lunes, 2 de julio de 2018

Correo literario (Wislawa Szymborska)



Título original: Poczta literacka, czyli jak zostac (lub nie zostac) pisarzem
Traductores: Abel Murcia y Katarzyna Moloniewicz
Páginas: 176
Publicación: 2018
Editorial: Nordica Libros
Sinopsis: Wislawa Szymborska, tan reacia a hablar de su poesía, llevó durante años en la revista Vida Literaria lo que podríamos denominar un «consultorio de escritores», en el que entre líneas y con esa fina ironía presente en toda su obra, podemos entrever su particular concepto de la literatura. Este libro recoge las mejores respuestas de la premio Nobel polaca a aquellos escritores que pretendían debutar.



Suelo iniciar mis comentarios con una cita del libro, en esta ocasión quiero hacerlo con la fotografía de Wislawa Szymborska que más me fascina. Ahí está ella el día que le dieron el premio Nobel. Fumándose un cigarro. En el centro y a la vez en el margen de lo que le rodea. Es tan ella esta foto… Independiente, en la periferia de lo normativo, irónica, segura de sí misma, original, ingeniosa, fascinada por lo efímero; tan brillante, tan tierna, tan empática y escéptica a la vez…

Descubrí la poesía de Szymborska hace años, tarde, habría querido conocerla desde siempre. Pero cuando la descubrí fue como si la hubiera estado leyendo toda la vida. Tendría que haberla leído toda la vida. Seguiré leyéndola toda la vida. Se convirtió en una de mis debilidades literarias, de esas debilidades que te fotalecen. Quiero ser como Wislawa. Quiero ser ella. Aprender de ella hasta tener a Wislawa en el tuétano. 
«Mi novio dice que soy demasiado guapa para escribir buena poesía. ¿Qué piensan de los poemas que adjunto?». Pensamos que es usted efectivamente una chica muy guapa.
Szymborska es tan necesaria que tendría que haber sido inmortal. De hecho es inmortal, están sus libros. A los que ahora se añade este MAG-NÍ-FI-CO Correo literario. Lo que me pude reír leyéndolo no tiene precio. Porque ironía, sarcasmo y humor eran herramientas que Wislawa manejaba con una maestría y una facilidad apabullante. Y siempre desde una lucidez y una elegancia muy características en esta gran mujer.

Es cierto que hay unos zascas antológicos a los aspirantes a escritores. Yo misma me sentía contestada en muchas de las respuestas que daba a los presuntos literatos. Quizá sea ese el aspecto más mencionado de este libro: las réplicas cortantes, mordaces, con mucha sorna y retintín. Pero sería un grave error quedarse ahí.
Nos apena que considere usted el verso libre como una liberación de todo tipo de reglas. Escribe usted frases sueltas que corta como le viene en gana y coloca algunas palabras a la derecha, y después otras a la izquierda. La poesía (independientemente de las consideraciones que podamos hacer sobre ella) es, ha sido y será siempre un juego y no existe un juego sin reglas. Es algo que los niños saben perfectamente. ¿Por qué lo olvidan los adultos?
Szymborska no era amiga de manifestarse sobre la literatura y la poesía, y hete aquí que en este Correo literario encontramos ideas muy claras, concisas y contundentes de esos temas sobre los que no le gustaba hablar. Ya solo en ese sentido, este libro es un tesoro. Pero hay más.

Detrás de ese tono jocoso está la persona sabia e inteligente que era Wislawa y, por eso, estamos ante uno de los mejores manuales de literatura que he leído en mi vida, todo un taller de escritura magistral impartido en un pim pam pum por la maestra Szymborska. Y por un muy módico precio, teniendo en cuenta los precios de los talleres de escritura que tanto se prodigan últimamente.
La falta de talento literario no es ninguna deshonra. Es algo que sucede con muchas personas inteligentes, ilustradas, nobles y extraordinariamente dotadas en otros campos. Cuando decimos que un texto es malo, no pretendemos ofender a nadie ni quitarle la fe en el sentido de la existencia. 
Por eso creo que es importante no quedarse solo en el gracejo de Szymborska, en esa capacidad humorística tan inteligente que hay en cada página, porque detrás de su sarcástica mordacidad hay mucho que aprender y aprehender. Al igual que en sus poemas, este Correo literario tiene varios niveles de profundidad, varias lecciones que darnos.

