jueves, 15 de mayo de 2014

Las nieves azules (Piotr Bednarski)



Título original: Błękitne śniegi
Traductora: Amelia Serraller
Páginas: 144
Publicación: 1996 (2014)
Editorial: Malpaso
ISBN: 9788415996224
Sinopsis: En las entrañas del sistema represivo soviético, en la gélida Siberia de los gulags, un niño trata de serlo conservando el entusiasmo por la vida que la vida le niega. Porque la muerte triunfa en torno a él. A pesar de ello, a despecho de cárceles y desapariciones, el joven Petia, condenado a la madurez antes de cumplir diez años, logrará espantar el miedo o desarmar el espanto apoyado en una fe inquebrantable y, sobre todo, en la fuerza cálida de la poesía. El recuerdo de una época feroz irrumpe así en la novela menos ficticia. Y la desborda. Y la ennoblece. Porque la ficción logra a veces reflejar todas las aristas de la barbarie si también consigue recortarlas contra el fondo de lo indeleblemente humano. Entonces nos redime.

Le decía estos días a una amiga que lo que une a los lectores no es leer, sino cómo leemos; hay muchas personas que leen, y mucho, pero con las que no se produce esa conjunción de espíritus lectores, y hay otras que son auténticas almas gemelas, hermanadas incluso cuando discrepan. Empatía lectora. Porque no es leer, es el cómo se lee. El cómo lee quien aquí escribe creo que es evidente: con el corazón, con las entrañas, con la piel, con el alma y las tripas. Cuando leo, no me importa llorar hasta la extenuación, reírme hasta despanzurrarme, enfadarme hasta no reconocerme, entusiasmarme hasta alcanzar alguna cumbre imposible, emocionarme hasta las trancas, despeñarme precipicio abajo hasta conocidos avernos, trepar hasta el lado misterioso de la luna, inquietarme hasta acelerar los latidos del corazón... No me importa porque lo que quiero es vivir (es una obsesión que tengo y que aquí repito mucho: vivir). Y si cuando leo lloro, me parto de la risa, me cabreo, me emociono, tropiezo, me levanto, me inquiero, me cuestiono o cuestiono... entonces es que estoy viva. Agotador, sí. Pero me agota más el aburrimiento o pasar por la vida de puntillas.

Este libro llegó a mí a través de dos miradas que se miran, alzan las cejas como preguntando ¿sí? y se responden... ¡sí!. Podría decir que sin necesidad de palabras, pero, en el contexto, eran necesarias. En el recuerdo no hicieron falta ni palabras. Malpaso, que en su día me trajo al entrañable Jamie, hizo el resto, gesto que desde aquí agradezco.

Y como leo de la forma que ya he dicho, lo puse todo. Y como fue una lectura fruto de compatibilidades y almas lectoras gemelas, puse aún más.

Hasta donde alcanza mi conocimiento de los Gulags (lo que viene siendo Dirección General de Campos de Trabajo), son sinónimo de barbarie. Vidas destruidas, familias aniquiladas, destierros brutales, represión, aniquilación, masacres. Inhumanidad. Conocemos mucho del Holocausto nazi pero ¿cuánto de las atrocidades de Stalin? Un ser ambicioso, violento y cruel que hizo de los Campos de Trabajo uno de los sistemas más mortales de la historia.

Situados en la Taiga, un bosque de Siberia, los gulags encontraban en las gélidas temperaturas, que podían alcanzar los -40º, una autentica muralla insalvable para quienes intentaban escapar. Y es ahí, en Siberia, donde nos vamos a encontrar a Pietia, un niño de diez años, y a su madre, Bella. Judíos polacos deportados en un campo de trabajo en el que el ochenta por ciento eran hijos de enemigos del pueblo trabajador (todo un aforismo sentencioso) y sobre los que continuamente pesaba la amenaza de ser enviados a los gulags, mientras esperaban el regreso de los suyos: padres, abuelos, hermanos, hijos... La mayoría no volvieron.

Pietia nos llevará de la mano en su día a día. Conoceremos a varios personajes, cada capítulo es una microhistoria del transcurrir en el inhóspito lugar al que le han deportado. Personas, personajes, hechos, brutalidad, traiciones, denuncias y amor van pasando a un ritmo y a una cadencia en ocasiones de la misma temperatura gélida del lugar en que todo sucede. Aunque es un libro fácil de leer, no me ha resultado fácil meterme dentro, sentirme y sentir. No ha sido una lectura en la que las distancias se desmenuzan hasta desaparecer, te dejas abrazar y hay cercanías. No.

Desde el principio me encontré con un problema: Pietia tiene diez años, pero voz de adulto. Criiiii. Problema. Ya estamos con la consabida dificultad de las voces infantiles: o se expresa, piensa, siente y razona como un niño o, si no es así, el trecho entre el libro y yo se convierte en una brecha.

Según consta en la información sobre el autor que nos ofrece la propia editorial Malpaso: Horeszkowce, la ciudad polaca donde Piotr Bednarski nació en 1934, fue ocupada por el Ejército Rojo en septiembre de 1939. Deportado a Siberia con su familia, sólo él consiguió sobrevivir a la brutalidad de los gulags. Pietia es Piotr. Pero quien escribe es el Piotr adulto dándole voz al Pietia niño. Y ahí, habemus brecha.

