lunes, 6 de octubre de 2014

Aromas (Philippe Claudel)


Título original: Parfums
Traductor: José Antonio Soriano
Páginas: 160
Publicación: 2012 (2013)
Editorial: Salamandra
ISBN: 9788498385045
Sinopsis: El perfume intenso de la tierra negra, de los ríos oscuros y los bosques de abetos de su Lorena natal; la fragancia de la loción de su padre, en contraste con su ausencia en la casa inodora y vacía tras su muerte: tan sólo una muestra de la infinita variedad de olores asociados a los objetos, lugares y gentes que jalonan una vida. Aromas del hogar familiar, de la adolescencia, del internado, de los primeros amores. Olores que fascinan, que incomodan, que hacen soñar, y que van conformando la identidad de un ser humano, cada uno de ellos convertido, mediante la prosa traslúcida y elegante de Claudel, en un elixir mágico que fascina por la fuerza de su pureza y sencillez. Más allá de un mero ejercicio de introspección intimista, estos textos son un homenaje a la tierra que lo vio nacer, a las personas relevantes de su vida, así como una celebración de todos aquellos instantes de plenitud con que suele regalarnos la existencia.
Cada letra tiene un aroma, cada verbo, una fragancia. Cada palabra trae al recuerdo un lugar y sus olores. Y el texto que tejemos poco a poco, al azar duplicado del alfabeto y la memoria, se convierte en el maravilloso y perfumado río, mil veces ramificado, de nuestra vida soñada, de nuestra vida vivida, de nuestra vida por vivir, que nos lleva y al mismo tiempo nos revela.

Supongo que muchos de vosotros habréis oído hablar de la magdalena de Proust. Hace referencia a un fragmento que aparece en Por el camino de Swan, el primer tomo de En busca del tiempo perdido, en el que podemos leer:
En el mismo instante en que ese sorbo de té mezclado con sabor a pastel tocó mi paladar… el recuerdo se hizo presente… Era el mismo sabor de aquella magdalena que mi tía me daba los sábados por la mañana. Tan pronto como reconocí los sabores de aquella magdalena… apareció la casa gris y su fachada, y con la casa la ciudad, la plaza a la que se me enviaba antes del mediodía, las calles…
Y así, “la magdalena de Proust” pasó a simbolizar ese fenómeno que consiste en que una experiencia sensorial desencadene nuestros recuerdos. El poder evocador de los sentidos, concretamente el del olfato, algo de lo que ya hablamos a propósito de mi anosmia. Porque más allá de la pérdida de la belleza aromática de algunos olores, si algo realmente me duele de esta dichosa anosmia, es ese agujero negro en mi memoria, la imposibilidad de hincarle el diente a esa magdalena de Proust que me haga evocar personas, lugares, momentos… Una vía de acceso a mi propio pasado. Y si el pasado nos construye, mi identidad está tambaleante sin esa puerta que me permita acceder a lo que soy a través de lo que fui y viví.

Que quiero a Philippe Claudel ya lo dije cuando hablé de La nieta del señor Linh. Que cada uno de sus libros va a ser para mí un seguir queriéndole más es algo de lo que no tenía ninguna duda. Ya me gustaba antes de leerle. Una rara habilidad la suya, o una inusitada intuición la mía.

Cuando me propuse leer Aromas, hubo quien pensó que quizás pudiera ser un libro algo doloroso para mí. Nada más lejos de la realidad. Me lo tomé como una especie de terapia. Confío ciegamente en Claudel, porque conecto con su sensibilidad como si fuera un espejo que me devuelve la mía. Confiaba en que me daría una especie de muleta olfativa, una nariz imaginaria por la que volvería aspirar, incluso esnifar, recuerdos a mansalva.

Ha sido brutal. De una forma que no sé, no puedo, transmitir. La memoria olfativa de Claudel, deliciosamente desgranada en 63 breves capítulos, ha reactivado la mía con dulzura, precisión y delicadeza. Nostalgia rescatada con manos de alquimista por parte de Claudel, en un mosaico de olores y memoria convocada.

Claudel nos trae un diccionario de recuerdos, un abecedario de aromas, desde la A a la V, un recorrido de personas, objetos, lugares y momentos vividos (principalmente de su infancia y adolescencia) a partir de los olores a los que están asociados. Y es inevitable, absolutamente inevitable, que en ese recorrido al pasado de Claudel, tú no hagas tu propio inventario, que sus recuerdos te traigan los tuyos, que su abecedario olfativo reconstruya tus propios aromas alojados en algún rincón de la memoria. Un sendero de fragancias y recuerdos que recorres trazando la geografía de tu propia existencia.

Y así, mi olfato, mi nariz abandonada, derrotada, ausente… cobra vida entre sus palabras, página a página, recuerdo tras recuerdo. Un olor, un recuerdo. Un capítulo, un reencuentro. O varios. Vuelven a mí la resina de los pinos, Old Spice, truchas, hogueras, porros y otras drogas, queso cabrales, paja, cocina, boñiga, río, lágrimas, sudor, leche, garbanzos, chapapote (galipote), lluvia, hierba, carbón, chaquetas y jerséis, piernas, moras, sexo, gasolina, risas, pelo, casa, padre, hermano, abuelas, mar, chuches, madre, libros, manos, cementerio, hermana, menta, viajes... Mis recuerdos se entremezclan con los de Claudel, cada olor que menciona me trae otro, o el mismo, a mí. Cada fragancia vuelve a mi nariz hasta abofetearme, acariciarme, emocionarme, transportarme y, en ocasiones, hacerme tambalear.

