martes, 8 de diciembre de 2015

Mi maravillosa librería (Petra Hartlieb)

Título original: Meine wundervolle buchhandlung
Traductor: Manuel Laguillo
Páginas: 240
Publicación: 2014 (2015)
Editorial: Periférica
Sinopsis: Petra Hartlieb tiene ahora una gran familia, un perro y una librería. Diez años atrás, estando de vacaciones en su Viena natal supo de una bonita librería de barrio que cerraba sus puertas y estaba a la venta. Lo que en principio se planteó como una especie de broma (¿por qué no la compramos nosotros?), provocó en pocas semanas un cambio radical de vida, de ciudad y de oficio. Pero no fue fácil, tuvo que luchar contra un sinfín de contratiempos; no estaba preparada para convertirse en empresaria, y tampoco lo estaba para ser al mismo tiempo librera, esposa y madre.
A cada momento cambiamos de opinión. Vaya idea magnífica. Todo es un delirio. Irrealizable. Nuestro futuro. Nuestra ruina.
Libros sobre libros, un tema al que la mayoría de los que tenemos la enfermedad de la lectura no nos podemos ni queremos resistir. Libros sobre librerías, un peldaño más en el anzuelo para los que leer nos cura. Somos muchos los que no sólo leemos, sino que queremos prorrogar nuestra bibliofilia convirtiendo un sueño en realidad: abrir una librería, hablar de libros todo el día, contar historias rodeada de libros, crear todo un mundo en un espacio atestado de libros, construir un universo cultural alrededor de los libros, escribir rodeada de libros y lectores... En definitiva, ser propietaria de la librería a la que te gustaría ir, la librería que tienes en tu imaginario y que, por supuesto, aún no existe, aunque las haya que se aproximen a ese ideal de librería que te ronda una y otra vez.

Dicho esto está claro que: a) Sí, soy de las ilusas que sueña con abrir mi propia librería b) Este libro tenía que leerlo sí o sí.

Mi maravillosa librería es una buena dosis de realidad que puede hacer tambalear cualquier sueño librero que tengamos. Terminas el libro agotada, al igual que la propia Petra Hartlieb, ligeramente desesperanzada pero finalmente volviendo a revivir porque, en el fondo, la pasión por los libros puede con todo.

No comparto con Hartlieb sus gustos lectores (Daniel Glattauer y T.C. Boyle no están entre mis autores favoritos) pero sí la pasión por los libros y por contar historias. Esa pasión es lo que hará que Hartlieb sobreviva a la odisea de abrir una librería y sacarla adelante. Es verdad que parece tener mucha suerte en algunos aspectos: siempre hay gente que la ayuda en los momentos que más lo necesita; la librería parece estar llena desde el primer día, clientes continuamente pasando por la allí hasta verse desbordados (¿es posible algo así en este país, en plena crisis de librerías?).

Más allá de la pasión por los libros, del trato directo y familiar con los clientes, de la simpatía que desbordan, del buen ambiente entre quienes trabajan en la librería, de las recomendaciones “personalizadas”, de satisfacer las demandas de los clientes en el menor tiempo posible… hay algo en el éxito de la librería (en diez años no sólo prospera, es que abren otra…) que se me escapa, y que posiblemente tenga mucho que ver con la cultura de aquel país (Austria) y la ¿cultura? de este en el que vivo. También, sin duda, con el tesón y el titánico trabajo de todos los implicados.

Me ha gustado el estilo cercano, fresco y divertido con el que Hartlieb cuenta su odisea de abrir una librería casi sin querer, y que aborde otros temas como el enfrentamiento entre grandes librerías vs pequeñas librerías, las presentaciones de libros, el trato con los autores, la guerra con Amazon… Sin duda esta forma de contar es uno de los puntos fuertes de Mi maravillosa librería, porque Hartlieb no pierde en ningún momento el sentido del humor y tengo para mí que en eso (junto con la pasión) radica la clave del éxito no sólo del libro, sino también de la librería.

No estamos ante un libro que emocione, ni que literariamente tenga gran valor. Pero es un libro realista contado de forma amena, y muy honesta, sobre un universo que sí, me apasiona, porque los lectores necesitamos de las librerías, de las pequeñas librerías, esas en las que encuentras con facilidad lo que queda sepultado debajo de otros libros que hacen mucho ruido mediático pero no son literatura. Donde encontramos a las editoriales pequeñas e independientes con libros valientes y absolutamente maravillosos.