No ha sido una lectura fácil. Esa voz infantil que no lo es, la religiosidad, las referencias bíblicas, numerosas expresiones que no conocía o de las que no tenía referencia y que tenía que buscar su significado (NKVD, fufaika, Kolymá, circasiano, isba…), esa belleza de la madre que deslumbra incluso a quienes no tienen corazón hasta el punto de conseguir hacerse respetar mínimamente (algo que no he terminado de entender)… Todo eso no terminaba de derretir el hielo.

Durante bastantes páginas, pensé que había tropezado con este libro. Pero cuando estaba casi en el suelo, resignada al batacazo… Pietia (Piotr) me recogió delicadamente, con dulzura, y me hizo recuperar una posición mucho más cómoda y cercana. Como una arcilla que vas moldeando, la lectura va adquiriendo forma, consistencia y textura. Pietia se va convirtiendo en el niño que es, y alcanzo a sentir su dolor, su rabia, su impotencia, pero también su entusiasmo por vivir, su necesidad de vivir. El frío azul de la nieve y el hielo se transforma en un cálido añil, probablemente del color de mis propias lágrimas. Lágrimas azules en ojos verdes.

No me resultó fácil entender esas historias que se suceden de capítulo en capítulo, sin dejar espacio a que sientas rabia, lástima, emoción, dolor, ternura… Pero al final, comprendí que Piotr no quiere regodearse en tanto dolor. Cuenta una historia, cierra capítulo, cuenta otra historia, cierra capítulo, otra vivencia, siguiente capítulo… No puedes detenerte en el sufrimiento porque hay que seguir sobreviviendo, por eso no deja tampoco ese margen al lector. En condiciones tan brutales, donde la vida del ser humano vale nada, y el día a día es un mendrugo de pan y sobrevivir, no hay espacio para compadecerse, sentir lástima, llorar... Sólo seguir y subsistir. Y en cierta forma, aun comprendiendo el sentido de narrar así, debo reconocer que tardé mucho en engancharme a esta lectura, porque todo sucedía como con distancia… y frío… Al final consigo encontrarme con la emoción, con la brutalidad de algunas imágenes. Y después de unos días, el libro reposado, ha dejado algún rescoldo que me permite rescatar esta lectura y cerrar la brecha.
Estábamos bien porque no conocíamos el bienestar.
Banda sonora de la lectura

82 comentarios:

  1. Me ha encantado la reseña, pero no sé si me voy a animar con este libro.
    Es verdad que hay gente que lee mucho, pero no asimila lo que lee. Es más un acto autómata. Prefiero leer menos y apreciar más.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Lady. Lo de asimilar o no también va con lo que leas. Me refería más a que no siempre me identifico con todas las personas que leen, por el mero hecho de leer, sino que lo que une a algunos lectores es el cómo leen. Los que leen sin asimilar se sentirán identificados entre sí. Evidentemente yo me identifico mucho con quienes leen como yo, aunque yo a veces soy un poco exagerada y parece que me va la vida en ello :P

      Beso!

      Eliminar
  2. Una reseña increíble. Creo que lo leeré, pero para leer algo de estas características tengo que estar fuerte, y ahora mismo, no es el momento
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Carax. Yo le he agradecido a este libro que me acercara a esa parte de la historia que suelo leer menos, pero en la que siempre he querido profundizar más. Encuentra tu momento, será señal de que estás fuerte ;)

      Besos!

      Eliminar
  3. Me he ido desanimando a medida que avanzaba en la lectura de la reseña. En un primer momento me llamó mucho la atención y además no he leído que recuerde sobre el tema y aunque me gustan los libros narrados desde el punto de vista infantil, si esa voz falla y luego la dificultad de la lectura hacen que finalmente lo descarte
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tú te has desanimado según avanzabas en la lectura de la reseña y yo me fui animando según avanzaba en la lectura del libro :) Es lo que acabo de decir, sobre este tema no he leído mucho, como lectora conozco poco, como persona ahí está la información y si he leído cosas, es una temática que quiero buscar en más libros. El tema de la voz infantil es lo que tiene, si le pones voz adulta a mí no me termina de cuajar. Pero he entendido al final la intención del autor (creo).

      Besos

      Eliminar
  4. Vaya, este tipo de novelas me gustan pero veo que el autor podría haber tomado otro derrotero en cuanto a la voz narradora. Una pena que sea la niña, con voz de adulto como bien dices, quien narre la novela. En fin, habrá que olvidarse de ella. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que lo ha hecho de forma deliberada, por lo menos en cuanto a la forma de narrar, sobre la voz de niño, supongo que no es fácil, más cuando te refieres a ti mismo, quizás sea más fácil ponerle voz a un niño ajeno que ponertela a ti mismo... Es una buena aproximación a la temática y a la Historia, de primera mano, pero sabiendo un poco cómo está contado.

      Besiños!

      Eliminar
  5. ¿Te han dicho alguna vez que ésa misma pasión por lo que lees, la transmites luego cuando cuentas lo que lees? Tienes una capacidad de transmitir sensaciones increíbles, enhorabuena.
    Respecto a la novela, no la conocía y me han entrado unas ganas tremendas de hacerme con ella, a pesar de los "peros". Pero no sé si anímicamente estoy en el mejor momento para afrontarla.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jo Mara, que comentario más motivador, muchas gracias. Mentiria si dijera que no me lo han dicho, otra cosa es que yo me cuestione de vez en cuando a mí misma mi forma de leer y de contar, sobre todo de contar.

