Traductor: Marta Rosa Sardiñas | Teresita UrraPáginas: 258Publicación: 1993 (2002)Editorial: TxalapartaCategoría: NarrativaISBN: 9788481362534Sinopsis: Esta novela cuenta la mayor tragedia acaecida al pueblo mozambiqueño en las últimas décadas: la Guerra civil. Destrucción. Miseria. Sufrimiento. Humillación. Odio. Superstición. Éste es el dantesco escenario que encontramos en Vientos del Apocalipsis. Las palabras, crudas, incisivas, delirantes de la autora nos llevan a cuestionarnos cuánto hay de ficción en esta narración apocalíptica, en la que la guerra más absurda la viven dos pueblos, los mananga y los macuácua, que ignoran quién los ataca y quién los defiende.
Después de unas minivacaciones, tan fugaces que apenas me he ido y ya he vuelto, os traigo un libro diferente de los que últimamente aparecían por aquí.
Para disfrutar y apreciar
este libro hay que remitirse a la autodefinición de su autora: “Dicen que
soy una novelista y que fui la primera mujer mozambiqueña en escribir una novela, pero
yo soy contadora de historias y no novelista. Me inspiro en los cuentos que se
narran alrededor de la hoguera, mi primera escuela de arte”.
Eso es Paulina Chiziane: una
contadora de historias, lo que le enseñó su
abuela. Y eso se refleja de forma cristalina en Vientos del apocalipsis.
Paulina Chiziane nos cuenta historias, y lo
hace siguiendo el discurso y la estructura narrativa de las tradiciones
africanas. Y la historia que nos cuenta en este libro es la guerra civil en
Mozambique, transmitiendo toda la crueldad de las guerras civiles, pero además
también nos habla de las tradiciones, las supersticiones y el sufrimiento del
pueblo mozambiqueño.
No escatima crudeza Paulina
Chiziane para mostrarnos lo absurdo de las guerras (y de algunas tradiciones),
hasta el punto que las dos tribus implicadas en la guerra los mananga y los
macuácua, ni siquiera saben quiénes son atacantes y quiénes defensores. Cruel y
paradójico. Sobre el papel no sólo está lo absurdo de las guerras, de cualquier
guerra, sino también lo absurdo de las tradiciones y el secundario e invisible
papel de la mujer, confrontando tradición y modernidad.
El mundo de la mujer
africana nos es ajeno, pero no por desconocido, sino por lejano. Paulina
Chiziane nos cuenta de la forma que le han transmitido generaciones y
generaciones de mujeres (lo que ha vivido y escuchado alrededor del fuego
cuando era niña y adolescente) el sufrimiento de la mujer africana y el sufrimiento
de la propia África. Este libro, y supongo que los demás de
Chiziane, son en realidad libros-denuncia, pero sólo
lo serán si el lector toma conciencia de lo que tiene entre manos: una
realidad contada de una forma literariamente distinta, con un ritmo diferente
al que estamos acostumbrados, pero una realidad histórica y socialmente cierta.
