Título original: The Rosie project
Traductor: Magdalena
Palmer
Páginas: 320
Publicación: 2013
Editorial: Salamandra
ISBN: 9788498385540
Cubierta de: W. H.
Chong
Sinopsis: «Me llamo Don Tillman,
tengo treinta y nueve años y soy profesor adjunto de Genética en la Universidad
de Melbourne. Mi trabajo está bien remunerado, me alimento de forma equilibrada
y regular, y mi condición física es óptima. En el reino animal, no tendría
ninguna dificultad para aparearme, pero en el humano, nunca he logrado tener
una segunda cita con la misma mujer. Los motivos de mi fracaso no termino de
entenderlos, y como las estadísticas muestran que los hombres casados son, en
promedio, más felices y viven más tiempo, he decidido poner en marcha un
programa vital para mí, el proyecto esposa. A tal fin, he creado un algoritmo
perfecto que me permitirá excluir las candidatas inadecuadas: las fumadoras,
las impuntuales, las desorganizadas, las que dedican demasiado tiempo a su
aspecto exterior... en suma, todas aquellas que no respondan a los estrictos
criterios que se exponen en el cuestionario de dieciséis páginas que he
elaborado. Este libro es el informe científico —aunque me han explicado que hay
que denominarlo novela— acerca del resultado de mi proyecto. Quien lo lea
descubrirá que la candidata menos apropiada se llama Rosie; y también
encontrará la respuesta a una pregunta fundamental: ¿puede el amor cambiar la
vida de una persona, incluso de un individuo como yo?»L.: Voy a ser un dictadorA.B.: ¡¡¿Cómo?!! Explícame eso…L.: Porque hacen lo que quieren y tienen de todo.A.B.: ¿Por eso quieres ser un dictador? ¿Para hacer lo que quieres?L.: Ellos mienten y son famosos y salen en los libros. Yo siempre digo la verdad y no salgo en ningún libro, nadie me conoce y no tengo ni amigos.
Mantuve este
diálogo hace unos días con un adolescente con Síndrome
de Asperger. Después de una larga y ardua conversación en la que la lógica habitual no sirve como argumento
conseguí convencerle de que no era buena idea aspirar a ser un dictador. Como
siempre me sucede cuando hablo con una persona con este síndrome, nada de lo
que sé y conozco me sirve, todos mis circuitos mentales y hasta emocionales
tienen que volver a configurarse para poder seguir la inapelable y característica
lógica de mis amigos “aspies”.
Don Tillman,
el protagonista de este libro, tiene Síndrome de Asperger. Un síndrome con el que,
por razones que no vienen al caso, estoy muy familiarizada. Así que cuando vi
este libro sabía que, sí o sí, tendría que leerlo.
Graeme Simsion
conoce bien el Síndrome de Asperger. No he encontrado mucha información sobre
porqué lo conoce, aunque sí sobre todo el proceso de elaboración del libro (él
es guionista, y al principio le ayudó su mujer, también escritora que le ayudó
a dar forma a una idea surgida en un Taller de escritura creativa). Aunque
menciona a un amigo con características parecidas a las de Don, que le ha
inspirado el personaje, no he podido encontrar mucha información sobre su
proceso de documentación. En cualquier caso, sabe de lo que habla y lo hace con
mucho respeto y delicadeza.
Si dijera que
estamos ante un libro maravilloso mentiría. El protagonista, Don Tillman, es
maravilloso. Y ahí no mentiría. Toda la historia gira en torno a él y de
hecho se sostiene y crece gracias a Don. Si no fuera por su protagonista,
estaríamos ante una novela romántica más y posiblemente bastante simplona. Pero
gracias a Don estamos ante una muy buena
comedia romántica, y ante un libro
que en realidad tiene vocación de gran pantalla: el libro está escrito para
ser llevado al cine.
Don Tillman es
una persona especial, su Síndrome de Asperger lo configura (término utilizado
por el propio protagonista) como alguien incapaz de mentir (aunque habría que
decir “incapaz de engañar”), de ponerse en el lugar del otro y ¿de amar?. El
planteamiento es claro ¿puede alguien como Don ser capaz de amar? ¿y de amar a
alguien que es su polo opuesto?. Ese es el planteamiento y columna vertebral de
El proyecto esposa. El desenlace es previsible, aunque
agradezco a Graeme el que al menos haya dejado pistas sobre la más que probable
realidad de muchas de estas personas, más allá de que él quiera perfilar el
final más adecuado para conseguir convertir el libro en guion cinematográfico.
Pero ¿por qué? ¡¿Por qué la gente no dice simplemente lo que quiere decir?!
Don es
absolutamente transparente, nítido, sincero, directo, inocente, honesto, ético,
noble, tierno, educado, amable, no entiende de ironías, dobles sentidos,
segundas (terceras, cuartas…) intenciones. Cree
en todo lo que ve y oye, tal y como lo ve
y tal y como lo oye. Parece increíble, pero una persona así parece no
tener lugar en esta sociedad, o al menos no le resulta fácil convivir en esta
sociedad. El mundo no está hecho para
personas que no son hipócritas, y las personas con Síndrome de Asperger
carecen de hipocresía. Triste, pero real.
Además de todo
lo anterior, Don también es estricto, intransigente, rígido, inflexible,
literal, maniático, cuadriculado, obsesivo... No puede ser de otra forma, puesto
que el Síndrome de Asperger acentúa todos esos aspectos y también otro
importante: la falta de empatía,
algo que no es incompatible con la
capacidad de tener sentimientos, pero que hace tambalear el “Proyecto
esposa” de nuestro protagonista.
Graeme Simsion
pretendía inicialmente que el “Proyecto esposa” fuera un drama romántico. Pero
al final, no puede ser de otra forma, estamos ante una comedia romántica. Una lectura, fácil, amable, simpática y muy
divertida. Al basar todo el argumento en Don Tillman y su peculiar forma de
ser, en ocasiones el libro tiende a ser un poco reiterativo en las situaciones,
aunque no llega a rebasar ningún límite ni frontera. Quizás le ha faltado a Graeme Simsion alguna hechura más como escritor
para haber dotado a un personaje inolvidable y magnífico como es Don Tillman,
de una historia con más solidez y desarrollo.
Tengo que
decir que me ha costado mucho comentar este libro sin caer en hacer un mitin
sobre lo injusta que es esta sociedad con las personas con Síndrome de Asperger
y lo fácil que es pensar que los hipócritas son los demás… No era el momento,
pero sí quiero recomendar esta lectura, no sólo porque se conozca algo
más sobre este síndrome tan desconocido (y que pone contra las cuerdas a los
valores que sustentan nuestra sociedad actual), sino porque el libro es absolutamente encantador,
entretenido y divertido (Don Tillman lo es).
Quiero
decirlo: las personas con Síndrome de Asperger que he conocido y conozco me hacen
mejor persona y me mantienen en un aprendizaje continuo.
(©AnaBlasfuemia)El síndrome de Asperger no es ningún defecto. Es una variante. Y potencialmente una gran ventaja.
