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domingo, 1 de julio de 2012

La elegancia del erizo (Muriel Barbery)


Título original: L'élégance du hérisson
Traductor: Isabel González-Gallarza Granizo
Páginas: 368
Publicación: 2006 (2007)
Editorial: Seix Barral
Categoría: Narrativa
ISBN: 9788432228216
Sinopsis: En el número 7 de la calle Grenelle, un inmueble burgués de París, nada es lo que parece. Dos de sus habitantes esconden un secreto. Renée, la portera, lleva mucho tiempo fingiendo ser una mujer común. Paloma tiene doce años y oculta una inteligencia extraordinaria. Ambas llevan una vida solitaria, mientras se esfuerzan por sobrevivir y vencer la desesperanza. La llegada de un hombre misterioso al edificio propiciará el encuentro de estas dos almas gemelas. Juntas, Renée y Paloma descubrirán la belleza de las pequeñas cosas. Invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor. La elegancia del erizo es un pequeño tesoro que nos revela cómo alcanzar la felicidad gracias a la amistad, el amor y el arte. Mientras pasamos las páginas con una sonrisa, las voces de Renée y Paloma tejen, con un lenguaje melodioso, un cautivador himno a la vida.

He estado a punto de abandonar la lectura de este libro varias veces, pero mi cabezonería es, no podía ser de otra forma, muy terca. Y menos mal, porque lo mejor de este libro (al contrario que otros muchos) se lo reserva para el final. Aunque finalmente me ha dejado un mejor sabor de boca de lo previsto durante la larga lectura, tengo que decir que a mi me pareció que este es un libro-trampa, o al menos, un libro hipócrita.

Es un libro tramposo porque la historia que cuenta no es la que nos venden. La historia no va de dos almas gemelas que se encuentran (Renée y Paloma). De hecho se encuentran avanzada la mitad de la novela y no es tan relevante. Las dos almas gemelas son en realidad Ozu (el hombre misterioso) y Renée, y ese encuentro sí es el que finalmente mejora el tono de esta (para mí) espesísima lectura. Hasta este encuentro es como si hubiera estado leyendo un tratado de filosofía (que me gusta, pero no que me la camuflen de otra cosa). Y es que además ni siquiera comparto bastantes aspectos de la filosofía que transmite Muriel Barbery (especialmente el cómo la transmite)

Y es un libro hipócrita porque las protagonistas concentran en sí mismas los defectos que critican. El libro parece en ocasiones una confrontación entre pobres y ricos y listos y tontos. Si la pretensión era criticar a la burguesía más clasista y a la falta de cultura en la sociedad, lo hace de una manera tan (precisamente) clasista que acaba cayendo en la presuntuosidad y la prepotencia. Las protagonistas se elevan a su pedestal de inteligencia y exquisita cultura para disparar contra todo lo que se menea. No es de inteligentes ningunear y despreciar mirando por encima del hombro a aquellos que "no están a la altura". 

Y eso es lo que a mí me ha estado chirriando continuamente. Me parece que el libro contiene muchos prejuicios e intolerancia. No me puedo resistir a reproducir un texto del libro (p. 287):

"Mi prima Sophie está aquejada de Síndrome de Down. No va conmigo extasiarme ante los mongólicos como piensa mi familia que está bien hacer (incluso Colombe se presta a ello). El discurso consensuado es: tienen una minusvalía, pero ¡son tan entrañables, tan cariñosos, tan conmovedores!. Personalmente, la presencia de Sophie se me hace bastante penosa: babea, grita, se pone de morros, coge rabietas y no entiende nada. Pero no quiere decir que no apruebe a Hélène y a Claude. Ellos mismos dicen que es una niña difícil y que es un horror tener una hija con Síndrome de Down, pero la quieren y se ocupan muy bien de ella, me parece a mí"

Pues a mí me parece que una mente inteligente es una mente en la que no cabe la compasión, pero sí la diversidad. Una mente inteligente no es una mente elitista. Una mente inteligente no dejaría escrito este comentario poniéndolo además como el pensamiento de una de las protagonistas "inteligentes".

La novela nos engaña realmente cuando habla de personas inteligentes, y nos muestra a personas que poseen una gran cultura (de acuerdo), con muchos conocimientos (también de acuerdo), con pensamientos complejos y (hasta cierto punto) elevados.. Y nos engaña porque ser inteligente es más que todo eso, la inteligencia es más que poseer (y exponer) pensamientos "cultos", es más que abordar distintos temas desde teorías filosóficas y desde el conocimiento de distintas culturas, es más que caer en el desprecio a los "no inteligentes". La inteligencia no lleva al clasismo, al desprecio, a la pedantería ni a la moralina. La gente inteligente suma, no resta. Añade, no aparta. 

No se puede criticar a una sociedad por etiquetar absolutamente todo y luego pasarte más de cien páginas etiquetando a esa sociedad que te deja al margen por ser inteligente. 

Lo mejor del libro es el final, que se desprende de tanta pseudofilosofía panfletaria y, entonces sí, la autora tiene a bien conceder a sus protagonistas el don de ser seres humanos de carne y hueso. Supongo que la autora se acordó que no era su tesis doctoral, sino una novela, lo que tenía entre manos. Es al final del libro cuando realmente, por fin, me conmuevo. Y no es que esté precisamente de acuerdo con el final (un recurso fácil, a veces parece que hay miedo a los finales felices; o cuando los autores nos conceden un final feliz parece impostado).

También se plantean ideas interesantes (aunque no novedosas), hay momentos realmente divertidos y con un humor (por fin) elegante e inteligente. A su favor también que se trata de una novela controvertida: a algunas personas les parece un libro maravilloso y a otras nos parece un pestiño muy bien disfrazado gracias al marketing.