Traductor: Junichi Matsuura y Lourdes Porta Fuentes
Páginas: 248
Publicación: 1999 (2002)
Editorial: Tusquets
Categoría: Narrativa
ISBN: 9788483102169
Sinopsis: Perdidos en la inmensa metrópoli de Tokio, tres personas se buscan desesperadamente intentando romper el eterno viaje circular de la soledad; un viaje parecido al del satélite ruso Sputnik, donde la perra Laika giraba alrededor de la Tierra y dirigía su atónita mirada hacia el espacio infinito. El narrador, un joven profesor de primaria, está enamorado de Sumire, a quien conoció en la universidad. Pero Sumire tiene una única obsesión: ser novelista; además se considera la última rebelde, viste como un muchacho, fuma como un carretero y rechaza toda convención moral. Un buen día, Sumire conoce a Myû en una boda, una mujer casada de mediana edad tan hermosa como enigmática, y se enamora apasionadamente de ella. Myû contrata a Sumire como secretaria y juntas emprenden un viaje de negocios por Europa que tendrá un enigmático final.
Sinopsis: Perdidos en la inmensa metrópoli de Tokio, tres personas se buscan desesperadamente intentando romper el eterno viaje circular de la soledad; un viaje parecido al del satélite ruso Sputnik, donde la perra Laika giraba alrededor de la Tierra y dirigía su atónita mirada hacia el espacio infinito. El narrador, un joven profesor de primaria, está enamorado de Sumire, a quien conoció en la universidad. Pero Sumire tiene una única obsesión: ser novelista; además se considera la última rebelde, viste como un muchacho, fuma como un carretero y rechaza toda convención moral. Un buen día, Sumire conoce a Myû en una boda, una mujer casada de mediana edad tan hermosa como enigmática, y se enamora apasionadamente de ella. Myû contrata a Sumire como secretaria y juntas emprenden un viaje de negocios por Europa que tendrá un enigmático final.
No sé la razón, pero el caso es que poco a poco me fui comprando todos los libros de Haruka Murakami antes de leerlos y de saber si me gustaría o no. Tal vez fuese por la musicalidad de su nombre: Ha-ru-ki Mu-ra-ka-mi…
Y por ninguna razón en concreto, decidí que el primer libro en leerme de este autor sería “Sputnik, mi amor”. Sonrío mientras lo escribo, porque la lectura ha sido realmente placentera, aunque creo que la definiría mejor si dijera “sorprendentemente placentera”.
Un libro sorprendente, inesperado y asombroso. Murakami hace algo verdaderamente portentoso: te cuenta una historia realmente absurda y te la lees sin darte cuenta, pensando que es una historia más o menos racional o lógica... y de repente las situaciones se convierten en descabelladas. Pero sigues leyendo porque el texto te atrapa. Porque en realidad, la historia en sí misma no es importante, lo que importa son los personajes (hábilmente construidos para que, más allá de lo extraordinarios que puedan resultar, sientas que entiendes sus emociones, sus sentimientos, su comportamiento); personajes que te hacen reflexionar sobre "lo divino y lo humano", sobre identidades, sobre el amor, el ser, las elecciones personales, la fantasía...
No es una novela fácil, pero tiene capacidad de emocionar, casi diría que es un acto de fe: terminas por creer en orillas y en atravesarlas. Y si digo que puede no ser una novela fácil no es porque no esté escrita con habilidad, diría incluso diría con amabilidad, pero es una novela cargada de símbolos y metáforas, aunque está escrita con sencillez y maestría y sobre todo con gran capacidad para evocar emociones y sentimientos intensos.
Aunque la novela está cargada de melancolía, sin embargo no te deja ese poso de tristeza dulzona propia de la nostalgia, al contrario: es enternecedoramente esperanzadora.
Recomendado: interesante, original y sorprendente.
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