Esas librerías a las que puedes ir sabiendo que estarás como en tu casa, encontrando esos libros que parecen estar escritos para ti, sólo para ti, y que podrás hablar de ellos allí mismo, mientras alguien a tu lado te recomendará otro y acertará, y hablaréis de esa magia mientras tomas un vino o un té, escuchas a alguien recitar un poema o cantar una canción, y al fondo unos niños escuchan embelesados a un cuentacuentos o dan forma con palabas a sus propias historias mientras sus padres hablan de libros y escritores o escriben leyendas para sus hijos, sin que les importe que en otro rincón alguien esté dibujando e ilustrando un libro que aún no se ha escrito, ni que ese día la librería esté abierta toda la noche celebrando alguna luna llena a la que un gato maúlla desde la escalera que lleva al olimpo de los libros.

Algún día… (mi maravillosa locura)
¿Por qué seguir adelante? Por pasión. Aunque también cabría hablar de locura.

68 comentarios:

  1. Hola! El libro no me llama mucho la atención pero tu reseña me ha encantado.
    Un beso.

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  2. Tengo apuntada esta novela desde que la vi un día en una librería. Triunfar con un negocio así es posible solo dónde la gente lee y no dónde se ve fútbol todos los días o la edición 16 (creo recordar el famoso mem sobre las razones del fracaso escolar en España) del Gran Hermano. Pero no olvidemos que así es también más fácil gobernar. La vida misma. El libro se lo pediré a los Reyes Magos. Un abrazo

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    1. Las claves para que algo así salgo adelante son muchas. El lugar es importante, sin duda. Y esta claro que este país la cultura no es algo que esté en alza. Es una lucha, en todos los sentidos. Por lo que tú dices, es más fácil gobernar un país que no se hace preguntas, que no se interroga, que no se informa, que no lee, que no piensa... Pero creo que no te digo nada que tú ya no sepas...

      Seguro que los reyes majos esos te llevan una saca de libros :)

      Un abrazo

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  3. Había oído hablar de ella aunque no estaba entre mis prioridades. Tras leer tu reseña me parece que se centra más bien en el aspecto práctico del negocio y sus dificultades, que en otros aspectos que a mi me interesan más. Aún así me la apunto, por si un día tuviera la tentación de poner una librería. Besos.

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    1. No es un libro prioritario, pero es agradable de leer, y más aún si te interesa el tema de las librerías, más allá de los libros. Está contado de forma amena, se lee rápido. Si tienes la tentación de poner una librería no sé si te la aconsejaría, jajajaj...

      Un abrazo

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  4. Como dices, una temática imprescindible para todos los afectados por el virus de la literatura, pero creo que en esta ocasión, lo voy a dejar pasar. No me termina de llamar pese a todo.
    Un abrazo

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    1. Es una lectura que no me vino mal en estos momentos. Estoy leyendo libros "duros", que no quiero evitar, y ha sido como un soplo de aire, en cierta forma, y dentro de lo que busco leer ahor amismo.

      Mil abrazos

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  5. Estoy contigo, los lectores necesitamos de las librerías. En mi ciudad han cerrado la única que había y suelo pedir por Internet, pero no es lo mismo. Falta algo. Coincido con Agnieszka que es una historia que encaja bien en otros contextos culturales, pero inverosímil en España. Pero es de donde venimos... Austria es una país con un nivel cultural apabullante y aquí, milagrosamente, hemos tenido lo mejor pero lo hemos maltratado o reducido a círculos elitistas. Cuando había un buen sustrato para despegar a finales de los 70 y principios de los 80 (pienso en los programas culturales que había por televisión, las adaptaciones literarias, etc.), no sé que pasó que todo se vino abajo. En cualquier caso, excelente recomendación.
    Un abrazo.

