Traductor: Manuel Laguillo
Páginas: 240
Publicación: 2014 (2015)
Editorial: Periférica
Sinopsis: Petra Hartlieb tiene ahora una gran familia, un perro y una librería. Diez años atrás, estando de vacaciones en su Viena natal supo de una bonita librería de barrio que cerraba sus puertas y estaba a la venta. Lo que en principio se planteó como una especie de broma (¿por qué no la compramos nosotros?), provocó en pocas semanas un cambio radical de vida, de ciudad y de oficio. Pero no fue fácil, tuvo que luchar contra un sinfín de contratiempos; no estaba preparada para convertirse en empresaria, y tampoco lo estaba para ser al mismo tiempo librera, esposa y madre.
A cada momento cambiamos de opinión. Vaya idea magnífica. Todo es un delirio. Irrealizable. Nuestro futuro. Nuestra ruina.
Libros sobre libros, un tema al que la mayoría de los que tenemos la enfermedad de la lectura no nos podemos ni queremos resistir. Libros sobre librerías, un peldaño más en el anzuelo para los que leer nos cura. Somos muchos los que no sólo leemos, sino que queremos prorrogar nuestra bibliofilia convirtiendo un sueño en realidad: abrir una librería, hablar de libros todo el día, contar historias rodeada de libros, crear todo un mundo en un espacio atestado de libros, construir un universo cultural alrededor de los libros, escribir rodeada de libros y lectores... En definitiva, ser propietaria de la librería a la que te gustaría ir, la librería que tienes en tu imaginario y que, por supuesto, aún no existe, aunque las haya que se aproximen a ese ideal de librería que te ronda una y otra vez.
Dicho esto está claro que: a) Sí, soy de las ilusas que sueña con abrir mi propia librería b) Este libro tenía que leerlo sí o sí.
Mi maravillosa librería es una buena dosis de realidad que puede hacer tambalear cualquier sueño librero que tengamos. Terminas el libro agotada, al igual que la propia Petra Hartlieb, ligeramente desesperanzada pero finalmente volviendo a revivir porque, en el fondo, la pasión por los libros puede con todo.
No comparto con Hartlieb sus gustos lectores (Daniel Glattauer y T.C. Boyle no están entre mis autores favoritos) pero sí la pasión por los libros y por contar historias. Esa pasión es lo que hará que Hartlieb sobreviva a la odisea de abrir una librería y sacarla adelante. Es verdad que parece tener mucha suerte en algunos aspectos: siempre hay gente que la ayuda en los momentos que más lo necesita; la librería parece estar llena desde el primer día, clientes continuamente pasando por la allí hasta verse desbordados (¿es posible algo así en este país, en plena crisis de librerías?).
Más allá de la pasión por los libros, del trato directo y familiar con los clientes, de la simpatía que desbordan, del buen ambiente entre quienes trabajan en la librería, de las recomendaciones “personalizadas”, de satisfacer las demandas de los clientes en el menor tiempo posible… hay algo en el éxito de la librería (en diez años no sólo prospera, es que abren otra…) que se me escapa, y que posiblemente tenga mucho que ver con la cultura de aquel país (Austria) y la ¿cultura? de este en el que vivo. También, sin duda, con el tesón y el titánico trabajo de todos los implicados.
Me ha gustado el estilo cercano, fresco y divertido con el que Hartlieb cuenta su odisea de abrir una librería casi sin querer, y que aborde otros temas como el enfrentamiento entre grandes librerías vs pequeñas librerías, las presentaciones de libros, el trato con los autores, la guerra con Amazon… Sin duda esta forma de contar es uno de los puntos fuertes de Mi maravillosa librería, porque Hartlieb no pierde en ningún momento el sentido del humor y tengo para mí que en eso (junto con la pasión) radica la clave del éxito no sólo del libro, sino también de la librería.
No estamos ante un libro que emocione, ni que literariamente tenga gran valor. Pero es un libro realista contado de forma amena, y muy honesta, sobre un universo que sí, me apasiona, porque los lectores necesitamos de las librerías, de las pequeñas librerías, esas en las que encuentras con facilidad lo que queda sepultado debajo de otros libros que hacen mucho ruido mediático pero no son literatura. Donde encontramos a las editoriales pequeñas e independientes con libros valientes y absolutamente maravillosos.
Esas librerías a las que puedes ir sabiendo que estarás como en tu casa, encontrando esos libros que parecen estar escritos para ti, sólo para ti, y que podrás hablar de ellos allí mismo, mientras alguien a tu lado te recomendará otro y acertará, y hablaréis de esa magia mientras tomas un vino o un té, escuchas a alguien recitar un poema o cantar una canción, y al fondo unos niños escuchan embelesados a un cuentacuentos o dan forma con palabas a sus propias historias mientras sus padres hablan de libros y escritores o escriben leyendas para sus hijos, sin que les importe que en otro rincón alguien esté dibujando e ilustrando un libro que aún no se ha escrito, ni que ese día la librería esté abierta toda la noche celebrando alguna luna llena a la que un gato maúlla desde la escalera que lleva al olimpo de los libros.
Algún día… (mi maravillosa locura)
¿Por qué seguir adelante? Por pasión. Aunque también cabría hablar de locura.