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sábado, 9 de mayo de 2020

Juntos todavía (Yves Bonnefoy)


Me acuerdo. ¿Es recordar?
¿O es imaginar? Atravesar fácilmente
La frontera entre todo y nada

En las páginas de cortesía o respeto (las hojas en blanco que hay al principio y/o final de todos los libros) suelo escribir mis notas de lectura. Instantes que se derraman buscando ser atrapados, solidificarse en el recuerdo. Claves que intento aferrar para dejarme pistas a mí misma. Bocetos sin forma definida. A partir de esas notas (no todas, ya escribo con red) suelo elaborar mis comentarios. Estas son, tal cual, algunas de las anotaciones que hice en este libro:

Poesía de lo cotidiano. Cercana como la piel que me envuelve.

Bonnefoy oye porque escucha, ve porque mira, pisa porque camina. Escribe porque escucha, mira y camina.

La certeza de las dudas, las dudas de los recuerdos, la consistencia de una mano amiga/amada.

La luz ilumina, pero también tiembla.

¿Cómo saber?: siendo (aquí, ahora, cerca). El futuro es ya.

La verdad de lo sencillo, dejarlo vibrar.

Este libro es un acto de generosidad. Verso o prosa, es un homenaje a la poesía y a la vida vivida y vívida.

Quiero esa mirada fresca, atrevida y reverencial de Bonnefoy, capaz de recomponer las imágenes rotas y hacer que el espíritu regrese a tu cuerpo, calmo y calmado.

Un cántico de lo finito reclamando la belleza y la espiritualidad de lo terrenal.

Los colores, vivos. Las palabras, cálidas y claras. Ciertas.

Memoria, recuerdos, tiempo, historia, inmediatez y belleza. Aprender a volver.

Conservar la belleza: paisaje, color, mano, amigos, amante, niños…

Poesía serena, concreta, firme, sensible y sabia.

Reinventar la esperanza.

Siento que la poesía de Bonnefoy cuida de mí como un regalo que necesitaba sin saberlo.

Con estas notas compongan el post que esperaban haber leído o la reseña que nunca escribo. Y lean a Bonnefoy con el corazón agradecido porque sus palabras apaciguan y sosiegan como una noche plena de luz en el ocaso de la vida. Conmovedor y maravilloso.

El infinito no es extensión sino profundidad,
Es donde desciende una vida que se vuelca
En el absoluto de otra, es la luz
Que nace de sus manos juntas en la noche