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    1. Yo alguna vez he comprado por Internet, aquí no suelo encontrar el tipo de libros que leo, ahora que se ha ido mi librera preferida :( Y no son rápidos tampoco, y no me pierdo mucho tiempo entre sus estantes porque los libros que ofrecen no son los que busco... Está claro que el factor cultural juega mucho, muchísimo. Pero no podemos rendirnos. Quiero decir, no nos podemos CONFORMAR. Yo no trago. No voy a acomodarme. Los libros, la música, el cine, el arte... me han dado mucho, me dan, no puedo resignarme a que vaya desapareciendo engullido por basura. No sé en qué momento nos perdimos. Los 70'-80' tenían todo, todo, para que ahora no nos encontraramos donde nos encontramos, en este triste panorama cultural ¿qué nos ha pasado?

      Un abrazo

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  6. Sí, la verdad es que a los que nos gustan los libros tenemos cierta obseción con ellos XD XD
    Este libro estuve tentada de cogerlo, un tiempo, pero la verdad es que he decidido sacarla de mi lista de pendientes.
    Un beso!

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    1. Ya lo decía Agota Kristof: "Leo, es una enfermedad" :)

      Un abrazo

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  7. Ya lo tenía apuntado pero confieso que no en los primeros puestos. ¿Tener una librería? Qué va, ni se nos pasa por la cabeza, jeje. La verdad que a mí las grandes o las secciones de los grandes almacenes me gustan porque como suele haber poco personal y mal pagado te dejan revolver a gusto y leer finales o principios para decidir una compra. Pero las otras molan más. Sí es complicado pensar que una librería aquí funcione pero en mi ciudad han abierto varias últimamente y ahí siguen.
    Abrazo

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    1. No es un libro urgente de leer, ya sabes. De esos que sabes que leerás, pero sin prisas. Pero me venía bien en estos momentos, es liviano, interesante, divertido y hasta bastante práctico en algún sentido. ¿Qué te impide en una pequeña librería revolver a tu gusto? En la mía podrías :)

      Un abrazo

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  8. Yo también sueño con una librería pero es verdad que en los tiempos que corren tiene que ser complicado mantenerla a flote. No hay duda de que me llevo esta novela apuntada, me ha llamado un montón.

    Besotes.

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    1. A ver. Yo tengo claro que de una librería se vive, sin más, sin lujos ni excesos. Pero yo necesito poco para vivir. Una de las cosas que necesito es... libros. Y eso ya lo tendría :)

      Un abrazo

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  9. A pesar de que no se trate de un libro que emocione, ni que tan siquiera literariamente tenga gran valor, me apetece leerlo. Tal vez porque, algún día, yo también soñé con es maravillosa locura...y porque tu reseña me incita a ello. ;))
    Gracias por tu reseña. Besos

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    1. Es que hay libros así, que no emocionan ni son de gran altura literaria, pero aportan igualmente. Bueno, hay muchos así, pero que me "fluyan" como este, no tantos. Es un sueño que compartimos muchos lectores ¿verdad? De hecho si un librero no es un gran lector, mal asunto.

      Un abrazo

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  10. A mí me encantó el libro. Y ya ves, sí me conmovió; en el sentido de entusiasmo y esfuerzo y pasión que pone por los libros. Quizá es un libro "para quienes nos gustan los libros y las librerías"...Le hice una reseña, si te ape, vas.
    Abrazote.

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    1. Si a mí también me gustó. No sé si decir que me conmovió, pero sí que me encantó, me agradó mucho. Difícil no identificarse con esa pasión por los libros y todo lo que le rodea. Si ya vi tu reseña... ¡te comenté! :D

      Un abrazo

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  11. Qué me gusta el título!
    Además, me viene al pelo =)

    Besotes

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    1. Uy uy uy... qué estarás tramando... (manténme informada)

      Un abrazo

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  12. Pues ya somos dos, otro que sueña con abrir una librería y de llevarla de esa forma, con recomendaciones personalizadas, conociendo a los clientes, siendo su librero....algún día. La verdad es que Periférica suele publicar libros sobre el tema. Lo que más me ha gustado, sin embargo, es tu introducción y la descripción de esta enfermedad lectora que nos imbuye en una realidad paralela y tan personal y nuestra que nos levanta los pies de la tierra. Viendo el debate ayer casi estampo el marcapáginas contra la tele ( mi marcapáginas es el mando de la tele) cuando ni se dignaron a mencionar la cultura y cuando lo hicieron, lo hicieron mal... apareció Camus, se hizo una broma, nadie la entendió. Cuatro candidatos, ninguno entiende que, si bien la economía tiene su mportancia, hay algo que la tiene aún más, la cultura... y eso está en los libros. Un beso

    El presipolítico, a su pesar.

