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miércoles, 10 de octubre de 2012

Viaje de invierno (Amélie Nothomb)


Título original: Le voyage d´hiver
Traductor: Sergi Pàmies
Páginas: 118
Publicación: 2009 (2011)
Editorial: Anagrama
Categoría: Narrativa
ISBN: 9788433975574
Sinopsis: Desde las primeras líneas de Viaje de invierno, el singular microcosmos de Amélie Nothomb nos seduce y nos atrapa. La declaración del protagonista no admite refutación alguna: «Voy a hacer estallar el avión a las 13.30». ¿Un terrorista internacional? Ni mucho menos. ¿Un mártir religioso? Tal vez... Pero la religión por la que Zoilo se inmola no es la musulmana, tampoco la cristiana, es el amor. Un amor total, incondicional, pues para Zoilo «no existe fracaso amoroso. Es una contradicción en los términos. Experimentar el amor ya supone un triunfo, tanto que podríamos llegar a preguntarnos por qué queremos más». El ansiado objeto de deseo de Zoilo es Astrolabio, una joven cuya existencia se centra en velar por la integridad física y la obra de Aliénor, una peculiar novelista. Pues, como su nombre indica, la escritora, aquejada de un peculiar autismo que la vuelve indefensa ante el mundo, es un verdadero «alien» glotón y baboso, que dicta sus novelas a su devota agente y cuidadora. La referencia autobiográfica está servida, ¿cómo no pensar en la excéntrica escritora belga y su peculiar relación con su hermana?

Amélie Nothomb es una gran escritora, original y extravagante, pero gran escritora. Me fascina su lenguaje irónico, lleno de dobles sentidos, ácido, corrosivo, de gran agudeza. Es una virtuosa de las palabras. Eso hace que extrañas y absurdas historias que harían que abandonaras la lectura a las pocas páginas, en los libros de Nothomb sigas leyendo porque su lenguaje y su forma de contar las cosas te subyuga.

La mayoría de sus novelas contienen reflexiones muy curiosas e interesantes. Por ejemplo podemos leer en "Viaje de invierno": "deleitarse con la mediocridad ajena es el colmo de la mediocridad", "el lenguaje es lo que más muertos ha causado sobre la tierra", "lo que llega demasiado tarde es indigno"..

Nothomb tiene una particular visión del mundo y utiliza con inteligencia y habilidad todas las herramientas que nos aporta el lenguaje escrito. Maneja ese lenguaje como vía para mostrarnos y construir ese mundo personal y no deja resquicios para escaparnos de su mirada de lo que nos rodea. Podemos coincidir o no con sus opiniones, puntos de vista, percepciones de lo que nos rodea…, pero no será porque ella no nos lo muestra de una forma desnuda y descarnada. En esta novela pone su atención, además de en los cánones de belleza y fealdad, en la importancia de los nombres: Zoilo, Aliénor, Astrolabio.. no son nombres que los protagonistas tengan por capricho y tienen su importancia en lo que Amélie Nothomb nos quiero contar.

Admito que Amélie Nothomb es una de mis debilidades y aunque me gustan mucho más sus novelas autobiográficas (que es donde pone toda la “carne en el asador”), "Viaje de invierno" es una buena novela. Aunque pases frío leyéndola, no te dejará frí@ Para quien no haya leído nada de esta autora quizá no sea el mejor libro para empezar a acercase al peculiar universo de Nothomb, pero si ya la conoces, no defraudará (aunque, insisto, no está al nivel de sus novelas autobiográficas, si bien el personaje de Aliénor tiene bastante de la propia Nothomb).

(©AnaBlasfuemia)

miércoles, 4 de julio de 2012

Estupor y temblores (Amélie Nothomb)

Título original: Stupeur et tremblements
Traductor: Sergi Pàmies
Páginas: 143
Publicación: 1999 (2000)
Editorial: Anagrama
Categoría: Narrativa
ISBN: 9788433969194
Sinopsis: Esta novela de inspiración autobiográfica, que ha obtenido un enorme éxito en Francia, cuenta la historia de una joven belga que empieza a trabajar en Tokio en una gran compañía japonesa. Pero en el Japón actual, fuertemente jerarquizado (en el que cada superior es, antes que nada, el inferior de otro), la joven tiene el lastre de un doble handicap: es occidental y mujer, lo cual la convertirá en blanco de una cascada de humillaciones y de una progresiva degradación laboral que la llevará a pasar de la contabilidad a servir cafés, ocuparse de la fotocopiadora y finalmente encargarse de la limpieza de los lavabos masculinos.

Gran Premio de Novela de la Academia Francesa.

Antes de que los y las incondicionales de Amélie Nothomb me salten a la yugular, ya digo de entrada que el libro me ha gustado mucho. Pero también tengo que decir que le he puesto muy buena voluntad. A partir de la página 10 se me hizo muy cuesta arriba leer, porque me indignaba la sumisión de la protagonista.  

Pero superada la indignación inicial, seguí leyendo y en algún momento indeterminado Nothomb me convence, su sumisión inteligente me persuade y me la creo. Me convence, incluso me agrada, esa visión irónica y positiva de la situación, esa capacidad para aprender de las humillaciones, para adaptar lo que te rodea a lo que una es, para convertir los torbellinos que arrasan y hundirían a cualquiera en viento a favor.

Está claro que la impulsividad no fomenta la lucidez. Si hubiera dejado de leer el libro y me hubiera dejado llevar por mi impulsividad me hubiera perdido algo que, de momento, no me perdonaría: descubrir a Amélie Nothomb.

Amélie Nothomb alcanza el virtuosismo con una lucidez irónica, pelín ácida, pero altamente efectiva. Es el antiquijote, no se pelea contra molinos de viento; utiliza el viento y lo convierte en energía eólica. Se impulsa. No da manotazos al aire que la hubieran llevado a la inutilidad de un gesto que únicamente hubiera servido para desgastar energía torpemente. Me quito el sombrero (yo hubiera dado inútiles e infructuosas bofetadas).

La autora transmite de forma entretenida y original. Hace fácil la lectura, lo que a veces desmerece el relato, porque relativiza la profundidad de algunos pensamientos y situaciones. Maneja muy bien las palabras, sabe construir.

Por lo que he seguido leyendo de Amélie Nothomb, se encuentra más cómoda en el relato o la novela corta. Quizás su tope esté ahí, este tipo de literatura breve, donde el ingenio alcanza la perfección. No sé si Nothomb revolucionará la literatura (sospecho que no), no es una autora muy ortodoxa, pero aporta cierta frescura al panorama.

Me gusta cómo refleja lo absurdo que pueden ser nuestros recorridos mentales y cómo convierte en extraordinario situaciones cotidianas y aparentemente anodinas.

Fue el primer libro que leí de Amélie Nothomb, y no fue el último…
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