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martes, 1 de octubre de 2013

Ha vuelto (Timur Vermes)



Título original: Er ist wieder da
Traductor: Carmen Gauger
Páginas: 384
Publicación: 2012 (2013)
Editorial: Seix Barral
Categoría: Humor
ISBN: 9788432220364
Sinopsis: Es el verano de 2011. Adolf Hitler despierta en un descampado en el centro de Berlín. No hay símbolos nazis, reina la paz, las calles están invadidas por extranjeros, y Alemania está gobernada por una mujer rechoncha que hace lo que quiere en Europa. Sesenta y seis años después de su caída, el resucitado Hitler triunfa en la televisión como perfecto imitador del Führer, un cómico genial. Pero él no bromea en absoluto. La fama es la plataforma perfecta para retomar su carrera política. ¿Qué daño podría hacer hoy Hitler? Esta disparatada historia está contada por él mismo, un hombre que analiza tenazmente su entorno, que descubre de modo fulminante los puntos débiles de los demás, que, con una terquedad sin límites, se guía por su extraña lógica, con fanatismo pero también con lucidez.
Podéis empezar a leer las primeras páginas AQUÍ


Pocas veces elijo una novedad para leer. Cuando un libro pasa de la estantería a mis manos la mayoría de las veces ya lleva tanto tiempo ahí que más bien el libro se cae y elige él mismo ser leído. Eso quiere decir que la mayoría de las veces cuando leo un libro ya hace mucho que ha dejado de ser novedad. Es una manera de creer que soy la que tiene el control sobre lo que leo, y también una forma de que la lectura no se contamine por los comentarios leídos por un lado y otro.

Pero a veces pasa que un libro se viene directamente de la librería a mis manos y dispuesto a ser leído. Nunca sé muy bien la razón, pero decido no esperar. Y eso me ha pasado con Ha vuelto, de Timur Vermes: que no pude esperar, que tenía que leerlo ya o ya. Creo que una de las cosas que me inclinó a esta lectura impulsiva fue la portada: absolutamente maravillosa en su diseño, toda una lección magistral de cómo con dos sencillos elementos (un bisoñé y las palabras “Ha vuelto”) puedes conseguir un dechado de ingeniería visual. Un diseño gráfico tan sencillo como impactante. Eso no se lo puedo negar a este libro (aunque la idea no es original, como podéis ver en la imagen que dejo abajo del todo, pero se ha sabido utilizar de forma ingeniosa).

Más cosas que no le puedo negar al libro: el planteamiento es realmente original, no tanto por parodiar a Hitler (youtube está lleno de parodias de este personaje y el discurso de Charles Chaplin parodiando a Hitler creo que está en la retina de todo el mundo) sino por resucitarle aquí y ahora, en Berlín más concretamente y en el año 2011. A partir de ese planteamiento, Timur opta por hacer una interpretación humorística de la situación. 

Hitler se toma demasiado en serio a sí mismo, algo que en los tiempos que corren tendemos a ridiculizar. Por el Hitler de 1945 no han pasado los años, está claro. Y esa confrontación entre el Hitler de 1945 y la Alemania de 2011 será la base que utilice Vermes para desarrollar la trama. ¿Y cómo percibirán los alemanes del SXXI a Hitler?: como un personaje cómico, raro y extravagante. Un friki. ¿Y qué se hace en nuestra sociedad con los frikis? Se les lleva a la televisión y se les encumbra. ¿A que os suena? ¿Y os suena la importancia de los medios de comunicación y la influencia que tienen sobre la sociedad (entendida no como conjunto de individualidades, sino como masa)? Pues más o menos ya tenéis la propuesta de Timur Vermes.

El buen humor no es del todo posible porque la parodia se tornará sátira con el fin de retratar la actual sociedad, o al menos la sociedad que Vermes nos quiere mostrar: incoherente, frívola, arribista, egoísta, banal... Por tanto tenemos situaciones hilarantes, sí, que provocan sonrisas (carcajadas no, se me resisten las carcajadas) en distintos momentos de la lectura.

Tal vez hasta el momento aún no tengáis claro qué me ha parecido la lectura de este libro. Podéis pensar que me ha parecido interesante y no os equivocaréis. Que me ha hecho sonreír en ocasiones, y tendréis razón. Quizás a estas alturas no sepáis, porque no lo he dado a entender, que Timur Vermes me ha parecido un muy buen escritor y he detectado detalles muy interesantes que han provocado que vaya a seguir la trayectoria de este escritor en el futuro. Ahora ya lo sabéis.

Peeeeeero…. Pero. Hay algo que no le puedo perdonar a Timur Vermes: que haya tardado casi dos semanas en leer este libro. Y tengo claro que no ha sido un problema mío, organizo bien mis tiempos de lectura para conseguir un ritmo lector más o menos aceptable. No, el problema es que había un tope de páginas que podía leer seguidas, luego tenía que dejarlo. No conseguía avanzar. ¿Por qué? por varias cosas:

  • El libro hace referencia constante a personajes “locales”, tanto mediáticos como políticos. Mi fascinación por Alemania no alcanza a estar al día de los personajes que pueblan la mass media alemana y aún teniendo cierto conocimiento de la situación política de ese país, es más que evidente que muchas referencias se te escapan y muchas situaciones no las entiendes bien por estar en clave autóctona.
  • Que Hitler sea el punto de vista único y exclusivo que conocemos a lo largo del relato hace escaso favor al ritmo: sus continuas disquisiciones, justificaciones, explicaciones, parrafadas… hacen que el ritmo narrativo no sea excesivamente fluido y espese bastante la lectura. Tal vez hubiera bastado con alternar puntos de vista, no siendo necesario imprimir más acción a la trama (aunque a veces hubiera agradecido que pasara algo)
  • Aunque hay bastantes situaciones divertidas y el humor es el disfraz que Timur Vermes ha elegido para hacer una evidente crítica social, sin embargo no termina por hincarle el diente, quizás porque le ha faltado más sarcasmo, esa gama más mordaz del humor que da dentelladas entre risa y risa. Creo que se ha quedado en la superficie y su crítica no termina de ser lo suficientemente profunda como para conmocionar o impulsar.

Estos aspectos han sido bastante definitivos para que no avanzara con facilidad por su lectura y que finalmente, aunque recomiendo el libro, no lo haga a ciegas porque no es una lectura cómoda. Así pues, sí creo que es un libro interesante de leer, con un autor hábil y con observaciones y detalles frescos y profundos, y al que espero encontrarme en próximas lecturas. Pero como no lo recomiendo a ciegas, espero haber contribuido con mi opinión a dilucidar las claves que permitan a cada uno decidir si sí o si no.