      Me gusta que hayas hecho esa lectura de mi comentario, en el sentido de que sepas sobrevolar los peros, anímicamente no te toca mucho, excepto al final, por todo eso que comento, la rápidez con la que se suceden historias y capítulos, la distancia, .... Toca lo justo, pero sin escabechinas ;)

      Besos (agradecidos)

      Eliminar
  6. Una lectura dura, hay libros que te llegan y te hacen sentir, como dices, pero cuándo se trata de niños o de animales, mi mente y mi corazón ponen un stop. Me gusta sentir lo que leo pero no pasarlo mal con las lecturas, así que esta la dejaré pasar.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se hace tan dura, por esa dificultad para conectar, en ese sentido te permite conocer de primera mano esas vivencias pero con la distancia suficiente como para que no leas con el corazón en un puño. Así que si es por eso, dále el visto bueno ;)

      Besos!

      Eliminar
  7. Es un tema muy delicado y ahora mismo la verdad no estoy para tanto drama.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Descartamos drama como animal de compañia, faltaría más. Espero que mejore tu momento ;)

      Saludos

      Eliminar
  8. Bieeen. Este me lo salto. Pero me gusta tu forma de leer. Los libros que más me gustan son los que me hacen llorar, cuanto más mejor, y... bueno, que me hagan reír hasta despanzurrarme es más difícil, aún no se ha visto.
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Mírala! ¡alegrándose por NO leer un libro! ¿pero esto qué es lo que es? :P A mí me gustan los libros que me hacen sentir, en los que, de alguna forma, me encuentro o encuentro cosas que... me hacen sentir :) Libros de esos de despanzurrarte de risa todo el rato es como más difícil, pero a ratos, sí los hay. Incluso los hay que te hacen sentir varias cosas y te hacen pasar por un arco amplio de emociones. Bravo por esos libros. Espero que algún día nos lo cuentes: con este libro, me despanzurré ;)

      Beso!

      Eliminar
    2. jajaja Soy una vergüenza para el "gremio" de los lectores... :'(

      Eliminar
  9. Veo que esta es una lectura parecida a Archipiélago Gulag de Aleksandr Solzhenitsyn. Yo también me quedé perplejo de las historias que contaba porque tenía la idea de que el comunismo no haría nunca lo que hizo el nazismo, craso error. La frase que nos muestras es demoledora. Haré por leer este libro, creo que todo lo que nos ayude a abrir los ojos ante los horrores nos llevará a no volverlos a cometer.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No conocía el libro que mencionas, tomo nota. Lo cierto es que yo siempre he tenido claro que Hitler y Stalin eran la misma cara de la moneda. Totalitarismos, dictaduras, qué más da de qué lugar partan, al final se encuentran en el mismo sitio: el de la barbarie.

      Besos!

      Eliminar
  10. Ahora estoy en otro tipo de lecturas, estoy con “Brooklyn Follies” de Paul Auster, que está muy entretenida. Narra muchas anécdotas (él las llama “percances”) de los personajes de la novela y de escritores célebres. Cuenta una de Kafka muy fascinante que me ha recordado a tus reseñas. Ese compromiso unilateral con tus lectores (en el sentido que tú decides hacer el blog y hacer las reseñas), ese “re-crear” la novela que sabes hacer magistralmente en tus reseñas hace que volvamos una vez y otra tambén, y a la tercera, “también me paso a ver”… Y en eso la vida va pasando. Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ese será el siguiente libro de Auster que lea. El cuándo ya es otro cantar. Ahí mando poco, los libros deciden. Elvirar, lo que me dices muy bonito, me he emocionado y quiero agradecertelo. No siempre me salen las palabras adecuadas, pero creo que gracias me puede servir (es que el día está tonto).

      Pues eso: gracias a ti.

      Eliminar
  11. Pues es cierto, yo también creo que cada lector tiene su propia manera de leer. Pero también es cierto que leemos cada libro de una manera distinta: no solamente por cómo nos trata el libro en si, sino también por quiénes somos (o cómo estamos) nosotros en el preciso momento en el que abrimos ese libro. Y dicho esto, la lectura que nos traes hoy no me seduce ;-)) así que no me voy cargada (de momento). Bss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, mismo libro, distintas maneras de leerlo. Cuando entendamos eso supongo que habrá autores que podrán entender que el que un libro guste o no no lo hace mejor o peor libro..., pero cada escritor supongo que sabe a qué tipo de lector quiere llegar (es un suponer, claro). Noto cierto alivio en que no te vayas cargada, así que tendré que alegrarme ;)

      Besos

      Eliminar
  12. ¡Qué bonita reseña, Ana! Me encanta la manera en la que describes cómo te sumerges en las lecturas. ¡Cuánta vida, cuánto sentimiento, cuánta emoción transmites! Todo lo que buscamos en un libro, lo encontramos aquí en pequeñas píldoras, tan cerca, tan a mano.
    Por favor, sigue blasfuemiando, es justo y necesario ;).
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tú eres fan, no cuentas :P Gracias Beatriz, ya sabes cómo soy, no sé leer de otra manera y no sé contarlo de otra. Puedo hacerlo, supongo pero a estas alturas el día que deje de contarlo así, cierro el blog.

      Sobre blasfuemiar o no, pues no quiero pillarme los dedos, porque acabo de decir que el día que deje de contar así cerraría el blog. Yo que sé. Ya veremos, el tiempo siempre aconseja muy bien.