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    1. Oye, pues vamos a tener que pensarlo, eh... A ver si tú vas a ser el socio que busco :P Entiendo, Yossi... yo es que le tengo mucho cariño a mis marcapáginas, que no son precisamente el mando de la tele, jajajaj (anda, que te quedarán los libros abiertos con el mando en medio...) Yo creo que el Pablo si lo entendió, pero el resto no. Vamos, es que la "broma" la hizo él... Pero no, no se mencionó cultura, ni tantas otras cosas (ley mordaza, TTIP, refugiados...) La cultura también es economía. Pero claro, para eso precisa de una sociedad libre, informada, que piense... Ains

      Un abrazo

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    1. No lo evites (sospecho que no lo haces)

      Un abrazo

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  14. Y cómo sería tu librería? Hace poco leí que mucha de la gente que compra habitualmente libros prefiere las librerías del tipo biblioteca, esas en las que te pasas horas leyendo libros sin nadie que te moleste. Vamos, las grandes con empleados que lo mismo no tienen el menor interés en los libros. Me sorprendió. Porque a mí (que leo mucho, y también compro muchos libros) es lo que me gusta: pasarme horas con unos y otros libros, sin más (no voy para hablar sobre libros, ni tan siquiera para hablar, no quiero que me reconozcan, que sepan qué me interesa, que me recomienden, no quiero que se den cuenta de que estoy, ni llamar la atención porque me siento a leer, no quiero que estén pendientes de si compro, o no, o qué hago, solo quiero hojear libros, o leermelos, y a veces compro 1, 3, 5 ó ninguno) pero pensaba que el resto preferiría el tipo de librería que dices tú.

    La pega (para mí la única) es que estas librerías-biblioteca, que tan confortables (me) resultan, son meros negocios, cadenas, en manos de gente que solo busca el beneficio.

    Me gusta mucho tu blog, y tu pasión por los libros.

    Ane

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    1. Uy, sería largo decir cómo sería mi librería, aunque algo apunto en el último párrafo largo... Pero sí te digo que en mi librería quien quisiera estar el tiempo que le apetezca mirando libros sin que nadie le pregunte, le recomiende... podría hacerlo. Porque todas las opciones caben. Quien quiera estar horas sin nada más que mirar libros, podrá hacerlo (aunque estaría bien que al final se comprara alguno, jajajaj). Quien le apetezca sentarse a tomar un té o un vino y hablar de libros, podrá hacerlo también. Quien quiera recomendaciones, las tendrá. Quien no, pues tendrá esa opción, claro. Es un espacio abierto, al silencio, a la conversación, a sentarte sola o acompañada, a leer o escribir sola o en compañia... Una librería no es sólo vender libros, que también, es muchas más cosas. Aunque los libros están ahí, tienen que estar y sean el eje de todo.

      Gracias, Ane, estás en tu casa. Si quieres comentar, comentas, y si quieres leer en silencio, también. Como en la librería ;)

      Un abrazo

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  15. Debo ser de las pocas personas (no sé si lo he contado alguna vez por aquí) que recela de los libros que tratan sobre libros. Me parece redundancia. Me parece un tema demasiado facilón para conquistar al lector. Pero no niego que, quizá, si leyera este me gustara. Aunque sea en otro momento y no ahora, que soy el "ojo de mal asiento" tanto para libros como para películas y para cualquier forma de contar historias.
    Abrazos!

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    1. No es tanto un libro sobre libros (aunque alguno menciona, claro), como un libro sobre librerías. Y estoy de acuerdo contigo, pero sólo en parte. De entrada es un tema fácil para enganchar al lector. Pero luego hay que hacerlo bien. No me basta con que hable de libros o escritores. Al menos a mí no me basta. Este tenía el atractivo para mí de hablar de librerías, más que de libros.