Quiso la vida que entre medias de esta lectura transcurriera un día que fue un regalo para mí y que me trajo, entre otras muchas cosas, unos jabones artesanos que provocaron, concretamente uno de ellos, la firme determinación de no renunciar a mi olfato, al que le había asignado valor cero (de cien) y del que me he dado cuenta, gracias a ese jabón, que tal vez haya al menos un uno o dos (de cien). Podría ser nada, pero no voy a renunciar a reaprender, a rehabilitar mi olfato, porque me niego a seguir desdibujándome y a que mis recuerdos sean imprecisos. Recordar es (re)vivir.

¿Cómo no te voy a querer, Claudel?
Déjame aspirar largo, largo rato, el olor de tus cabellos, hundir en ellos el rostro, como un hombre sediento en el agua de una fuente, y agitarlos con la mano cual pañuelo perfumado, para esparcir recuerdos en el aire (Charles Baudelaire, Un hemisferio en una cabellera)

A la niña de los jabones

98 comentarios:

  1. Me gustó mucho La nieta del señor Linh y ante tu entusiasmo no me queda otra que poner este a la lista de los pendientes, aunque espero que no se quede entre los eternos.

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    1. Creo que Claudel es de esos autores que coges del tirón: que no es que te guste un libro suyo, es que te gusta el autor en general y van cayendo uno detrás de otros, pac, pac, pac.... Jejeje, a saber cuántos de los pendientes se quedarán en eternos. Mejor no hago cuentas ;)

      Saludos!

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  2. Old Spice y boñiga... Interesante
    mezcla... A mí también me encanta Claudel, aunque "La nieta..." me pareció un poco previsible y por ende rozando patetismo. Pero creo que es un escritor ( y director de cine) grandioso. El libro ya está esperando su turno, que le llegará pronto después de tu excelente reseña. Saludos!

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    1. Sí, sí... ahora que lo pienso cada aroma que he puesto daría para una blasfuemiada :) Porque no soy metódica ni tengo vocación, que sino... No te niego que "La nieta..." es previsible, pero yo me dejé llevar, no quise mirar la previsibilidad y por eso lo disfruté más. Cierto, es un gran escritor y también un gran director, aunque creo que es más fácil para él plasmar su sensibilidad escribiendo que dirigiendo (en una película hay muchos elementos que controlar). Ya nos contarás, Agnieszka, espero que lo disfrutes.

      Saludos!

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    1. Lo es, y espero seguir disfrutando del resto de libros de Claudel que esperan en la estanteria (que, por cierto, si no recuerdo mal este año tendremos libro nuevo...)

      Besos!

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  4. Tengo pendiente leer algo de este autor y me parece que ya lo estoy demorando demasiado. Quizá sea una buena idea empezar con este libro.

    Besos!

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    1. Los libros llegan cuando llegan, puedes empezar por este o por La nieta del señor Linh, o por cualquiera de los que están traducidos, sospecho que cualquier elección sería acertada...

      Besos!

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  5. Pues es verdad, me ha sorprendido encontrar este libro aquí después de leer sobre tu (sobrecogedora) anosmia. Y, en cambio, nos dejas a todos boquiabiertos con estos párrafos, no solo porque se nota lo mucho que te ha aportado la lectura sino por lo magistral de la escritura. Qué tendrá Claudel que saca lo mejor de ti, compañera (con permiso).

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    1. Pues es que Claudel, tienes razón saca lo mejor de mí... bueno, no sé si será lo mejor de mí, pero es lo más "yo" de "mí" :) Es curioso, porque más de una persona pensó que este libro no me sentaría bien y, sin embargo ha sido absolutamente terapéutico (también lo de los jabones, que no he desarrollado, pero ayudó). Es que exactamente hizo ese papel de "muleta olfativa". Hace tiempo que no sueño que huelo (me despertaba sobresaltada porque en los sueños la sensación de oler era absolutamente real), y Claudel ha conseguido recuperar esas sensaciones que tenía al soñar... Y, de rebote me ha traído tantos recuerdos... ¿Qué tendrá Claudel, Mónica?. Sin permiso, compañera (¿de fatigas?) ;)

      Abrazo!

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  6. Pues aunque me pese decirlo yo es la primera vez que me cruzo con la magdalena de Proust :( De este autor tengo que leer La nieta del señor Linh, pendiente desde hace un montón y este también me ha llamado mucho por lo que lo sumo a mi lista, parece que es un autor a tener muy en cuenta
    Besos

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    1. Pues Tatty, ya conoces la magdalena, ya la puedes desayunar ;) Eso que te llevas, la magdalena... Lee La nieta del señor Linh te gustará, pero no leas mucho antes lo que se comenta por ahí porque sino no disfrutarás igual de la lectura. Leeras un libro de Claudel y querrás seguir leyendo más, ya verás. ¿Apostamos? ;)

      Besos!