      Besos con títeres!

      Eliminar
  13. Ana a mi me encanta la manera que tienes de hacer las reseñas de tu blog, y aunque este libro es muy probable que no lea (como dices hay maneras y maneras de leer) me gusta leerte siempre, siempre.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Lídia, no veas lo que animáis con los comentarios, cuando tenga dudas tendría que volver a leer comentarios tan cariñosos como el tuyo para motivarme.

      Un beso.

      Eliminar
  14. Leer es vivir en todo su esplendor, sin duda alguna; quizás por ello a veces me cuesta elegir libros que traten ciertos temas, como puede ser la Guerra Civil española, el terror nazi o el soviético, como el que comentas. Las atrocidades conocidas por Stalin son poco conocidas, pero deja pequeño a muchos de los grandes tiranos de la Historia... Me alegra mucho que el pequeño protagonista te haya dado alas cuando pensabas que te habías estallado y te haya hecho apreciar de otro modo la lectura; por cosas así me cuesta mucho rendirme con un libro, porque siempre hay esperanza... 1beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Leer es vivir, o al menos una parte importante del vivir (de quienes leen). Cada uno tenemos temas tabú, a los que no te quieres acercar, mi baremo suele estar en lo que no me gusta leer porque no me aporta (o eso creo), voy perdiendo el miedo a otras lecturas, pero todo tiene su momento, está claro. Sí, al final el tropiezo ha sido menos de lo esperado, pero le hubiera agradecido algo más de... piel. Aunque entiendo absolutamente el contarlo así.

      Besos

      Eliminar
  15. Como menciona Tizire, leer es vivir, tan simple y complejo al mismo tiempo como eso, y la vida hay que disfrutarla. Cada lector tiene su estilo, su ritmo y su forma de vivir sus lecturas, y eso le da un encanto particular a algo tan mágico. Este libro del que nos hablas hoy me parece muy interesante, trata un tema duro, y aunque confieso que no estoy en el mejor momento para apreciarlo como merece, tomo nota para hacerme con él cuando me sienta lista.

    Mil besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Simple y complejo, como la vida misma. Y de ambas cosas hay que disfrutar: de leer y de vivir. Cada lector decide, o al menos reconoce sus momentos, por eso también a veces conviene hacer relecturas, porque parece que lees el libro por primera vez.

      Aglaia, que encuentras tu momento, si eso significa estar mejor, o al menos estar lista.

      Besos miles!

      Eliminar
  16. Cada vez que paso por aquí me llevo apuntado un libro, esto es una ruina ¬¬
    Pero me encanta xD

    Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vas a tener que pedir una subvención o algo... :P

      Besos!

      Eliminar
  17. Yo también tengo problemas con las voces infantiles, porque muy raramente lo son. Por otro lado me interesa el contexto en el que se desarrolla la novela del que yo tampoco tengo referencias. Lo tendré en cuenta.
    :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pero el caso es que cuando están bien creadas, esas voces infantiles son maravillosas. Me alegro que vayas a tener en cuenta la lectura.

      Besos

      Eliminar
  18. Tremendo el tema que toca. Leí varios con esta temática, éste no, y por lo que pude deducir no sólo se trataba de campos de trabajo infrahumanos para disponer de mano de obra esclava, sino que también se pretendía eleminarlos, pero, siguiendo la tradición del gulag; o sea una muerte de acción lenta para que los reos sufrieran más y trabajaran todavía un poco antes de morir. Lo indecible!!!
    Muy buena lectura Ana.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, no "desmerecen" nada de los campos de concentración nazis, no necesitaban razones, las excusas no eran necesarias. La bazofia humana.

      Besos

      Eliminar
  19. Esas novelas que resultan ser un camino arduo pero que al final parece que todo encaja y encuentra su lugar son siempre novelas inolvidables.

    Sin duda el Stalinismo construyó un totalitarismo comparable al nazismo. Su ideología, su proyecto y sus apoyos sociales fueron diferentes pero acabaron construyendo sistemas políticos con unas cotas de represión y terror difícil de imaginar. La falta de libertad y la arbitrariedad explican que todo ese sufrimiento caiga como una losa sobre un niño de diez años, por ejemplo.

    Soy una apasionada lectora, sin embargo rara vez lloro, río o me enfado leyendo (sí me ocurre con las imágenes, en el cine por ejemplo). La lectura me va calando como una lluvia fina y se va creando un poso de emociones en las muchas horas de lectura que, a veces, me hace darle vueltas y vueltas durante días. Nada más (y nada menos).

    Igual no te has dado cuenta, lo cual indica su escaso eco, pero tengo una lista de blogs que recomiendo en mi lateral. Si no te parece mal, Ana, serás mi nueva "recomendada".

    Abrazos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sobre todo tengo la sensación que son lecturas que ganan más cuando dejas posar la lectura, una vez terminada. Absolutamente comparable, sin duda alguna, pero es un tema por el que se pasa más de puntillas. Y a mí este pasar de puntillas por la Historia, como si no estuviera ahí, me da un poco de miedín, la verdad.

      El cómo lee cada cual, pues eso... es personal, a veces no es ni una decisión, es así y ya está. Yo he leído siempre de una manera más o menos parecida, pero también he tenido momentos de leer de otra forma (pero eso solían ser opciones). El cine también lo vivo igual, por eso a vece según qué películas prefiero verlas en casa, para poder dar rienda suelta a las sensaciones, que aquí además tienen la mala costumbre de encender las luces nada más que se inician los títulos finales ¿a quién se le ocurre? Y claro hay veces que sienta fatal...