      Yo, además, soy también culo de mal asiento :)

      Un abrazo

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  16. Vivir entre libros es mi sueño y, en gran parte, así es mi vida. No sueño con abrir una librería (pero confieso que sí he soñado con trabajar en una biblioteca y disfrutar del silencio que tanto echo en falta), pero me apunto desde ya a ir a tu librería, si la abres, o a la de Yossi.

    Me gustan las novelas sobre libros y/o librerías pero ando con tiento porque sé que son un señuelo para quienes adoramos los libros y no siempre tienen calidad.

    Abrazos (y muchos ánimos si te lanzas a ese proyecto)!!!

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    1. Ya vivimos entre libros... aunque con muchas distracciones que nos sacan de ellos :) También he pensado alguna vez en lo de la biblioteca, pero me atrae menos. Creo que en una librería también hay espacio para ese silencio necesario. Apuntada a "mi" librería. Más quisiera que algún día os pudiera invitar aquí a que la visitéis.

      Cierto, hay que andar con tiesto. Yo también me he llevado algún chasco que otro. En este caso, sin ser una joya, me ha agradado leerlo.

      Abrazo

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  17. Me apasiona también este universo. También es uno de mis sueños. Así que este libro caerá tarde o temprano. Eso sí, lo que es un auténtico placer es leer siempre tus entradas. ¡Qué bien escribes "joia"!
    Besotes!!!

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    1. El libro desanima un poco, no creas :D No hay que olvidar en qué país vivimos y el poco apoyo que se da a todo lo que tenga que ve con la cultura. No interesa. La cultura hace pensar.

      Gracias Margari ;)

      Un abrazo

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  18. Me lo llevo anotado, que siempre viene bien leer un libro de este tipo.
    Abrazo!

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    1. Es una lectura muy agradable, se lee fácil.

      Un abrazo

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  19. Creo que todos los que amamos los libros soñamos con una librería... Buena reseña, como siempre, pero esta vez no termina de convencerme el libro.
    Besos.

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    1. No sé si todos, pero es cierto que muchos tenemos ese sueño.

      Un abrazo

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  20. Justo voy a empezar a leerla esta semana, así que ya me pasaré después de terminarla y comentamos. Besotes.

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    1. Pues comentamos cuando lo leas. Disfrutarás de la lectur.

      Un abrazo

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    2. ¡Ya lo terminé! Completamente de acuerdo contigo en cuanto al abordaje tan realista de la cuestión de abrir (¡y mantener a flote!) una librería. En este sentido, me ha parecido especialmente significativo lo que cuenta la autora sobre las diferencias entre grandes superficíes y librerías pequeñas y cuál es la verdadera amenaza para las pequeñas librerías. Y aunque (también coincido contigo) este no sea un libro sobre libros (Glattauer o Boyle tampoco son demasiado representativos para mí en cuanto amor libresco) se agradece por la aventura, la epopeya, la sinceridad y el humor (que bueno cuando habla de su marido y su visión alemana del mundo).
      También me ha encantado especialmente la sorpresa de que aparecen manos para ayudar (en TODO) a cambio de nada. Creo que es eso es así, pero hasta que no lo vivimos en primera persona no nos damos cuenta de la solidaridad de las personas y encima nos parece increíble. Una lectura muy agradable. Bss

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    3. Sí, es verdad que explica bien, clarito, las diferencias entre grandes superficies y pequeñas librerías, la amenaza de Amazón y similares. Que vaya perra que tiene con Gattauer y Boyle, oye, qué lástima que le de fuerte por esos autores, pero bueno, son sus gustos. Es un libro muy honesto y sincero, y el humor me ha encantado (la visión alemana de su marido, jajajaj, es verdad, muy bueno también).

      Es cierto, todos parecen ayudar. Pero tienes razón, aunque yo me he mostrado más escéptica, siempre en situaciones apuradas aparecen manos amigas, o manos generosas y solidarias. Eso es hermoso en verdad. Me alegro que hayas disfrutado de la lectura, intuía que así sería pero me alegra confirmarlo.

      Un abrazo

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  21. Hola, Ana. Los libros sobre librerías tienen un hechizo al que no podemos resistirnos, nos seducen, sucumbimos a sus encantos. Que la narrativa resulte fresca, divertida y a la vez, realista, es un punto más a favor. Lástima que las lecturas a las que se refiere la novela no sean muy allá, aún así el ambiente librero está bastante conseguido ¿no? Pues me quedo con el libro de los libros, como un juego de muñecas rusas... Me interesa.