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  7. Impresionante tu reseña, después de haber leído “Y tú ¿a qué hueles?”. La anosmia, me parece una enfermedad dura, creo que en todas las enfermedades hay un margen de lucha, de intentar estar mejor. En ese sentido, me alegra enormemente tu disposición a rehabilitar tu olfato, a recuperar poco a poco olores…

    En cuanto a la propuesta litearria, ya te dije que “La nieta del señor Linh” es de los libros más luminosos, esperanzadores, bellos, apasionados que he leído. La experiencia de haber conocido al sr. Linh es de las que dejan huella. Así que me apunto éste, cómo no.

    Sabes que se ha estrenado hace poco “Antes del frío invierno”, de Philippe Claudel?
    Abrazo.

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    1. Impresionante ha sido la lectura, elvirar. Creo que mucha gente disfrutará de este libro, por ese poder evocador que tiene, pero en mi caso tenía ese plus de que no sólo me trajera recuerdos, sino también olores, algo que sólo quien tenga anosmia (adquirida) podrá entender. Siempre hay margen de lucha, pero siempre siempre, eso lo tengo muy claro. Mi disposición para la rehabilitación ahí está, ya veremos hasta donde llego o donde me llevan..

      Creo que Claudel en general será un autor que te guste, yo tengo otros dos en parrilla de salida, pero me gusta espaciarle, porque me gusta saber que está ahí, esperándome, aunque en realidad soy yo la que espero :)

      Sí, estoy al tanto de la película, no creo que por aquí la traigan, pero siempre hay formas, ya sabes ;)

      Un abrazo!

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    2. Normalmente soy una lectora implicada en la lectura, me dejo llevar en muchas ocasiones y realmente llego a sentir una serie de sensaciones físicas provocadas por el relato, el personaje, el estilo del autor. Recuerdo el libro “Germinal” de Emile Zola, que describe las duras circunstancias de una familia, oprimida, explotada, miserable (viven en la miseria y ni trabajando todos, niños incluidos, pueden alimentarse de manera adecuada), llegué a sentir en los ratos que los leía gana fisica, tenía que comer, y se puede decir que hambre no paso. Lo comenté también en La balada de Iza, me impregné del esfuerzo de los personajes por comunicarse que acabé agotada, porque además eran esfuerzos inútiles.

      Así que esperaba de estos relatos que me trajeran evocaciones, volver a sentir olores… Y lo ha conseguido. Han sido como fotografías de un momento, aunque en este caso se le añaden sensacions olfativas. El relato del aftershave me ha traído los recuerdos de mi padre dándome en la mejilla un brochazo de jabón de afeitar (se afeitaba siempre con cuchillla), el olor a Varon Dandy. Los olores de la escuela, los olores de la cocina de mi madre haciendo rosquillas para Navidad, el gazpacho majando en el mortero los ingredientes, el olor de los primeros cigarrillos, el olor al picón del brasero... Me doy cuenta de soy una época lejana pero que en mi cabeza està pegadita al presente.

      Como tantes veces, gracias por la recomendación. La he disfrutado de manera íntima, muy personal (es difícil comunicar las sensaciones...).
      Un abrazo.


      PD. Uff, tu cita del día! Adaptarse a una misma es de las cosas más difíciles que hay, porque la tendencia en sentido contrario es inmensa.

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    3. Jo, elvirar, qué intriga le has echado :) Que leía ese primer párrafo tuyo donde empiezas "Normalmente"... te sigo leyendo, asiento (cien por cien, ya sabes que yo me implico en las lecturas también, y de qué forma, además)... Y comienzas el segúndo párrafo con "Así que esperaba"... y ya tengo el corazón en un puño (pero... ¿cómo? ¿no le ha gustado "Aromas"?)... Y, ay, por fin llego al "Y lo ha conseguido"... ¡Bien! :D Imagen y sensaciones olfativas, sí... ¡hasta lo consiguió conmigo! Me alegro un montón de que te haya llegado así, yo con ese plus, pero sé que para cualquiera es como abrir un álbum de fotos, pero desde la memoria olfativa, más que desde la visual. Y los recuerdos que te evoca, lo que provoca, todo es agradable (eso no lo comenté), no me sentí mal en ningún momento, incluso cuando me trajo recuerdos que son dolorosos. Es muy grande, Claudel...

      PD.: Uff, sí, mi cita del día... :) Sé que te alegrará saber que lo he conseguido, adaptarme a mí misma. A veces, como dice una buena amiga, hay justicia poética ;)

      Un abrazo!

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    4. Tu ¡bien! también me ha traído recuerdos de sensaciones... Enhorabuena por ese gran logro ,-).
      Un beso.

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    5. :D El logro es fácil cuando los planetas, los astros, Casiopea y el universo entero está de tu lado :)

      Gracias

      Beso!