      La imagen de la lluvia fina que va calando me gusta (es muy del norte, además). Una forma de leer de la que también se saca mucho.

      Me he dado cuenta, hay blogs en los que no sólo me quedo con las entradas, por el propio blog y por lo que me transmite. El tuyo es de los que miro con detalle :P El eco es lo de menos, el detalle te lo agradezco, me ruboriza y hasta me emociona (lo dicho, vaya día tonto tengo hoy).

      Abrazo!

      Eliminar
    2. Eh!! Vengo de tu blog... ¡Exagerada! Te has pasado ¿por qué os habéis empeñado en emocionarme hoy con vuestros comentarios y vuestras cosas?.

      ¿y qué te digo?... pues gracias. Parece poco, pero ... gracias.

      Eliminar
    3. No es poco. Y no soy de las que exagera, así que acepta feliz todo lo bueno (no lo digo por mi recomendación, no soy tan vanidosa) sin más.

      La historia tiene su espacio en esa disciplina; cómo se introduce en la ficción es cosa del autor, me suele gustar que esté pero que no sea lo fundamental (por eso debe ser que me gusta poco la novela histórica).

      Buen finde Ana!!

      Eliminar
    4. Porque intuyo que no eres de las que exagera es porque te lo agradezco desde el corazón, y lo acepto feliz, claro que sí, y aunque no seas vanidosa, es por tu recomendación, bueno, más bien por el detalle (detallazo, para mí).
      No soy muy de novela histórica tampoco, pero sin embargo, me gusta la historia. Una contradicción más de las muchas con las que tengo que convivir... ;)

      Abrazo y buen finde!

      Eliminar
  20. Todos los extremos se tocan y la barbarie es siempre la misma, venga de dónde venga, y se quiera camuflar como se quiera. Estos libros me producen una gran tristeza y según escuchaba tu banda sonora e iba leyendo tus reflexiones, me iba dando cuenta de lo lejos que estoy de este libro. De momento. Nunca digas "de esta agua no beberé" por si tienes que zamparte litro y medio. Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los extremos convergen y se tocan, son tontos, pero más tontos nosotros si no somos capaces de verlo. Esa bipolarización izquierda-derecha ha hecho mucho daño. Lo que es peor: lo sigue haciendo y lo hará. Marisa, qué maja, se mira la banda sonora :) No digas nunca jamás, no. Aunque eso, si lo piensas bien, tampoco está mal (nunca y jamás pueden ser palabras muy feas).

      Abrazos!

      Eliminar
  21. Sobre las atrocidades cometidas por los soviéticos se sabe mucho, aunque a lo mejor no en España - por distintas razones ideológicas y políticas. Basta decir que es un asunto poco cómodo para los partidos de izquierda. Es un tema muy duro y comparable tan sólo con el Holocausto judío perpetrado por la Alemania nazi. Quiero subrayar que, aunque en el caso de "Las nieves azules" el protagonista es un polaco judío, a los gulags, o como decimos los descendientes de sus prisioneros, "a pastar con los osos polares", te podían mandar por cualquier razón, o más probablemente sin ella, independientemente de tu nacionalidad, religión, clase social etc, cosa subrayadada varias veces por Piotr Bednarski en su libro.
    El título que citas como el del original no lo es. En polaco la novela se titula "Błękitne śniegi" y "Zapezile albastre" es el título de la traducción al rumano - espero que la versión española no sea una traducción de la traducción porque esto normalmente sale bastante mal. Piotr Bednarski vive en la preciosa Kolobrzeg en la costa polaca del Mar Báltico, y tuve la oportunidad de estar en un encuentro con él. ¡Menuda casualidad! Si, como dices, quieres leer más sobre el tema de los gulags, te recomiendo la obra de Aleksandr Solzhenitsyn ("Archipiélago Gulag" ya mencionado por Enzo, "Un día en la vida de Iván Denisovich"- cortita y más llevadera que el monumental "Archipiélago"), "Gulag" de Anne Applebaum ( Premio Pulitzer 2004), y, sobre todo, "Un mundo aparte" de Gustaw Herling-Grudzinski publicado en España en 2012 por Libros del Asteroide. Si se tratase de otro tema, te desearía que disfrutaras de la lectura

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad, la izquierda (y si me tuviera que posicionar supongo que estaría ahí) no digiere bien sus propias barbaridades. A mi me fascina el cómo "encasillarte" política o idológicamente parece que lleve implícito una letra pequeña que te obliga a no tener sentido común o capacidad autocrítica. Que podían mandarte por cualquier razón a los gulags es algo que refleja el libro, mandar a los gulags o pegarte un tiro, en verdad no necesitaban ni razones. Entre otras cosas porque no hay razones que justifiquen según qué cosas.
      He corregido el título, muchas gracias Agnieszka. No sé de dónde he sacado el titulo "original" (que no lo era) porque en el libro no venía, algo que no me suele gustar mucho. No sé si conoces la traductora y eso te puede dar pistas si es una traducción directa o no.
      Lo que cuentas (ser descendiente de prisioneros de los gulags), haber conocido a Bednarski... me ha dejado ... no sé qué palabra utilizar. Vamos a decir llena de curiosidad y de querer conocer. He visto más comentarios tuyos, en este y otros blogs y siempre me ha parecido que hablabas sabiendo de lo que hablas, algo que siempre agradezco porque en muchos temas soy una aprendiz. Y como además de aprendiz soy buena alumna tomo nota y te agradezco las recomendaciones. Muchas gracias y no te preocupes, hay muchos libros que se disfrutan y otros que son necesarios y supongo que se puede decir que disfrutas... de otra manera (aprendes, te hacen mejor persona, o al menos, te hacen persona).