A Wislawa no le gustaban las modas (y las modas intelectuales mucho menos), así que me imagino cómo le temblarían las canillas ante una moda muy vigente hoy en día: todos parecemos llevar un escritor dentro. Y Szymborska tenía muy claro que uno de los ingredientes necesarios para ser escritor es… tener talento. No parece muy probable que el día que se repartieron los talentos literarios estuviéramos todos en ese reparto. Es más, estoy segura que ese día se repartieron pocos talentos. Suficientes como para que necesitemos varias vidas extras para leerlos a todos pero insuficientes para el gran número de libros que hay en el mercado editorial. Como la propia Wislawa afirma, el talento literario no es un fenómeno de masas.
Los principiantes lo tienen difícil en este mundo. Tienen que impresionar al lector con una obra que en su conjunto sea buena y que mantenga ese mismo nivel todo el tiempo, es decir, el poema completo y no solo que haya una metáfora lograda, el relato entero y no solo un fragmento.
No quiero hacer(me) sangre, pero creo que habría muchas personas, no sólo escritores, sino también editoriales, que debieran de leerse este libro para recordar dónde están las claves de ese talento literario, porque no, en literatura no todo vale. Ni los talentos temporales existen ni todo es poesía. 

Hace falta trabajo, mucho trabajo, escribir y reescribir mucho, muchas correcciones, demonios diversos, leer muchísimo y conocer la literatura clásica tanto como la contemporánea, tener una gran capacidad de observación, vivir emocionalmente las cosas pequeñas, imaginar con claridad real, tener espíritu crítico, curiosidad, empatía, fijarse en las cosas, cierta distancia con uno mismo, recordar que por mucho que se fragmenten las frases la prosa seguirá siendo prosa y no poesía, como tampoco será poesía el arte de enmarañar el lenguaje por mucho que las palabras tengan infinitas posibilidades. Y talento… 
No somos partidarios de la cría en invernaderos de retoños literarios. Es necesario que crezcan en un ambiente natural y que se vayan adaptando desde un principio a sus condiciones. A veces, el retoño cree que va a ser roble y nosotros vemos que no es más que una brizna de hierba.
Hay que leer a Wislawa Szymborska.

24 comentarios:

  1. nO me importaría leerlo, de hecho lo tengo apuntadísimo.
    Besos

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    1. Es muy buena lectura, entretenida e instructiva :)

      Un abrazo

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  2. Ya lo tenía apuntado por recomendación personal y directa de alguien 100%fiable y que me conoce a veces pienso que demasiado. Y coincidís en impresiones, en lo útil que es tanto si aspiras a escribir como si no. Y si encima terminas diciendo que hay que leerla pues se lee y punto. Esta vez no saldré corriendo a por él a la biblioteca, este es para tenerlo y leerlo, releerlo, manosearlo, gastarlo y que sea tuyo.
    Un abrazo

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    1. Si tienes a quien te aconseje tan bien, caso le has de hacer ;) Y sí, es un libro para tenerlo, bien es verdad que Wislawa es tan entrañable y sabia que yo siempre la quiero tener en las estanterías, como si fuera un espacio de seguridad.

      Un abrazo

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  3. Lo cierto es que también lo tengo fichado, lo descubrí hace unas semanas en un suplemento cultural que leí en la biblio municipal.

    Esa mezcla de crítica, ironía y humor al servicio de un talento literario como el de Szymborska tiene que ser una joya.

    Ser escritor me parece un oficio muy serio, no vale cualquier atajo, y no me refiero necesariamente a los talleres literarios, que desconozco, pero ya que estamos... no me parecen la panacea, uno puede tener un correcto dominio de la técnica narrativa y provocar el mismo entusiasmo que leyendo... la guía telefónica.
    Hay que poseer el talento suficiente para mover los resortes del lector.

    Eso sí, la materia prima de la que tú te nutres (tus lecturas) me parece exquisita.

    Un abrazo, Ana!

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    1. Raro sería que se me escapara algo nuevo que sacaran de Wislawa. La adoro. Siento como que me protege. Szymborska lo deja claro: el ingrediente necesario es talento. Y ni siquiera por sí mismo es suficiente.

      Las lecturas no son tanto materia prima como salvavidas, faro, abrazo... Cómo me sostienen, Paco...

      Un abrazo grande.

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  4. Soy gran admiradora de Wislawa, así que leyendo como la he leído no me puedo perder este libro en absoluto. Muy buena reseña, me gusta ver este tipo de libros por los blogs, me hace creer que hay esperanza y no leemos por lo que el mercado manda 🙄

    Besukis 💋💋💋

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    1. Si admiras a Wislawa quieres leerlo todo :) Al menos a mí eso me pasa. Y nunca me decepciona.
      El único mercado que manda en mí, en cuanto a libros, es el de mis estanterías ;)

      Un abrazo

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  5. Tuve este libro en las manos y al final lo solté, al no conocer a la autora ni haberla leído me entró la duda.
    Besos

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    1. Es divertido, es ameno, es inteligente ¿Qué más puedo decirte? :)

      Un abrazo

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  6. Yo quiero a Wislawa, no solo como una expresión de afecto al escritor, no, yo abro sus libros (tengo todos los versionados de Poesía) y le tengo cariño, admiración, amor, lo que quieras…, creo que sé por dónde camina y por dónde cojea, lo que le gusta y lo que le produce odio o sonrojo o ... yo quiero a Wislawa, sí.Pero...
    Pero no leería a Wislawa, bueno a Wislawa ni a nigún poeta, escribiendo con las razones que se crea este libro...
    una abrazo
    cuídate

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    1. También la quiero así, Wineruda. Y, aún así, en este libro hay mucho Wislawa, mucha de su sabiduría. Échale un ojo... (si quieres, claro)

      Un abrazo

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  7. Cuando he leído la palabra poesía he pensado que no era para mí, pero como no es un libro de poemas el que traes hoy, voy a hacerte caso y voy a leer a Wislawa. Me has convencido.

