jueves, 17 de agosto de 2023

Las retrasadas (Jeanne Benameur)



"Las palabras no tienen razón de ser. Son.

Soy consciente de que estoy leyendo muchos relatos, supongo que con este clima tan tórrido me facilitan mantener mis rutinas de lectura. Con otras rutinas estoy teniendo más problemas para perseverar. Pero creo que es el primer verano desde hace muchos que mantengo un ritmo lector más o menos acorde con el resto del año. Y leer relatos y novelas breves que alterno con novelas más "gruesas" me ayuda bastante a mantener esta cadencia de lecturas bajo el aire acondicionado o en algún paisaje que con más o menos amabilidad me permita respirar esquivando el sol implacable.

Así que "Las retrasadas" cumplía de sobra, apenas 70 páginas de una narración entrecortada, aparentando el ritmo de un flujo de conciencia, construida con frases y párrafos cortos y rápidos que dotan de agilidad el relato sin renunciar a una melodía con la entidad suficiente para dotar de coherencia el relato.

No necesita mucho Jeanne Benameur para construir "Las retrasadas": un pueblo, una madre (que es la "tonta del pueblo"), una hija, una maestra. Unos prejuicios por aquí, un amor inquebrantable que aísla, una obstinación vocacional por allá y voilà, ya tenemos un relato que pone en su lugar la importancia de la educación. Aunque yo diría que el motor real en "Las retrasadas" es, más que la educación, las palabras: el lenguaje escrito que como una crisálida se transforma en lenguaje verbal. Dame un mundo en el que no haya ni un solo niño sin saber leer ni escribir y transformaremos este mundo.

No sería justa con este libro si me quedara aquí, que pensarais que se trata de una maestra que enseña a una niña sobre la que nadie espera nada (es la hija de...). Es más que eso, porque también está ese puente que hay que atravesar para el acceso verdadero a la educación. Y ese puente no se transita esperando que los niños que acuden a la escuela aprendan por el mero hecho de estar ahí. Hay también un recorrido que el adulto tiene que hacer hasta (HACIA) el niño, en este caso niña. Una niña que tiene un mundo (y un muro) construido de silencio y amor, de gestos, miradas y esperas. Ese recorrido implica respeto hacia todas las personas. Y ese recorrido a veces tiene consecuencias.

Acceder al mundo cerrado entre la madre y la niña, un mundo construido sin palabras, no será fácil. Porque en el silencio no hay distracciones, todo se intensifica, la vida es más viva. Que las palabras accedan a un mundo en el que el silencio reina puede ser peligroso si no se hace con tacto, con delicadeza. Con el respeto al que antes apelaba. Sí, hay niños que pueden no querer aprender ¿se puede aceptar eso? ¿qué hacer cuando eso sucede? se puede hacer algo muy simple que nos hemos empeñado en ignorar o en hacer muy complejo: se puede ACOMPAÑAR al niño. De nuevo: respetar, no invadir.

"Las retrasadas" es una fábula tierna que, como toda fábula, contiene una enseñanza, nada inocente en este caso, salvo que queramos quedarnos en la superficie de esta conmovedora historia construída como una pieza de orfebrería.

2 comentarios:

  1. Tiene muy buena pinta pero no lo encuentro en la biblioteca así que lo buscaré en alguna librería cuando pueda. ¡Gracias!

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    1. Es la cruz de las pequeñas editoriales: difíciles de encontrar hasta en las bibliotecas :(

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En este blog NO se hacen críticas literarias ni mucho menos reseñas. Cuento y me cuento a partir de lo que leo. Soy una lectora subjetiva. Mi opinión no convierte un libro en buen o mal libro, únicamente en un libro que me ha gustado o no. Gracias por comentar o, simplemente, leer