      Besos.

      Eliminar
    2. Estuve en un encuentro con Bednarski por pura casualidad, veraneando en Kolobrzeg con mi abuela, quien perdió a varios miembros de su familia "entre las nieves azules de Siberia" y quien leyó todo lo que pudo acerca del tema. Piotr Bednarski no es un escritor muy conocido en Polonia, sobre todo porque empezó a escribir muy tarde- "Las nieves azules" se publicó en 1996 cuando llevábamos ya 7 años pudiendo hablar abiertamente sobre lo que pasó después de la invasión de la URSS a Polonia en septiembre de 1939 y se había escrito, publicado y hablado mucho del tema, lo cual llevó a cierto cansancio. Por otro lado, hay novelas o memorias de más calidad literaria (repito la opinión de mi abuela, porque yo no leí nada de Bednarski). Desafortunadamente, en la parte de Europa donde nací, tener parientes asesinados (y da igual por quien, sean alemanes, sean rusos, sean nacionalistas ucranianos) durante la IIGM es una cosa común, aunque hay mucha gente que mantuvo un mutismo total y con el paso de tiempo sus historias se pierden o ya han perdido. Menos mal que quedan algunos testimonios escritos, como el de Herling-Grudzinski, que es una lectura obligatoria en los institutos en mi país y que recomiendo como una obra magnífica. Yo creo recordar que ya te dije en una ocasión que no leo literatura de los campos (incluyo en este término tanto a los campos alemanes de exterminio y concentración como los gulags), porque son libros que duelen (como te puedes imaginar, he leído muchos). Como tú, me involucro mucho con los personajes.

      Eliminar
    3. Agnieszka no sabes cuánto te agradezco tus comentarios...
      No puedo hablar en general de la calidad literaria de Bednarski porque sólo he leído este libro, pero ya ves que no consiguió cuajar del todo, entiendo su intención, el contar las cosas así, pero te distancia y lo hace menos real. No sé, es su propia experiencia y eso siempre es difícil, no es fácil digerir y sacar fuera experiencias así que te marcan para toda la vida, conllevando además (supongo) mucho de pérdida de fe en la humanidad...
      El mutismo es un mal endémico del ser humano, como si callando las cosas dejaran de existir. Sí, recuerdo tu comentario sobre que no leías literatura de los campos porque duelen, y entiendo que tu dolor es distinto al mío, pero precisamente por acercarme a él, sentirme próxima a quienes lo sienten y lo han sentido, es por lo que no descarto estas lecturas. Como si necesitara devolver algo.

      Gracias Agnieszka. Besos.

      Eliminar
  22. Me identifico plenamente con lo que has dicho. Yo prefiero ser "sufridora del Un, Dos, Tres", y sentir tanto lo bueno como lo malo, exprimir a tope las emociones que me regalan los libros (y la vida en general). En cuanto al libro, de momento lo dejo pasar aunque lo apunto en la lista de los "posibles".
    Un fortisimo beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sufridora del Un, Dos, Tres... :) Sospechaba la identificación, me alegra la confirmación (de la sospecha). Apunta, toma nota, pero siempre... lee.

      Un fortísimo abrazo!

      Eliminar
  23. De las barbaridades cometidas por Stalin no he leído nada. Y este libro parece un buen comienzo. Aunque al principio te haya costado por culpa de esa voz infantil, parece que al final el libro ha remontado. Y que no se regodee en en dolor es otro punto positivo más para querer leerlo.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues fíjate, no sé si con este libro, o con los que nos recomienda Agnieszka ahí arriba, pero creo que es necesario conocer, más aún en estos tiempos en los que la memoria se achica y corremos el riesgo de caer en la misma piedra una y otra vez (una y otra vez). No, no se detiene en el dolor, por eso se me hacía difícil también, no me permitía acercarme, pero es su decisión, muestra, pero no deja que te hiera.

      Besos

      Eliminar
  24. Parece interesante. La verdad es que Stalin destruyó el sueño de Marx.Por otro lado, yo también ejerzo mucha empatía con los libros. Bueno, con sus personajes e historias. Incluso he tenido que dejar de leer en alguna ocasión que viajaba en el metro por las ganas de llorar que me ha dado una novela. No quería que me miraran como si fuera un bicho raro.
    Un besote.
    Por cierto, leyendo tu post me he dado cuenta que no he resaltado en negrita nada de mi última entrada, bueno luego lo resuelvo, todo sea eso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Stalin destruyó el sueño de Marx...esos sueños que se convierten en pesadilla o que se destruyen, qué complejo todo ¿por qué dejamos que las cosas sean así?. Me ha gustado esa imagen tuya de tener que dejar de leer en el metro por las ganas de llorar. Me he visto a mí misma viéndote y me has caido bien ;) Claro, pensaría, es un bicho raro como yo. Lo que haría al verte, ya es otro capítulo.