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  8. Le tengo fe a Claudel, ya sabes que sintonizo también con su estilo y sensibilidad y este es mi favorito de los tres leídos. Creo que ya te lo comenté, me parece una proeza como consigue evocar con apenas dos páginas (de media) tantas sensaciones asociadas a recuerdos olfativos, e incluso, mientras lees pones algunos de los tuyos a conjunto. Una maravilla. Tuve predilección con alguno en concreto, por ejemplo, el de los hoteles, el jersey de su tío, ajo, ¡Munster! Munster me encanta, muchos los recuerdo (hace poco releí algunos) y ese fragmento con el que inicias y él termina lo dice todo. Me alegra mucho que haya surtido algo de efecto el aroma a recuerdos. La reseña te ha quedado fabulosa.
    Besos!

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    1. Yo no sólo le tengo fe a Claudel, creo que soy fan (y a este paso fan fanática). No sé decir si es mi favorito, son dos lecturas diferentes, La nieta del señor Linh fue especial para mí, por varios motivos, pero este además de especial ha sido personal y claro, ahí ya claudicas definitivamente. Coincidimos bastante con los recuerdos, el del jersey fue muy fuerte para mi por razones personales y coincidencias, y el de Munster... ¡Muster es la versión francesa del queso cabrales! :D Hay recuerdos divertidos, tiernos, entrañables, brutales, reveladores... Qué artista, el Claudel. Hay que ir por lo que nos falta de él, ¿no?.
      Gracias Marilú.
      Besos!

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    2. Sí, son diferentes y supongo que también influye el orden. Pero estas asociaciones me parecen de lo más sugerentes y me encanta el queso, eso también :P

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    3. De todas formas creo que con Claudel el orden de la lectura no altera el resultado: fascinante. Es que se acopla a mí (o yo me acoplo a él) como un guante. Yo soy muy de quesos, y ahora además quesos fuertes como el Cabrales los busco más, como si oliera por la boca (ya, suena raro) :D

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  9. A mí no me llama mucho, así que este creo que lo dejo pasar. Pero gracias por la “la magdalena de Proust” porque no la conocía :-)
    Besos!

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    1. Bueno, no te llevas a Claudel pero te vas desayunada, no está mal ;)

      Besos!

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  10. Voy a estrenarme con este autor con "Les ánimes grises" en catalán, pues lo encontré la semana pasada en una librería de segunda mano muy baratito y en muy buen estado, a ver que tal. Ya te contaré :)
    Besos!

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    1. Ya te he visto. Pues Laura, aunque de novela negra tiene poco estoy segura de que Claudel te va a gustar. Y sí, admito apuestas ;)

      Besos!

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  11. Confieso que no he leído nada de Claudel, y no tengo una buena razón para eso porque no es un autor que me inspire reservas o algo así, tal vez solo tenemos que encontrarnos en el momento propicio. Me llevo este título, eso sí, para estar atenta a ese momento ;)

    Besos.

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    1. Uf, si yo confesara la carencia que tengo con algunos autores... Pero yo tardé mucho en llegar a él también, y eso que tenía libros suyos en casa, pero es que los libros llegan cuando tienen que llegar, eso lo vas aprendiendo con el tiempo, no forzar, llega... De Claudel creo que te vas a llevar todos los títulos ;)

      Besos!

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  12. Hola Ana!
    No he leído nada de este autor, tengo pendiente La nieta del señor Linh pero Aromas se viene conmigo también, me has dejado con ganas de más...
    Saludos ^^

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    1. Hola! No hagas esperar a La nieta del señor Linh por lo que he visto en tu blog te gustará. Pero creo que de Claudel (lo mismo no soy objetiva) te puedes llevar todo lo que toca :)

      Besos!

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  13. No sabía de la existencia de este libro pero me encanta el autor así que sobra decir que lo leeré...Claro que lo leeré :D

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    1. Claudel nos lleva de la mano por todos sus libros, y lo hace taaaan bien :)

      Besos!

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  14. Qué impresionante reseña. Transmites magistralmente lo que debe haber supuesto su lectura en tu caso en particular (no imagino, por mucho que te lea, lo que debe ser esa anosmia). No sé si me gustaría el libro, pero sí me ha encantado tu reseña, cómo lo cuentas, y lo bonito que nos haces sentir siempre.
    Besos.

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    1. Gracias Mara, todas las lecturas son personales, pero esta lo era de una manera especial. Si no has leído nada de Claudel no te sé decir, pero es un autor que sabe llegar, él sí que hace sentir bonito ;)

      Besos!

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  15. Oh vaya, pues sí que te ha llegado. Menuda experiencia lectora la que has tenido. Para mí sin embargo estos libros como a retazos no me suelen gustar mucho aunque claro, tratándose de Claudel se puede hacer una excepción. Ya lo tenía apuntado como libro para aprender, ya me entiendes.
    Besos

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    1. Sí que me ha llegado, sí. Por la parte que me tocaba, fue una experiencia especial para mí y me ha dado más de lo que a lo mejor da a otros lectores. Este libro, a retazos, como dices tú, se lee fácil, merece la excepción porque te dejarás llevar también por tus propios recuerdos.

      Besos!

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  16. Esto, ya directamente no me lo puedes hacer... al presi estas cosas, de Claudel he leído un libro, Almas grises, que me encantó y ahora vas tú y para recomendarlo con todo el entusiasmo vas y citas a Proust. Veo por qué puede haberte llegado tanto pero vamos, que lo que no consiga Claudel, voy a la 24 horas ya. ¿Sabes? De siempre me ha interesado la evocación procedente de algún tipo de percepción, la disertación tan personal que haces aquí es magistral. Un beso.