    Un beso.

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    1. Es que las librerías en sí, las pequeñas librerías, son irresistibles para cualquier lector. El ambiente librero, el ambiente de su librería está bien reflejado. Tanto que a veces terminas agotada, como si hubieras sido tú la que estuvieras trabajando allí :)

      Un abrazo

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  22. Bueno, ya se sabe... Lector: dicese de alguien que al nacer fue condenado a leer...

    Y esa condena, se arrastra por siempre...

    Un saludo

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    1. No conocía el dicho :) Pero en cualquier caso, es una condena perpetua que cumpliré sin remordimiento.

      Un abrazo

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  23. El tema de este libro es de los que no me pierdo. Y es que las librerías son muy especiales.
    Un abrazo

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    1. Las librerías, para cualquier lector, son especiales.

      Un abrazo

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  24. Me gusta dar alguna vuelta por librerías, siempre que visitamos una ciudad, intentamos curiosear por alguna de la que tengamos referencia... o no. También visito las secciones de grandes almacenes y grandes librerías. Me gusta mucho La Central de Callao en Madrid, nos gusta después tomar un cafè y revisar y comentar nuestras compras. Soy una asidua de la Feria del Libro de Madrid, también de las ferias de libro antiguo y de ocasion. Y siempre esta la Cuesta de Moyano en Madrid, por donde nos dejamos caer de vez en cuando, así como por el Mercado de Sant Antoni de Barcelona...

    Soy de librerías, pero últimamente no me compro más libros, tengo muchos y creo que no sé si tendré tiempo para leerlos todos. Los que me interesan los apunto o si los veo en alguna feria de libro de ocasión o en mercadillos, aprovecho la ocasión (nunca major dicho).

    No he tenido nunca ese deseo de tenir mi libreria. Como cualquier negocio, debe de ser todo un reto hacerlo funcionar, no te digo nada si además esta relacionado con la cultura... Hay que invertir en cultura y educación.. però està visto que en los debates y entrevistas a nuestros políticos brilla por su ausencia sus propuestas sobre la cultura y la educación, más allà de lugares comunes.
    Abrazo.

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    1. Entre los sitios a los que me gusta ir cuando voy a visitar alguna ciudad, siempre están las librerías (la última ha sido "Los portadores de sueños", en Zaragoza). Claro, de cuando en cuando voy a la Fnac, en Madrid, pero cada vez menos y sólo si el tiempo o las circunstancias no me permiten ir a las pequeñas librerias.

      Yo tengo un problema con es de comprar libros, sobre todo en las temporadas en las que compro más rápido de lo que leo. Es algo que tengo que solucionar sí o sí :(

      Es más que un deseo, es un sueño, una necesidad. Ahora mismo, inalcanzable, eso también es verdad. Pero ahí está, en el punto de mira, continuamente.

      Política y cultura se han vuelto dos términos incompatibles en la misma frase.

      Un abrazo

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  25. Hay “ libros puente” porque te permiten volver, de una forma agradable, a la otra orilla después de haber padecido una catarsis lectora, con algunos de esos libros que te arrastran consigo mar adentro. Este libro, sin ser memorable como dices, parece haber cumplido sobradamente ese cometido de “acompañante” agradable a tierra firme. Las librerías, claro que sí, yo también me he imaginado acompañado por las miles de historias que habitan silenciosas en una librería, entre el olor de los libros… Feliz de la vida.
    Abrazos Ana!!

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    1. Son necesarios esos "libros puente", y este además ha encajado muy bien, porque entre esas lecturas entre libros más contundentes, no me apetecía algo que se alejara tampoco demasiado de mi momento. Con este libro he aprendido, me he divertido, me ha parecido curioso y es ameno.

      Feliz, feliz de la vida, claro que sí... en una librería... tú propia libreria. Cielos, qué sueño, qué ganas de que sea real.

      Un abrazo, Paco

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  26. Si es que lo tiene todo: libros, librerías, humor, frescura... Si ya con el título me tenía medio ganada, pues ya no me queda de otra que sumarla a mi lista de metaliterarios, que dentro de los pendientes forma su propia república independiente. 1beso!

