de decir si un libro no gusta, contarlo, y el porqué. En este caso no hablamos de que no nos gustara, sino de la falta de fe en que sea posible un amor así. El cómo está contado no admite casi discusión, jajajaj, está perfecto. Es en la definición de lo que nos cuenta donde se puede discrepar: ¿amor, obsesión, amor platónico, amor enfermizo?... Ahí sí creo que es donde se coincide menos... Yo creo que los amores irreales no son hermosos... más bien son dolorosos ¿no?

      Un abrazo

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  40. Tendré que volver en algún momento a Zweig, Ana. Por lo que leo, te inclinas más por su vida y sus apreciaciones que por sus novelas. Cuando tenga algo de su autoría, veremos.
    Otro beso.

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    1. Sí, es verdad que el Zweig novelista me atrae menos, no acaba de llegarme del todo, pero seguiré "explorando". Pronto tendrás algo suyo, ya verás ;)

      Otro abrazo

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  41. Este año quiero leer al autor y previamente barajo este libro como unas opción para conocerle.
    La carta del final me ha pellizcado la boca del estómago
    Besos

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    1. Lo bueno de Zweig es que tiene mucha novela corta, accesible para leer en cualquier momento.
      Gracias por mencionar la carta final, que si no fuera por unos pocos valientes como tú pensaría que es invisible ;)
      Un abrazo

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  42. Recuerdo que me dijiste que te daba algo de pereza leer este autor, pero veo que al final te has animado. Y con una historia tan bonita y conmovedora como esta. ¿Qué no se entiende? A mi me pasó lo mismo, pero aún así llega dentro, te atrapa y ya no te libera. Me alegro que lo hayas disfrutado tantísimo. La historia y Zweig lo merecen.

    ¡Un beso!

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    1. Cierto, es por lo que comento, que me atrae más su vida que sus novelas, y que prefiero sus biografías y ensayos, pero también sabía que había que buscar bien :) Lo cuenta muy bien Zweig, es verdad, aunque haya flequillos por ahí sin hilar.

      Abrazo!

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  43. La narración de Zweig es magnífica. Le admiro por como en tan pocas páginas es capaz de profundizar en los temas, y por trabajar tan bien la psicología de los personajes.
    Y gracias a ti por contar lo que lees.
    Un abrazo

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    1. Los relatos están infravalorados. Condensar tanto en tan poco está al alcance de muy pocos.
      No no no.. gracias a ti por comenta. Yo cuento lo que leo, y otras cosas también, para exorcizar ;)

      Un abrazo

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  44. Tendré pendiente unos cinco o seis libros del autor, sin exagerar. Ni uno he leído aún, no por falta de ganas, sino porque siempre hay otro que se pone delante. Visto lo visto, va a caer otro más a pendientes de Zweig, tiene una pinta espectacular.

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  45. Dije que me iba y no me fui . Solo uno más y dos preguntas. ¿Cómo eres capaz de contestar a todo el mundo ?. Privilegias cada comentario (a quien lo deja) y lo haces con maestría , es normal que necesites desconectar . Es inevitable que si alguien (y me incluyo) se siente regalado así (y sobretodo por lo que se adivina de ti) quiera volver. Ahora y tras leer cada texto hasta aquí y cada respuesta empiezo a comprender el motivo de tu ausencia.

    Zweig , soy de los ortodoxos . Me encanta ese autor , de siempre. Leyendo tu entrada me da hasta vergüenza confesarlo (si seré..). Este en concreto me gustó , sin alharacas pero lo hizo. El de pasajes me está atrapando mucho más , quizás soy simple. Un abrazo.

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    1. Contesto siempre todas las preguntas, todo comentario. ¿Cómo? Porque... ¿qué otra cosa podría hacer? Y te confieso... unas tres cuartas partes no leen lo que les contesto. Por eso lo hago.

      Empiezas a comprender... Y eso que vas en sentido inverso...

      No eres simple. Lo sé.

      Abrazo y... ¡buenas noches! (o eso vamos a intentar)

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  46. Buenos días : Cuando se pueda salir al exterior seguiré con la lectura. En cualquier caso apúntame en esa cuarta que sí lee tus repuestas. Feliz Domingo.

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    1. Buenos días. Ay... el exterior (me parece otra galaxia ahora mismo el exterior). Apuntado estás.

      Y te cuento porqué contesto con más detalle: porque las personas me importan. Y creo que los silencios siempre son, como mínimo, molestos y algo dañinos. Y porque se supone que nos gusta hablar de libros. Hablar, en general, comunicarnos. Conocer personas. Vivir.

      Ya. Soy una idealista :)

      Feliz domingo.

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