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    1. ¿Entonces qué hago, presi? Tenía que contarlo... El que cita a Proust, o al menos lo homenajea (y a Baudelaire) es el propio Claudel, yo sólo pasaba por ahí... :) A mí también me llaman la atención esos disperaderos de recuerdos, sean sensoriales u de otro tipo, como si de repente se desatascara algún agujerillo en el cerebro.

      Gracias Yossi. Besos.

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  17. Ya sé que soy rarita, que debo ser la única persona que no se emocionó con La nieta... pero, además de que me imaginé el pastel, tuve en todo momento la sensación de que el señor Claudel andaba buscándome la lagrimilla y justo por eso no me arrancó ni una a mí, que soy de lágrima más que fácil. Así que no, Ana, hoy no me lo llevo, tengo mucho pendiente y este señor ya me decepcionó una vez. Así de drástica es una.
    Besos.

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    1. Mujer, rarita tampoco, no hay libro que provoque una unanimidad cien por cien. Es verdaad que La nieta del señor Linh puede ser predecible, pero si decides ignorar la previsibilidad disfrutas mucho de cómo lo cuenta Claudel. Pero no lo descartes como autor, ya te traeré algún libro suyo más a ver si consigo convencerte, que soy cabezona ;) Tu "dastricidad" vs mi cabezonería :P

      Besos!

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  18. Madre mía, en esta entrada huele a tantas cosas... Me ha gustado esa rápida sucesión de palabras evocadoras de olores. Y que hayas disfrutado de esta terapia. Por lo que cuentas, menuda capacidad la de Claudel.
    Aunque no sé yo si esta lectura es para mí, y "La nieta del señor Linh" me convenció a medias.
    Besos :)

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    1. Una entrada muy de nariz :) Es que cuando te pones a recordar, zas, encadenas recuerdos, olores en este caso y las asociaciones correspondientes. He disfrutado, sí, Claudel me ha devuelto algo que me hacía falta. Puedes intentarlo con otro de Claudel ¿no?, todos sus libros tienen buenas críticas, yo seguiré recorriendo su bibliografía, a poquitos, como los dulces :)

      Besos!

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  19. No he leído nada de este autor, así que tendré que tomar cartas en el asunto y remediarlo cuando pueda, por cierto el segundo volumen de Proust lo tengo previsto para finales de este mes cuando acabe Finnegans Wake de Joyce.

    La evocación a través de un olor (cuanto siento esa falta de olfato), un sabor, un paisaje, una frase en una novela, etc,es algo que siempre me toma por sorpresa y me deja sin aliento.

    Abrazos!!

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    1. Habrá que solucionarlo, sí, aunque estás volando alto Claudel será un buen acompañante sin duda alguna. Eso es lo fascinante de, en este caso, el poder evocador de los aromas: que te pillan por sorpresa. Mi camino en este sentido es diferente, y para este recorrido Claudel ha sido un guía de lujo.

      Abrazos!

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  20. ¡Aromas y Claudel! fórmula irresistible por sí sola, apuntado ya lo tenía y tras tu reseña se convierte casi en urgencia.

    Como anécdota que creo que viene al caso, te contaré que el pasado viernes mi pasado se hizo presente por un rato convocado por los aromas. Se me ocurrió hacer un postre de mis veranos de adolescencia en el pueblo. Más de treinta años después me sentí transportada a aquellas tardes cuando en un juego preparábamos entre mi prima y yo el pastel para mi cumpleaños. Fue como un mazazo, extender las galletas hojaldradas, verter el anís en un cuenco, batir la mantequilla... El tiempo había desaparecido y esos instantes felices estaban de nuevo a mi lado intactos y con una intensidad embriagadora. Comerla después ha resultado agradable por supuesto, pero la experiencia no tiene ni comparación a lo que supuso la conjunción sobre la encimera de todos esos aromas.

    (Mi demonio particular no deja de susurrarme al oído que a ti que puede importarte eso, si tuviera razón ruego ser perdonada, no he podido evitarlo :) )

    Besos

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    1. Cierto, Claudel ya era bastante provocador por sí mismo, si al lado le pones aromas ya ni te cuento. Díle a tu demonio particular que no sea tan porculero, que a mí siempre me gustan las anécdotas ajenas, sobre todo del tipo que cuentas, porque viene al caso y además también su dosis evocadora.

      Gracias Jara. ¡Besos!

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  21. Tengo la sensación que te ha gustado tanto por lo personal que tiene para ti. Me temo que conmigo no de daría y prefiero empezar con la nieta... Su conecto con el veremos.
    Besos

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    1. Evidentemente en mí había un plus para que este libro me gustara, un extra que para la mayoría de lectores no tiene. Aunque también es verdad que no hace falta para que se disfrute del libro. De todas formas tiene donde elegir y seguro que cualquier libro suyo será un acierto.

      Besos!