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    1. Tiene todo eso, no lo dudes. Y además, no se extiende. Tampoco el tema daría para más. Creo.

      Un abrazo

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  27. Juraría que había comentado aquí. Corto pero claro.

    Me gustaría tener una librería, amplia pero no demasiado grande. Con una parte en la que se pudiera tomar algo y con una persona especializada en recomendar personalmente a los clientes habituales que pidieran consejo. Yo para eso sería un desastre.

    Me acercaré a este libro... a ver si me anima.

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    1. No jures en falso :)

      Te veo, te veo. Aunque creo que acabarías cayendo en la tentación de recomendar personalmente. No a todos los clientes. Pero sí a algunos.

      ¡¡Anímate!! :D

      Un abrazo

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  28. Parece un libro interesante para leer entre lecturas espesas y para los que soñamos con abrir una libreria, si yo tambien lo pienso. Un beso

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    1. Es un libro refrescante, fácil, oportuno entre las lecturas que me muevo últimamente. Quién no lo piensa... ains.

      Un abrazo

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  29. En tres palabras: ME LO LLEVO... Lo apunto inmediatamente. Imagino que no hay que justificarlo demasiado no? jeje. Besos y gracias por descubrirme este libro. Independientemente que los gustos literarios del personajes sean distintos que los míos, creo que me va a gustar. Besos.

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    1. No hacen falta más palabras :D Te gustará, te gustará el estilo, y el tema. No, no hace falta justificarlo, jajajjaja. Aunque no coincidiera con sus gustos literarios (al menos con esos que menciono, que a ella le encantan), en todo lo demás la pasión por los libros, une.

      Un abrazo

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  30. no tiene mala pinta, me gustan los libros que hablan sobre libros o lugares donde hay libros -y a quién no- y eso del tono ameno me encanta. Yo tampoco comparto gustos, pero bueno, gracias por traernos esta reseña de un libro que no conocía y ahora se ha convertido en una posibilidad.

    besos.

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    1. A mí me gustó, ya te digo que no como obra literaria, pero fue una lectura entretenida, práctica y muy amena. Gustos no compartimos, no, jajajaj, que no sé qué le ha dado por esos dos autores, pero bueno. Si lo lees, que lo disfrutes.

      Un abrazo

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  31. Creo que a todos los lectores nos gustan los libros sobre libros o librerías; nos sentimos identificados en nuestra pasión. En la literatura, abundan ejemplares de este tema y muchos son entrañables. Quizás si lo vea por aquí, lo lleve; además, parece breve.
    En esta ciudad, hay un gran lector que ha cumplido su (nuestro) sueño: ha puesto una librería de usados -que se encuentran en impecables condiciones-. ¿Sabes qué vende? Los libros que alguna vez ha leído. Se cuentan por centenas. No sólo de letras sino de otras áreas como psicología, filosofía, etc. Sus precios no son nada baratos, pero puedes encontrar alguna que otra joya. Si sigo así, creo que voy camino de copiarlo, en mi caso por falta de espacio!
    Un gran abrazo, 'de puntillas'.

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    1. Unos cuantos podríamos abrir una librería así, sólo con lo que tenemos en casa, leído o no. No necesitaría distribuidores :)

      Un abrazo, sin puntillas ;)

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  32. Ana:
    ¡me lo llevo! aunque creo que no podré encontrarlo aquí hasta la próxima feria del libro. Esta editorial no suele estar disponible en las librerías de por acá, pero si la traen a la feria cuando ya no son novedades (motivo por el que no estuvo este año disponible en este país).
    Un beso,
    Ale.

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    1. Todos los libros llegan, algunos tardan, les cuesta viajar. Pero llegar, llegan. Espero que lo encuentres prontos.

      Un abrazo

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  33. Apuntado queda, seguro que está en mi biblioteca aunque realismo económico y rentabilidad no se conjugan muy bien con la pasión por los libros.

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    1. Uy, sí, el realismo económico... Pero en verdad hay libros que salen baratos. No estoy pensando en este precisamente. Me pregunto si se pudiera pagar los libros después de leídos, y cada lector fuera honesto con lo leído y luego pagado... ¿cuáles serían los libros más rentables?

      Un abrazo

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