Idioma: Español
Publicación: 2010
Editorial: Planeta
Categoría: Narrativa Contemporánea
ISBN: 9788408095408
Sinopsis: En una aldea del sur de Chile, la vida del joven Jacques se verá marcada por la marcha de su padre. Profesor en la escuela, entabla una relación muy especial con un alumno, quien por su cumpleaños le pide que le acompañe a la ciudad vecina para perder la virginidad.
Hace ya un tiempo (qué rápido pasa) Meg reseñó este libro, con el que no logró conectar y estaba bastante enfadada con la sinopsis que aparece en la contraportada (y que en su comentario podéis ver). Como soy rara, me entraron ganas de leer el libro para comprobar por mí misma los motivos de su frustración. Y yo soy paradójica, pero Meg es generosa, así que tardó cero coma en decirme “toma, el libro para ti”. Y me lo mandó (gracias, Meg). Y por fin hoy, bastante tiempo después, he decidido leerlo.
De entrada puedo decir que estamos ante un relato inflado convenientemente por la editorial con su letra grande y sus márgenes descomunales para venderlo como novela. He decidido poner otra sinopsis, menos engañosa, porque ya sabemos, las editoriales a veces son un poco exageradas. Y es verdad que en la sinopsis que aporta Meg la editorial se ha columpiado a base de bien. El viejo truco de no contar nada de lo que vas a leer (claro, a poco que cuente, ya cuenta todo) y vender clichés a mansalva que apelen a nuestro corazoncito lector.
Este libro aparece en la biografía del autor como novela. No lo es, es un relato. No entiendo muy bien la razón de pretender venderlo como novela porque en realidad le hace flaco favor. Como cuento o relato tendría un pase, como novela… pues no.
De la sinopsis que he puesto, de la cual he prescindido de una parte porque contaba más de lo que debía, me llama la atención el asunto de que nuestro protagonista acompañe a un alumno a un burdel para perder la virginidad. No es que ese hecho se me haga raro, lo que me resulta curioso es saber que el propio autor, Antonio Skarmeta, frecuentó algún que otro burdel porque lo enviaba allí su abuela. Vamos, que en este aspecto sabía de lo que hablaba.
Nuestro protagonista es maestro. Maestro, con 21 años y poca experiencia sentimental. Y como a la fuerza ahorcan, tendrá que madurar a base de esos sopapos que da la vida de cuando en cuando para que espabiles. Tiene 21 años pero parece tener bastantes menos y sobre todo parece más un alumno que un maestro. Cómo y porqué de repente se convierte en adulto, es lo que descubriremos en esta lectura.
Esta historia de iniciación que Skarmeta nos cuenta podría haber sido una buena y entrañable historia si, tal vez, se lo hubiera propuesto. Pero por alguna razón prefirió contarlo con rapidez, sin profundizar mucho ni en los personajes ni en la trama. O la historia no le llegó a él mismo para mucho más. Y le salió esta especie de culebrón, bien contado eso sí, porque Skarmeta es un buen escritor pero a mi esta lectura me transmitió dejadez, prisas... Y así no te llega, no. Se queda a medio camino, en tierra de nadie.
Se lee en un ratito, y tiene destellos de calidad, pero es prescindible como lectura en la que invertir un dinero. Su sitio ideal sería en alguna sala de espera, entre las revistas de corazón, una distracción previa a que te saquen una muela o te hagan un peinado imposible.
Ya veis que de este libro no tengo mucho que decir...