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  22. Todavía no he leído nada de este autor de hecho tengo apuntado Almas grises y La nieta de señor linh hace mucho tiempo, un besote

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    1. Yo tengo un par de libros suyos más por leer, irán cayendo, pero me gusta espaciarlo, disfrutarlo así dejando pasar tiempo entre lectura y lectura, saber que aún lo tengo ahí...

      Besos!

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  23. De este autor leeré primero "La nieta del señor Linh" por que cayó primero en mis redes, hace poco, y como supongo que me aficionaré leyendo tus opiniones, pues a continuar.
    Un beso.

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    1. Es un buen libro para acercarte a Claudel y a ti te gustará, no tengo dudas. Te aficionarás, no por mis opiniones, sino por él ;)

      Beso!

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  24. Una reseña preciosa, sentida, emotiva... Y encima Claudel... No puedo decirte que no.
    Besotes!!!

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    1. Gracias Margari. Díme no si quieres a mí, pero no se lo digas a Claudel ;)

      Besos!

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    2. Ni a ti ni a Claudel... No soy capaz... Con lo emotiva que es tu reseña!
      Más besotes!!!

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  25. Casi me has hecho llorar. Como ya te he dicho, este lo tengo por ahí pendiente, se escondió el muy canalla... y voy a tener que ir a rescatarlo. A ver cómo se me pasa ahora esta emoción.
    Besucos.

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    1. Estás sensiblona... Si en realidad es una lectura tremendamente positiva, si bien alguno de los aromas trae recuerdos tristones, pero eso ya va con la biografía de cada cual y, además, recordar no debe ser algo triste. Apuesto a que la emoción se te pasó a golpe de cabreo ¿verdad? ;)

      Besucos!

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  26. Imagino y compruebo que has disfrutado especialmente este libro, qué bonita reseña. Sin embargo, tengo de él todavía pendiente y fíjate que con este no las tengo todas conmigo, por eso no me atrevido. Un besote!

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    1. Imaginas bien Meg, gracias. Como tienen libros pendientes de él puedes elegir, por este yo tenía que pasar sí o sí. Bueno, por todos los de Claudel, pero a este no podía hacerle esperar más.

      Besos!

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  27. Linh me fascinó como lectura y me lancé a todo Claudel. Descubrí que su sensibilidad al escribir conseguía que me sintiera cómoda. Es un autor que ya es fijo en mis estantes. Este no es mi favorito, pero porque lo leí nada más terminar con la nieta, y posiblemente esperaba otra cosa. Prometo una relectura
    Besos

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    1. "Todo Claudel" podría ser sin duda una etiqueta de la que apropiarme. Me gusta su sensibilidad, ya digo, me devuelve la mía y eso para mí tiene mucho valor. No sólo es fijo en mis estanterías es que ojalá pudiera tener un estante sólo de sus libros (puedo añadir sus películas también). No voy a decir si Aromas es mi favorito porque tengo que leer más, pero sí será el más especial para mí por razones obvias. No prometas nada que no sé ni cómo te da tiempo a todo ;)

      Besos!

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  28. Que maravilla de prosa y cuánta sensibilidad, Ana. La intensidad, la vehemencia que trasluce el texto es lo que merece la pena, independientemente del libro.

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    1. La prosa y la sensibilidad corre a cargo de Claudel. La vehemencia sí que ya es más mío :) Pero era inevitable que fuera así por lo que ha supuesto para mí esta lectura. Y el libro lo merece ;)

      Saludos!

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  29. Cómo me gusta cuando los libros te provocan este estado de gracia, porque es entonces cuando escribes a golpe de corazón y el resultado es tan, pero tan hermoso... Dices que la lectura de "Aromas" ha sacado tu yo más tú, pues sí, yo creo que aquí tenemos a la Ana más Ana que es también la Ana que más me gusta, ¡gracias Claudel!
    La lectura de este libro me devolvió recuerdos que creía olvidados, fue una experiencia brutal, a veces incluso dolorosa, y, mientras duró, me sentí como entre nubes, como en un sueño en el que lo soñado era propio pasado. No creo que muchos libros me hayan producido tal sensación. Tienes razón, recordar es vivir, por eso muchas veces maldigo mi mala cabeza que me ha hecho olvidar tantas cosas, cosas que ya es como si no las hubiese vivido. Gracias a Claudel recuperé parte de esa vida olvidada y curiosamente el efecto permaneció bastante después de terminar el libro.
    Un abrazo, catadora de libros (me estoy pensando lo de ascenderte a sumiller ;P)

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    1. Tú me matas Beatriz :) El corazón hay que cuidarlo y no sé si le va bien tantas emociones y sobresaltos, que una ya está para vida tranquila y hasta superficial :P Claro, Aromas toca cosas de mí muy mias, no sólo por la anosmia, sino porque cuando recuerdo cosas siempre me encuentro más a mi misma que cuando me mira en el espejo a día de hoy.
      Traerte recuerdos semiolvidados, o perdidos en el cementerio o el limbo de los recuerdos... eso es lo que hace Claudel así sin despeinarse, claro que es una experiencia brutal, te pilla desprevenida. No te preocupes por tu mala cabeza, es un mal común, pero por eso leemos también, para recordar ¿no? No siempre recuerdas cosas, pero cuando te encuentras en un libro es porque estás recordando o al menos recuperando algo, sensaciones, identidad...
      Un abrazo de aspirante a sumiller (ya me dirás qué más hago para ese honor) ;)

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  30. A mi también me ganó Claudel con La nieta del señor Lihn, así que ya va con un positivo ganador. Además soy evocadora de recuerdos gracias a los olores desde muy niña, mi memoria olfativa es una constante en mi vida asi que segundo positivo. Y que sea una lectura.que transmite tanto, que te ha transmitido tanto, es el punto definitivo. Me alegra que hayas disfrutado y que apuestes por tu olfato por mínimo que sea.
    Besicos.

