Traductor: Malika Embarek LópezPáginas: 318Publicación: 2008 (2009)Editorial: El AlephCategoría: Biografías y memoriasISBN: 9788476698693Sinopsis: Un relato estremecedor sobre el Alzheimer. La memoria quebradiza desde la voz de un hijo escrito con humor y ternura.Texto de contraportada: «Durante los últimos meses de su vida, escribe Ben Jelloun, mi madre sufrió una pérdida de memoria que la sumió de nuevo en su infancia. Transformada de golpe en una niña pequeña y más tarde en una joven adolescente, mi madre se puso a hablarme, a confiarse, evocando al mismo tiempo a vivos y muertos.
El amor filial, fuerte y apasionado, se reprime a veces por el pudor y los sobreentendidos. Pero al contar su pasado, mi madre se liberó de una existencia de una vida en la que raramente fue feliz. Durante muchos días la escuché, intentando seguir sus incoherencias, y sufría a su lado mientras la descubría de nuevo.
Mi madre ha sido escrito a partir de retazos de recuerdos que ella me entregó en sus confesiones. Me permitieron reconstruir su vida en la vieja ciudad de Fez de los años 30 y 40 del siglo pasado, imaginar sus momentos de alegría, de adivinar sus frustraciones. Una y otra vez tuve que inventar sus emociones y leer –o para ser más exactos- traducir sus silencios. Sobre mi madre es en realidad una novela, ya que es el relato de una vida sobre la cual yo no sabía nada, o prácticamente nada.»
En la portada del libro dice “Un relato estremecedor sobre el Alzheimer
escrito con humor y ternura”. Y es cierto en cuanto a que es un relato
estremecedor y tremendamente tierno, pero no lo es en cuanto a que esté escrito
con humor. Humor hay poco, porque la historia no lo permite, pero sí diría que
está escrito con naturalidad, emoción, respeto y cercanía.
Un relato duro, porque todo lo relacionado con el Alzheimer lo es, que
requiere tal vez de cierto estado de ánimo (que no era el que yo tenía
precisamente) para poder leer sin que se te encoja el estómago. Tahar Ben
Jelloun no necesita dramatizar, no necesita ningún artilugio literario, ninguna
trampa emocional…, sencillamente narra los últimos meses de vida de su madre, que
padecía Alzheimer. Su madre era analfabeta, pero poseía una dignidad y
elegancia envidiables y que sólo poseen las personas sabias e integras.
A través del relato sobre su madre, Tahar Ben Jelloun hace también un
repaso de la historia reciente de Marruecos, así como de la cultura y los
valores de los que vivió rodeado:
En Marruecos nos enseñan, junto al amor de Dios, el respeto casi religioso a los padres… Es una educación, una forma de portarse con los seres queridos. No es que impida los conflictos ni los problemas, pero ante todo, se cultiva el amor…Se llama amor filial. Es un vínculo que no admite ninguna contabilidad. Se vive como un don de la vida y haces lo posible por ser digno de éste y vivirlo con orgullo...
No, no es una lectura fácil. No puede serlo cuando el Alzheimer está
por medio y está descrito así, tan real, tan terrible. Pero es también una
lectura bella y conmovedora que además nos acerca a la vida de las mujeres del
siglo XX (especialmente en su primera mitad) en Marruecos: mujeres (niñas) obligadas
a casarse al mejor “postor”; viviendo la vida sin apenas derechos pero que
viven su vida con decencia moral, dignidad y fortaleza; supeditadas al hombre,
pero siendo la piedra angular que sostiene a la familia; prisioneras de su
propia cultura, pero con el coraje suficiente como para ir consiguiendo que
poco a poco en Marruecos se vayan produciendo cambios necesarios para que sus
derechos no sigan siendo pisoteados.
Un gran libro de un gran escritor.