    Besos!

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    1. No, no es de poemas, de todas formas te recomiendo su poesía, es asequible, acogedora...

      Un abrazo

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  8. No he leído nada de ella todavía, voy a empezar con Prosas reunidas que me lo regalaron las navidades pasadas. Un saludo

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    1. Yo también tengo por ahí Prosas reunidas, en una edición anterior a la que sacó (creo) Malpaso. Disfrútala ;)

      Un abrazo

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  9. He tenido una Serendipia. Justo hace unos minutos leía un tuit que comentaba uno de los poemas de Wislawa Szymborska, y todavía estaba pensando "qué belleza" cuando me encontrado con tu entrada en el blog. La poeta tenía un gan sentido del humor, por lo que se deduce de sus respuestas XD Me lo llevo. Besos.

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    1. Es que la poesía de Wislawa es belleza, ella era belleza. Mucha ironía, mucha positividad, la de Wislawa. Te llevas un muy buen libro ;) Ya contarás.

      Un abrazo

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  10. Con Wislawa reabrí el blog a principios de año. En mi caso el libro en cuestión reunía reseñas de la autora de los libros más variopintos que te puedas imaginar y que también se habían publicado en una revista. Con ellas pude disfrutar de la deliciosa ironía de la poeta y también percatarme de esa extraordinaria mezcla que habitaba en ella entre el escepticismo y la capacidad de maravillarse ante lo aparentemente más nimio e insignificante y elevarlo a la categoría de pequeño milagro. Sabía ya de este libro que reseñas y me da que incluso lo disfrutaría más que el que yo he leído. Tengo pendiente su poesía. Por casualidad tuve una vez un libro suyo de poesía entre mis manos y leí un poema suyo al azar. Me pareció una pequeña maravilla; fue como encontrarme con una gemita preciosa en una playa de arena. Reconozco mi muchas veces incapacidad para con la poesía, por lo que suelo descartarla como lectura automáticamente y mi toma de contacto con la Wislawa poeta se quedó en ese pequeño gran descubrimiento. Pero el recuerdo de esa momentánea conexión permanece en mí y quién sabe si algún día venza mis miedos y me anime a adentrarme en más poemas suyos.
    Un abrazo

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    1. Era un estilete, Wislawa. Muy escéptica, sí, pero supo manejar ese escepticismo, no se dejó derrotar por él, no, sino que lo convirtió en ironía. Una gran observadora. Ella misma decía que si no eres capaz de sentarte y escribir sobre cualquier cosa que te rodea, lo cotidiano, entonces no estabas hecho para escribir. Y sí, es una poeta de esas que puedes abrir cualquier libro suyo al azar, y zas, encontrarte con un poema descomunal. Estás hecha para la poesía, Lorena, y Wislawa es una gran puerta de entrada a ese género. Déjate llevar.

      Un abrazo

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  11. Tu última frase, Wislawa Szymborska, tu reseña... Todo es propicio para leer este libro. Comparto el espíritu que describes en tu magnífica reseña: no todo es literatura, no todo es poesia, y sobre todo el arte tiene mucho de pico y pala...
    Me dejo llevar y me lo llevo anotado.
    Abrazo.

    PD Te leo muy lúcida en tus últimas reseñas y también te quedan muy lucidas.

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    1. Este libro tendría que ser de lectura obligatoria, te lo digo yo ;)

      PD: Pues muy lúcida precisamente no estoy, Elvira. Pero sí es verdad que he hecho un "clic" interior en mí, doloroso a rabiar pero cierto y real, y creo que esto es lo que tú (observadora, empática y que hace tiempo nos "conocemos") tan inteligentemente detectas en mis últimas entradas.

      Un abrazo largo

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  12. De mis eternas pendientes esta autora. Pero no estaba este libro entre mis prioridades. Ahora sí! Y totalmente de acuerdo, el talento literario no es un fenómeno de masas... Somos muchos los que deberíamos leer este libro.
    Besotes!!!

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    1. Siempre hay autores pendientes, es inevitable, no podemos llegar a todo. Es un buen libro para acercarse a Wislawa y luego dar el salto a su poesía.

      Un abrazo

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En este blog NO se hacen críticas literarias ni mucho menos reseñas. Cuento y me cuento a partir de lo que leo. Soy una lectora subjetiva. Mi opinión no convierte un libro en buen o mal libro, únicamente en un libro que me ha gustado o no. Gracias por comentar o, simplemente, leer