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    1. Claudel se lleva unos cuantos puntos :) Envidio tu memoria olfativa, cuídala y sácale todo el provecho que puedas, que a veces se nos olvida que la nariz es una ventana abierta al recuerdo.

      Besos!

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  31. Has llevado este asunto con inteligencia, Ana. Fuiste a por todas, no te rendiste. Y diste con el mejor de los aliados, buscaste la complicidad de uno de tus autores favoritos. Me alegro por tí. Mucho... ¡qué digo! Muchísimo. Tienes la memoria repleta de tesoros y supiste rebuscar aromas entre todos ellos.
    Well done!! Un beso

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    1. Las circunstancias me han ido llevando de la mano. No soy de rendirme, aunque a veces soy perezosa. Sabía que Claudel no me fallaría, lo hice esperar pero me pareció el momento oportuno... y lo fue :) Gracias Mere.

      Beso!

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  32. La verdad es que me has convencido. No he leído En busca del tiempo perdido, pero sí conocía el fragmento (de hecho, el proyecto de librería-cafetería se iba a llamar Madalena de Proust por ese mismo fragmento, aunque al final no xD) y desde que lo conozco, me ha parecido evocador.
    Me apunto de cabeza el libro, que no conocía, porque siempre he tenido un olfato muy afinado y una muy buena memoria olfactiva, los aromas es una de las cosas que me llama más la atención, así como un sentido que ha sido muy apartado por la visión, pero que a mi parecer sigue siendo importante.

    Gracias por la reseña ^^
    ¡Un beso!

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    1. Pues oye, hubiera sido un buen nombre para una librería (aunque luego tendríais que haber jugado con los aromas para ambientar...). Qué suerte de olfato tienes, creo que te gustará entonces el libro porque te va a provocar, a ti y a tu nariz. Es, lo tengo clarísimo, un sentido tan importante como infravalorado (visión y audición se lo comen todo, aunque también es lógico).

      Gracias a ti por comentar. Beso!

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  33. Hace ya tiempo que quiero leer al autor... ¡se me acumulan sus libros! Este pinta genial, pero creo que de empezar (algún día será, lo prometo) me decidiré por "La nieta del Señor Linh".
    Gracias Ana, una reseña preciosa como siempre :)

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    1. Yo los tuve acumulados también, como sólo hay cuatro traducidos los voy dosificando, me va a entristecer el día que no tenga nada pendiente de Claudel por leer :(
      Gracias a ti Sofia, besos!

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  34. Cuando vi que habías reseñado un libro titulado Aromas me acordé inmediatamente de la entrada en que nos explicabas que habías perdido el sentido del olfato y pensé que quizás te resultaría una lectura dura, aunque evocadora.... Parece que acerté a medias: al final la evocación ha conseguido que no te duela leer sobre olores ajenos y que rescates los tuyos propios, cosa que es de valorar. Si un escritor puede conseguir algo así cuando ya tú prácticamente habías desahuciado a tu nariz de sus labores, no me cabe ninguna duda que éste merece la pena ser leído y que su prosa no es nada intrascendente, así que le sumo una muesca en mi manual de autores que tengo que leer y a los que nunca doy una oportunidad. Me alegra que este libro te haya hecho sentir como lo ha hecho. 1beso!

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    1. Pues ya ves, no. Supongo que porque afronte la lectura un poco con ese espíritu "rehabilitador"... y no me equivoqué. Lo de la evocación es inevitable y si lo lees te darás cuenta, hay "aromas" que son muy provocadores y necesariamente convocan tus propios recuerdos. La prosa de Claudel no es intrascendente, no. Ya de por si es bastante evocadora su forma de escribir, si para encima hace un ejercicio de rescatar recuerdos ya ni te cuento. Además, Claudel te va a gustar, sí o sí...

      Besos

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  35. Ahora mismo estoy leyendo un libro del autor: "La nieta del señor Linh". Si me gusta, que de momento sí, seguiré con su obra. Ya te voy contando. Besos.

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    1. Y creo que te seguirá gustando, más allá de la historia, Claudel es muy dulce escribiendo... Ya nos contarás.

      Besos!

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  36. Qué bonita reseña, Ana. Tengo pendiente de este autor La nieta del señor Linh, pero creo que también me animo con Aromas.
    Besos:)

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    1. Gracias Sara! Creo que te irás animando, uno a uno, a todo lo que pilles de Claudel, ya lo verás ;)

      Besos

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  37. Leí lo de tu anosmia, e igual que sentí entonces todas tus sensaciones, las he vuelto a sentir aquí en la reseña de este libro. He disfrutado contigo una lectura y unos aromas que no he leído ni he podido oler.
    Respecto al autor, no lo conozco pero queda apuntado.
    Besos!