      Besos

      Eliminar
  25. Parece un libro muy duro y justo eso es lo que me echa un poco para atrás, creo que hay que estar en el momento adecuado para leerlo. No lo descarto, solo lo pospongo.
    Yo también me meto mucho en mis lecturas. Lloro, río, me enfado, lo vivo demasiado y me gusta que así sea, cuando un libro no consigue despertarme ninguna emoción, mal vamos.

    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El libro no es duro en sí, aunque al final sí me llega, lo duro es la Historia. Pospón, pero no lo olvides. Me gusta que te guste vivirlo demasiado, porque eso me hace menos bicho raro, o al menos encuentro mi lugar en el mundo (lector) entre iguales. Y me gusta porque así sé lo que disfrutas de las lecturas (que ya lo sabía).

      Beso!

      Eliminar
  26. Muy cierto, del stalinismo no se escribe tanto, y yo no he leído novelas de esa época. Sin embargo, creo que tiene muchos altibajos, muchos matices que me hacen pensar que no disfrutaré demasiado de la lectura, por lo que, en principio, "intentaré" dejarla pasar. No tengo claro que al final me compensara pese a mejorar después, y si la voz no me parece acorde a la edad, no me parecerá creíble. Pues eso. Un beso de viernes #yuhuu

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si es que no se escribe tanto o que aquí no se ha traducido tanto o si nosotros no leemos tanto. En cualquier caso es una de mis carencias lectoras (no la más grande, pero ahí está). Por recomendaciones que me han dejado por ahí arriba creo que seguiré mis lecturas en este terreno, que parecen más interesantes que este.

      Besos y buen fin de semana!

      Eliminar
  27. Aunque sea un tema duro, creo que es necesario conocerlo y leer sobre él, y no me importa pasarlo mal con la lectura, así que apunto el título en la lista y buscaré el momento de leerlo. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gusta aprender cuando leo, también me gusta comprender y no olvidar. No se pasa tan mal, pero es una buena muestra de lo que ha sucedido en los gulags.

      Besos

      Eliminar
  28. Buenaaasss, éste que nos traes hoy no es para mí, demasiado triste y gris, justamente ahora estoy en una etapa con lecturas ligeras en muchas ocasiones juveniles porque no tengo la mente para otra cosa. Muchos besitos!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues hay que darle al cuerpo lo que nos pide el cuerpo, y si t epide lecturas ligeras ¡a por ellas! ;)

      Besos

      Eliminar
  29. No he leído el libro, pero te entiendo: niños protagonistas con voz de adulto: lo odio. Gulags y atrocidades soviéticas de las que apenas se habla, cuando hay tanto sobre el nazismo... quizá te gustase más 'Entre tonos de gris', con una temática 'parecida' y la voz de una adolescente como narradora -de verdad-.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que cuando una voz infantil o incluso adolescente, está bien conseguida me suele gustar mucho. Y justo lo contrario cuando no sucede así, claro: que no me gusta nada y me dificulta seguir la historia. Tengo anotado Entre tonos de gris, pero tomo nota de que la voz narrativa está mejor conseguida.

      besos

      Eliminar
  30. Lo que sé de este tema es muy superficial, no he leído ninguna novela que lo trata más de que forma tangencial y creo que no está de más conocer esta parte de la historia. Me da la impresión con lo que cuentas que yo también tendria dificultades para conectar con la novela y aunque en tu caso el balance final parece favorable yo tengo mis dudas. Me lo llevo al cajón de las reservas porque no quiero descartarlo sin más, a la espera de que sienta, que a pesar de todo, quiero intentarlo.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De esa forma tangencial había llegado yo siempre a este tema, aunque siempre sin perderlo de vista. Agnieszka por ahí arriba deja unas cuantas recomendaciones de otros autores que abordan este tema, yo ya les he echado el ojo y algo más, por si quieres conocer más y parece que mejor. Este libro está bien, pero como primera aproximación quizás te deje más fría de lo que debiera.Yo no lo descartaría, pero ahora que tengo otras referencias creo que me iría primero a ellas.

      Besos (asilvestrados, todavía)

      Eliminar
  31. La reseña para empezar, estoy tan fuera que leer con este atraso la reseña me da hasta pena. Así que voy a ir al libro y dejar de fustigarme por lentorra. Leer, leer... me siento identificada con ese proceso en grado superlativo. Para mi no hay lectura sin recepción, ese momento vinculante entre libro y lector, aunque últimamente amplío a la persona, no solo al personaje, los autores, eso ya es el no va más. Será porque muchos han pasado a mi catálogo de me gustaría leerlo todo
    Respecto a esas miradas cruzadas en la vida imaginaria, jejeje, creo que en este caso ha sido el fósforo definitivo y pese al mal paso que puede producir un resbalón por nieves azules, hay cosas que compensan.
    De momento, solo confirmo la frialdad, los capítulos desde fuera, las anécdotas y el tono. En cuento al niño-hombre, no lo pienso como niño y me dejo llevar cuesta abajo. Entendiendo la necesidad narrativa uno lo asimila mejor, de todas formas, a ver como sobresalgo de esta.
    Besos de un alma lectora gemela