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    1. Yo sí que he disfrutado de esta lectura, claro que tenía ese valor añadido para mí, pero Claudel es un autor muy disfrutable sin necesidad de extras :)

      Besos!

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  38. Leí La nieta del señor Linh y me gustó la sencillez y delicadeza con que escribe Claudel. Sin duda ese estilo suyo se ajusta muy bien a algo tan delicado e inasible como la relación entre los olores y los recuerdos que despiertan.
    Y si te ha servido de estímulo emocional entonces don Philippe puede darse por satisfecho.
    Se lo deberías decir, ¿no? ;)

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    1. Sencillo, delicado, tierno, sensible... A mí Claudel me tiene embobada, qué le voy a hacer.
      En realidad ya se lo estoy diciendo a Claudel, y además es la segunda vez que le digo que le quiero, pero me da que no me hace mucho caso :P

      Saludos!

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  39. Me parece una preciosidad todo lo que cuentas de este libro, por eso ya lo tengo apuntado en mi lista. Además, me encanta tu forma de hablar del libro, a pesar de no poder identificarte con algunas cosas. Pero, sí por un lado te duele no conocer lo que cuenta, por otro disfrutas de cómo lo cuenta. Eso es una gran suerte. Abrazos.

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    1. Son recuerdos personales los que tra Claudel, algunos son tremendamente parecidos a los míos, otros evidentemente no. Me he identificado con su capacidad para evocar, la nostalgia de momentos, construir(se) a través de la memoria... No me ha dolido nada, no, ha sido toda una experiencia mucho mejor y más positiva de lo que pensaba.

      Abrazos

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  40. Es un libro que me gustó mucho, del que dije cosas parecidas a las tuyas -aunque no tan bien-. Lamento tu disminución de la capacidad de oler -nunca es cero- pero al menos te ha conducido a disfrutar de una lectura que centra su desarrollo en ella. Y veo -leo- que lo has disfrutado.
    Por otra parte, noto con cierto asombro cuánto se parecen nuestras lecturas. También leí 'La nieta...', un libro entrañable. Ahora, tienes una buena excusa para leer a Modiano -si no lo has hecho ya-. Comparte este estilo de literatura, aunque aborda otros temas.
    Recibe un beso grande, Ana, y a rescatar los recuerdos; como sea!

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    1. Claudel me lo ha puesto fácil Marcelo, si los olores (por no poder acceder a ellos) no me traen recuerdos, que sean los recuerdos los que me traigan olores... No te asombres tanto, Marcelo, es afinidad lectora ;) De Modiano lei Dora Bruder que me dejo absolutamente fría e intenté la Trilogía de la ocupación que tuve que dejar, así que no sé, voy con mucho recelo... No sé, como "mi" Claudel no hay otro :P

      Abrazo!

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    2. Aquí no llegó 'Dora Bruder', y mañana paso a recoger la 'Trilogía'. Te sugeriría 'En el café de la juventud perdida'; un muy buen libro. Es cuestión de hacer experiencia, ¿verdad?
      Un beso!

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    3. Pues no sé, Marcelo, quizás lo intente ahora con otro libro, pero la verdad que no es un autor que lo que he leído me haga tocar palmas con las orejas, es de esos que leo y no sé qué decir de ellos...

      Beso!

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  41. El sentido del olfato rescata recuerdos de nuestra memoria y creo que a ti esta lectura, al removerte recuerdos, te ha rescatado en parte tu olfato extravíado. Y conformarse, nunca. Nuestros pequeños actos de rebeldía son los que dan color a nuestras vidas.
    Besos!!

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    1. Así fue, a otros los aromas les rescata los recuerdos y a mí los recuerdos me rescatan el olfato :) Soy experta en esos pequeños actos de rebeldía, así que en ese sentido creo que puedo decir que mi vida es un arcoiris ;)

      Besos!

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  42. A Proust y su madalena lo dejo para más adelante. Pero esta novela me la apunto que parece que despierta nuestros sentidos.
    Un beso.

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    1. Pues a mí me encantaria desayunar una magdalena de Proust :) Haces bien en apuntarla, siempre se hace bien llevándose a Claudel ;)

      Beso!

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  43. Ni idea de la existencia de este libro pero me gusta Claudel, he leído ya dos libros suyos y no me importaría leer un tercero.

    Besos.

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    1. Claudel, en cuanto lo pruebas, te llevas todo lo suyo. Yo ya llevo dos y tengo los otros dos esperando, lo espacio para ir saboreándolo poco a poco, como se saborean las cosas extraordinarias ;)

      Besos!

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  44. Me gusta tu reseña. No conocía a este autor, la pasión con que lo recomiendas provoca que tenga que acercarme a él con rapidez.

    Gracias.

    Besos.

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    1. Oh, pues Claudel creo que te gustará como autor. Quizás no sea el libro mejor para acercarse a él también te lo digo, se disfruta más cuando ya eres fan :D Es una lectura muy evocadora, eso sí.

      Gracias a ti por comentar, Ariel

      Besos!

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