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si estás fuera será porque estás en otro(s) dentro(s) que espero te sean bueno y agradables. No hay retraso si se llega ;) no se te ocurra fustigarte. Los autores, qué raro, también cada vez más con ese tema. Desde la época en la que me dio por leer autobiografias y biografía siempre me ha gustado saber de los autores, y ahora con nuestro maravilloso reto se ha intensificado más. Es que ya no anoto libros, anoto autores y eso conlleva la obra producida. Voy a hacerme un Cormac, encerrarme en alguna torre (un faro se me hace atractivo) y sólo leer y escribir, con breves descansos para comer :)
      Imagen imaginaria, más que vida imaginaria, que lo vivido es real. Claro que compensan. No sabes cómo.
      Sobresaldrás de esta, ya contarás.
      Beso univitelino (del óvulo libros, libros, libros, más libros por favor

      Eliminar
  32. Pues la reseña me ha encantado, es el libro el que me provoca cierto reparo.
    Creo que no es una lectura adecuada para este momento, quizás un poquito más adelante me anime
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al menos te ha gustado leer sobre lo leído... Hay sugerencias por ahí arriba que parecen más propicias, a ellas iremos. Que ese adelante sea dentro de poquito (no por leer el libro, sí por el ánimo).

      Besos

      Eliminar
  33. Lo haces muy bien, leer es penetrar de alguna forma en el libro y empaparse. Lo contrario sería jugar a leer, una farsa que no lleva a ninguna parte.
    El horror de los Gulags, sobrecogedor. Y la dureza de Pieta, muy triste. Empeñarse en sobrevivir entre tanta atrocidad, madurar tan rápido...
    La Historia es una crónica parcial prendida con alfileres, tacha de demonios a unos (por lo general perdedores) haciéndo la vista gorda respecto a otros victoriosos tan déspotas y miserables como los primeros. El Imperio británico en las colonias, el genocidio del pueblo armenio... Pero ¿quién escribe la historia? Es la soberbia del hombre ¡y la ignorancia! la culpable de todo aquello. Y volvemos al primer punto: ¿Leer? Como tú. Con el corazón, por supuesto.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Leer penetrando el libro y el libro penetrando en ti. De aquí sale algo erótico seguro. Sobrevivir es el último de los empeños en los que hay que creer. La Historia miente, los testimonios no. Nadie quiere darse cuenta de lo que las personas somos capaces de hacer a otras personas o a nosotros mismos. Se mira a otro lado, se retoca, se olvida, se ignora. Yo estoy empeñada en grabarme en la piel la verdad. De lo que sea.

      Un beso (de corazón, como el leer)

      Eliminar
  34. Debo decir que ya hablando de Gulags, el libro me ha vendido totalmente. Tengo pendiente leer desde siempre a Solzhenitsyn (y cualquier libro que hable de Gulags), así que otro libro más del tema es bienvenido a mi lista. Siempre me ha interesado leer este tipo de campos soviéticos, después de leer bastante sobre los nazis. Tengo a medio leer el libro Gulag de Applebaum, pero se hizo un poco denso y lo dejé para otro momento. Algún día lo acabaré, así creo que entenderé mejor el resto de libros.

    Sólo espero que sea así realista, como mencionas en la reseña. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo ya llevo unos cuantos apuntados. No son lecturas para hacer de seguido, pero sí que siempre les encuentro un hueco o un momento. Tomo nota de que el de Applebaum es un poco denso, para que no me pille a mí también espesa. Entender estos libros, estas lecturas es necesario, la verdad. Entender, en general, es necesario.

      Está basado en sus propias experiencias, si no son directamente las experiencias vividas, así que realista es, aunque la forma de contarlo a mí no me ha convencido del todo.

      Besos

      Eliminar
  35. La reseña te ha quedado preciosa, los dos primeros párrafos me han encantado. Pero no creo que me anime con la novela la verdad.
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, al menos te llevas los dos primeros párrafos. El libro tiene otros muchísimos por delante que seguro merecen más la pena de leer. Sin penas.

      Besos

      Eliminar
  36. Primera vez que escucho sobre la novela! El título la verdad es llamativo y me gustaría saber más, a ver si logró encontrarlo!
    Un beso :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un libro que han sacado hace poco. Me resultó llamativo el título, la sinopsis, y me gusta la editorial, así que no lo pensé mucho. Otra cosa es que se ajustara a lo esperado. Pero lo inesperado también tiene su valor.

      Besos

      Eliminar
  37. La brecha es insalvable, el narrador principal con una edad que no le pertenece...creo que no voy a jugármela. Un día haciendo zapping encontré en canal historia Los niños del Gulag, aguanté cinco minutos de reloj.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La brecha, la brecha... consiguió cerrarse, pero cierto es que lo hizo con tiritas y buena voluntad. Nada, sin penas, Norah, que en tu biblioteca seguro que hay lecturas que vas a disfrutar más.

      besos!

      Eliminar
  38. No conocía la novela, sinceramente.
    Leer libros con esta temática a mi siempre me encogen el corazón pero así y todo has despertado mi curiosidad. Veo que a medida que avanzabas en la lectura te iba gustando más y más así que eso me anima a darle una oportunidad ;)
    Besotes!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un libro recién editado. Si te encoge el corazón pero te ha despertado curiosidad eso que habremos conseguido ;) Es duro lo que cuenta, pero no tambaleas, para mí eso ha sido un obstáculo, pero para otras personas puede ser un argumento para que lo lean pese a la dureza.

      Besos!

      Eliminar

SI HAS LEÍDO LA ENTRADA TE AGRADEZCO EL COMENTARIO. SI NO LA HAS LEÍDO TE AGRADEZCO LA VISITA